San Bartolomé de Tirajana
Fataga y Arteara, aisladas por la lluvia y la crecida del barranco en la jornada más complicada del temporal en el sur
La borrasca Therese provocó el cierre de carreteras y el confinamiento preventivo de la población en zonas de Gran Canaria, con especial afectación en Fataga y Arteara, según informaron las autoridades

Bomberos de Gran Canaria
La borrasca Therese dejó este martes su jornada más complicada en el sur de Gran Canaria, con especial incidencia en Fataga y Arteara, en San Bartolomé de Tirajana, donde la lluvia persistente, la crecida del barranco y los desprendimientos obligaron al confinamiento preventivo de la población y al cierre o restricción de los accesos. La principal afección volvió a estar en la red viaria. El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana mantuvo el cierre de la GC-60 a la altura de Arteara por inundaciones relacionadas con el reboso de la presa de Fataga, mientras que en la localidad de Fataga la circulación quedó limitada a situaciones de máxima necesidad. A ello se sumaron otros cierres preventivos en el municipio, como la carretera de Los Palmitos, el puente principal de acceso a Lomo Gordo y Lomo Perera y la vía de acceso al Ecoparque del Sur. Asimismo, el Cabildo de Gran Canaria ordenó el desalojo de las viviendas cercanas al cauce del barranco en Ayagaures por el desbordamiento de la presa -al cierre de esta edición aún no se había producido-.
La imagen de la jornada fue la de dos núcleos prácticamente aislados, pendientes de la evolución de la lluvia y del comportamiento del barranco. El confinamiento se adoptó como medida de seguridad ante la acumulación de agua y la inestabilidad del terreno. Pese a la intensidad del episodio, los testimonios recabados coinciden en un dato que marcó el día: no se registraron daños personales ni grandes afecciones en viviendas, más allá de incidencias puntuales como goteras, pequeños desprendimientos o muros caídos.
Los vecinos y vecinas de Arteara y Fataga hablan de aislamiento, goteras y muros caídos, pero también de alivio: «Mientras Therese traiga agua, no me voy a quejar».
La carretera, principal incidencia
Jorge Espinosa, presidente de la asociación de vecinos de Fataga, explicó desde primera hora que el principal problema se situaba en la carretera y el acceso a Arteara, que permanecía cortado. Según explicó, hasta la tarde no se habían reportado daños graves en casas ni inundaciones, aunque sí el derrumbe de algún muro y filtraciones en varias viviendas. También Tania Cruz, vinculada a la asociación vecinal, señaló que en el pueblo no había dejado de llover desde la noche y que la Guardia Civil llegó a abrir la carretera durante unos diez minutos para permitir el paso puntual de algunos vehículos. Añadió que los cerca de 300 vecinos de Fataga habían tomado precauciones desde el día anterior y se habían abastecido ante la posibilidad de quedar incomunicados. Los daños, insistió, eran menores, mientras que la principal incidencia seguía concentrándose en las carreteras por desprendimientos y escorrentías.
Desde Fataga, Ulrike Berg puso además voz a la lectura menos amarga del temporal. La vecina explicó que en su finca se vinieron abajo dos muros de contención, pero recalcó que no se han producido daños irreparables y defendió que la lluvia supone un alivio para una zona que venía arrastrando meses de escasez. «Es un suspiro para la tierra. Mientras Therese traiga agua, no me voy a quejar», señaló. Berg añadió que el episodio agrava otro de los problemas habituales de la zona: la debilidad de la cobertura y de la conexión a internet, que empeoran cuando el tiempo se complica.
Emergencia por inundaciones
En Arteara, la situación empeoró de madrugada. Andrea Varadi relató que sobre las cuatro de la mañana la intensidad del episodio aumentó y que desde entonces el agua invadió la carretera y se sucedieron los desprendimientos, lo que hizo imposible circular con normalidad. Como consecuencia, numerosas personas no pudieron salir a trabajar durante la mañana. Aun así, insistió en que no había que lamentar daños personales, el dato más relevante en una jornada marcada por la preocupación.
El balance oficial da idea de la dimensión del episodio. El Gobierno de Canarias informó de que, hasta las 18:00 horas de este martes, el 112 había gestionado 653 incidentes en el día y 1.783 desde el inicio del paso de la borrasca, con Gran Canaria concentrando buena parte de las incidencias en las islas orientales. Además, actualizó el PEINCA y declaró la emergencia por inundaciones pluviales en Gran Canaria ante la crecida de barrancos, mientras mantenía la alerta por lluvias y por desprendimientos.

