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¿Por qué se llama así Valleseco? La mayor paradoja de Gran Canaria

Aunque su nombre invite a pensar en un paisaje seco, Valleseco es uno de los municipios más lluviosos de Gran Canaria y conserva varias teorías sobre el origen de su topónimo

Flores en primer plano con el casco de Valleseco y la iglesia de San Vicente Ferrer al fondo en una fotografía de 1998.

Flores en primer plano con el casco de Valleseco y la iglesia de San Vicente Ferrer al fondo en una fotografía de 1998. / Fedac

Héctor Rosales

Héctor Rosales

Las Palmas de Gran Canaria

El lugar más húmedo de Gran Canaria tiene un nombre engañoso. Quien lo escuche por primera vez y trate de situarlo en el mapa lo buscará probablemente en el sur, quizá cerca de San Bartolomé de Tirajana, allí donde dos montañas formen un valle. Pero Valleseco está en el norte y registra cada año algunos de los mayores acumulados de lluvia de la isla.

El nombre de Valleseco comenzó a utilizarse durante el siglo XVI, en los años posteriores al reparto de tierras tras la conquista castellana, aunque el municipio —el más joven de la isla— no se constituyó como tal hasta 1842, cuando se segregó de Teror. En aquellos primeros años también quedó documentado con la forma Verde Seco. Hoy, con poco menos de 4.000 habitantes, es uno de los menos poblados de la isla.

Dos teorías con una misma base

En una entrevista para LA PROVINCIA, Nicolás Sánchez Grimón, cronista del municipio, explicó que el origen del topónimo Valleseco está relacionado con su ubicación entre los valles de Madrelagua y Valsendero, antaño ricos en agua. El núcleo poblacional, asentado sobre un terreno volcánico modelado por el antiguo cono de La Calderilla, contaba con menos recursos hídricos que sus vecinos. Era, en cierto modo, el hermano pobre de los tres.

La Laguna de Valleseco, en 1994.

La Laguna de Valleseco, en 1994. / Fedac

Otra versión, recogida por Francisco J. Estévez, sostiene que en el momento de bautizar el lugar llovía de forma torrencial en los valles cercanos, pero no en este, el central. Ambas teorías coinciden en lo esencial: la diferencia de agua respecto a su entorno dio lugar al nombre.

Aunque hay años en los que otros municipios registran precipitaciones similares o superiores, Valleseco suele estar entre los lugares más lluviosos de Gran Canaria. Sus precipitaciones medias superan los 900 milímetros anuales, una cifra muy por encima del promedio insular, que oscila entre los 300 y 400 milímetros al año.

¿Por qué es el municipio más húmedo?

El lema del municipio, Verde. De toda la vida, contrasta con su topónimo, pero resulta certero para quienes lo conocen. Situado a unos 1.000 metros de altitud, Valleseco atrapa la humedad de los alisios cuando ascienden por las laderas del norte de la isla. Al ganar altura, el aire se enfría y descarga buena parte de esa humedad en forma de lluvia, niebla horizontal y esa habitual panza de burro que cubre los cielos de esta vertiente. Esa constante aportación de agua nutre la densa vegetación que caracteriza al municipio.

Valleseco desde las alturas.

Valleseco desde las alturas. / Fedac

Al atravesar la cumbre y descender hacia el sur, el aire llega mucho más seco y recalentado por el efecto Foehn, tras haber perdido buena parte de su humedad por condensación durante el ascenso. Así, en apenas unos kilómetros, el paisaje cambia por completo: del norte verde al sur árido de la isla.

En 2026, sobre todo tras el paso de la borrasca Therese, el nombre de Valleseco volvió a quedar en entredicho. A lo largo del invierno, las islas encadenaron casi un temporal por mes, en ocasiones varios, y pocos lugares de Gran Canaria sintieron tanto sus efectos. Durante los días de Therese, el municipio llegó a acumular 166 litros por metro cuadrado, en otro episodio que refuerza una de las paradojas más llamativas de las medianías de Gran Canaria.

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