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Gáldar

Gáldar aplica la IA para bajar la factura del riego en las fincas de plataneras

El proyecto Agaldat liderado por el Ayuntamiento con el apoyo del sector para frenar a la banana se desarrolla en ocho fincas y requiere una inversión de 3,2 millones

Una finca de plataneras, con un racimo casi listo para cortar.

Una finca de plataneras, con un racimo casi listo para cortar. / José Carlos Guerra

Javier Bolaños

Javier Bolaños

Gáldar

Gáldar lidera un proyecto experimental basado en la utilización de la inteligencia artificial (IA) en ocho fincas de plataneras para tratar de reducir la factura del agua, que supone el 40% del coste total de producción de la fruta. El Ayuntamiento presenta de la mano de las grandes cooperativas agrícolas y entidades del sector la iniciativa presupuestada en 3,26 millones a la convocatoria de la entidad Red.es del ministerio para la Transformación Digital, en busca de financiación europea.

Agaldat. Esta es la denominación de un proyecto «innovador y colaborativo», en el ámbito de la Smart Economy. Y con el que se pretende «liderar la transformación digital del sector agrícola del municipio, incorporando tecnologías intensivas en datos que permitan optimizar el uso del agua de riego, mejorar la eficiencia operativa y reforzar la sostenibilidad económica, social y medioambiental».

Del ITC a las cooperativas agrícolas y regantes

El Ayuntamiento promueve esta iniciativa de la mano de las dos grandes cooperativas agrícolas (Llanos de Sardina y Conagrican Costa Caleta), la Comunidad de Regantes del Norte de Gran Canaria, agencia de extensión agraria, Consejo Insular de Aguas, Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Mancomunidad del Norte y su Parque Científico y Tecnológico, el Clúster Agrotech y empresas como Fibras Naturales Canarias y Creative Vending.

El proyecto se desarrollará durante 30 meses en ocho cultivos de plataneras con distintos modelos de explotación, según tipología productiva (incluida ecológica), tamaño, altitud, procedencia del agua y sistemas de riego.

Arquitectura del proyecto de transformación digital del sector platanero en Gáldar.

Arquitectura del proyecto de transformación digital del sector platanero en Gáldar. / LP / DLP

Junto a las fincas, el proyecto incorpora infraestructuras y agentes clave de la gestión hídrica, incluyendo desaladoras y productoras de agua (entre ellos la empresa Agragua), regantes y operadoras de redes de riego, y el Consejo Insular de Aguas como referente en la planificación, regulación y gestión del ciclo integral del agua.

Competencia internacional

El primer teniente alcalde de Gáldar, Julio Castillo, recuerda que el agua es el segundo coste más importante del cultivo del plátano en la Isla, solo superado por la mano de la obra. Y que el objetivo es reducir la factura con nuevas herramientas, sobre todo en un momento de gran competencia internacional de la mano de la banana americana, que se beneficia de unos costes más bajos de agua y mano de obra. Y, añade, sobre todo ahora con el acuerdo comercial preferente de Europa con los países de Mercosur, que permite abrir el mercado.

«El sector es prioritario para Gáldar, porque es genera el mayor valor añadido y empleo, y ocupa la mayor superficie agrícola. Creemos en la necesidad de diversificar en un complicado contexto internacional. El plátano canario triplica el precio de la banana, y solo podemos reducir ese 40% de coste de la producción para hacerlo más competitivo, y también es importante desde un punto de vista medioambiental».

El proyecto plantea un modelo integral de transformación digital del sector platanero, basado en la utilización estratégica del dato como elemento central de gestión, decisión y generación de valor económico. Para ello se incorporan tecnologías avanzadas de monitorización, analítica de datos, inteligencia artificial, gemelo digital e interoperabilidad, orientadas a optimizar el uso del agua de riego y mejorar la eficiencia productiva.

Coordinar agua-energía-cultivo

El modelo centralizado de inteligencia se articula en torno a una plataforma central de datos e inteligencia artificial, que se conecta bidireccionalmente con las explotaciones agrícolas monitorizadas, con los sistemas de producción y almacenamiento de agua, y con un entorno de experimentación y validación orientado a la aplicación de la innovación. «Esta arquitectura integrará desde un punto de vista práctico y real la producción agrícola, la gestión hídrica sectorial, la producción y almacenamiento de agua, la optimización energética y la innovación empresarial y tecnológica, configurando un sistema coordinado agua-energía-cultivo».

La segunda actuación se orienta a la optimización del riego en las explotaciones plataneras. En este caso, en ocho fincas privadas representativas de distintas tipologías productivas para su comparativa. Es decir, con diversidad de sistema de cultivo, modelo de producción, altitud y procedencia del agua.

Evitar la sobreproducción

La actuación tres aborda la gestión inteligente de la producción y almacenamiento de agua, conectando la demanda agrícola con los sistemas de suministro. E integra una desaladora propia asociada a dos explotaciones, en la que se desarrollará una gestión coordinada agua-energía que tiene en cuenta la predicción de demanda, producción, almacenamiento y pérdidas en el transporte; una segunda desaladora que abastece a depósitos y explotaciones, en la que se monitorizarán caudales y niveles de almacenamiento vinculados a las fincas seleccionadas; y una infraestructura de agua depurada y regenerada, también instrumentada para monitorizar caudales y depósitos de suministro. El objetivo es evitar la sobreproducción o déficit, reducir costes energéticos estructurales y reforzar la estabilidad operativa.

La actuación cuatro valida nuevos modelos analíticos, algoritmos, sensores y servicios digitales antes de su despliegue operativo. Este entorno experimental se apoyará en la plataforma central, reutilizando sus modelos de datos, APIs (intercomunicación de componentes de software) y mecanismos de acceso, y facilitará la colaboración con universidades, centros tecnológicos, empresas y nuevos desarrolladores, reforzando la dimensión de muestra y la capacidad de generación de un ecosistema innovador en torno al sector agrícola local.

Descenso de productores y tierras

El sector platanero es un pilar económico, pero atraviesa una situación de vulnerabilidad que compromete su futura sostenibilidad. La superficie cultivada ha caído en Canarias un 8% y el número de productores un 12% en la última década, lo que evidencia una progresiva pérdida de rentabilidad, envejecimiento del sector y abandono de explotaciones. A ello se suma que la producción cada temporada puede oscilar hasta en un 30%.

Gáldar aspira de esta forma a ser una gran finca agrícola experimental en soluciones Smart Economy.

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