Las imágenes de la borrasca Therese a su paso por Gran Canaria (24/03/26) / Andrés Cruz
Pendientes de la presa de Ayagaures
En San Bartolomé de Tirajana, la evolución de las presas y barrancos centró el seguimiento minuto a minuto. El Ayuntamiento advirtió de que la presa de Ayagaures estaba recibiendo el sobrante de La Gambuesa y que el aumento del agua era rápido desde el domingo, por lo que pidió a los vecinos del barranco permanecer atentos a los avisos oficiales y prepararse para el incremento del cauce por el aliviadero. Al mismo tiempo, confirmó que el reboso de la presa de Fataga había terminado por desbordar el cauce en la zona llana de Arteara.
La imagen de Ayagaures concentró además buena parte de la atención insular. Durante la tarde se acercaron vecinos y curiosos desde distintos puntos de Gran Canaria para ver una escena poco habitual: la presa llena y a punto de aliviar de forma sostenida por el aporte de La Gambuesa y, a su vez, de la cuenca del barranco de Arguineguín. Según la información trasladada durante el operativo por el Consejo Insular de Aguas, la previsión era que el alivio comenzara a hacerse visible en la franja de la noche, con la advertencia de que un nuevo repunte de lluvia podía complicar la situación de las viviendas más próximas al cauce. Por precaución, además, se procedió al desalojo de menores del albergue de Ayagaures.

Bomberos y técnicos del Cabildo Insular en la presa de Ayagaures / ANDRES CRUZ
Las presas alcanzan máximos históricos
A escala insular, el episodio deja una situación excepcional en el sistema de embalses. En el balance público de este martes se trasladó que 32 presas de Gran Canaria habían alcanzado el límite de su capacidad, aunque otros recuentos realizados durante la misma jornada situaban en 19 las presas al límite o en situación de alivio, una diferencia atribuida a distintos momentos de actualización. En cualquier caso, la conclusión era coincidente: la isla cerraba el día con una red de presas sometida a una tensión inédita en los últimos años, y con Ayagaures, Fataga, La Gambuesa, Las Niñas y Soria entre los puntos más vigilados.
En paralelo, el municipio siguió atendiendo otras incidencias. El cierre del Ecoparque del Sur por inundación de la vía de acceso podía afectar al servicio de recogida de residuos; el bajo puente de acceso a Sonnenland tuvo que ser cerrado de forma momentánea hasta que los bomberos achicaron el agua; y el albergue provisional habilitado en el pabellón de El Tablero alcanzó una ocupación del 64%, con 32 personas y cinco animales domésticos atendidos por Cruz Roja. Las playas continuaron con bandera roja y prohibición de baño, afectadas en las desembocaduras de barrancos por arrastres y restos de vegetación.
Una mejora progresiva, pero con la mirada puesta en la precaución
Las previsiones apuntan ahora a una mejora progresiva con la entrada de los alisios a partir del jueves, lo que debería ayudar a desplazar las células convectivas. Sin embargo, las autoridades insisten en que no es momento de relajarse. La isla sigue muy cargada de agua y persisten riesgos importantes de desprendimientos en laderas y carreteras. Por ello, el Gobierno autonómico mantiene la recomendación de evitar desplazamientos innecesarios y de respetar todos los cierres y señalizaciones.
La jornada deja así una imagen poco habitual en el sur de Gran Canaria: pueblos pendientes del barranco, carreteras cerradas y presas llenas en un episodio que, más allá de las incidencias y del aislamiento puntual, ha sido vivido por muchos vecinos como un acontecimiento extraordinario en una isla demasiado acostumbrada a mirar al cielo sin respuesta.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Premio Nobel de Física de 2016 se maravilla con las aplicaciones prácticas de su teoría: 'El control de la materia nos permite fabricar objetos microscópicos
- El Puerto de Las Palmas se prepara para la llegada de otras nuevas cuatro grúas para las terminales de contenedores
- Un conductor de Guaguas Municipales afronta siete años de prisión por embestir a un motorista en Escaleritas
- Las Canteras: un paraíso de biodiversidad que sufre la presencia de carabelas portuguesas y palomas
- Cinco restaurantes con mirador en Gran Canaria están entre el abandono y la espera
- Los 600 cabreados de la UD Las Palmas en La Rosaleda: 'La actitud fue patética
- Nuevos reveses frenan el despliegue de la Policía Canaria por las islas
- Willy Villar, director deportivo del CB Gran Canaria, a un periodista que cubre al Baskonia: «Eres un cuñado de primer nivel»