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Teror

El ensanche del puente centenario de Miraflor obligará al cierre de la carretera de Teror durante casi cinco meses

El proyecto del Cabildo incluye la expropiación de terrenos y la construcción de aceras, y prevé que el viaducto construido en 1828 pase de cinco a nueve metros de ancho para mejorar la seguridad vial

Travesía por Miraflor, en Teror.

Travesía por Miraflor, en Teror. / LP / DLP

Javier Bolaños

Javier Bolaños

Las Palmas de Gran Canaria

El ensanche del centenario puente de Miraflor y la construcción de aceras para mejorar la seguridad de los vecinos junto a las viviendas de la zona obligará al cierre de la carretera general de Teror (GC-21) durante casi cinco meses. La consejería de Obras Públicas del Cabildo espera sacar a concurso la obra el año próximo y conlleva la expropiación previa de pequeños terrenos a unos 45 propietarios, estimándose la inversión en 3,2 millones de euros. Mientras, se acondicionará para su uso como vía alternativa en su conexión con Las Palmas de Gran Canaria la calzada de San José del Álamo (GC-211), que requiere otro desembolso de 3,5 millones.

8.000 coches junto a la gasolinera abandonada

El 11 de junio de 2021 se inauguraba la nueva carretera de Teror. Pero la obra dejó un tramo sin tocar, pese a su peligrosidad. Se trata de la travesía de Miraflor, que cuenta con un histórico puente de piedra que se construyó en el año 1828, de cinco metros de ancho, y que no permite el paso de dos vehículos al mismo tiempo. Además, la cercanía de las viviendas al asfalto supone un peligro para los residentes en una arteria por la que circulan a diario 7.999 vehículos por término medio.

Simulación de cómo quedará el puente tras la obra.

Simulación de cómo quedará el puente tras la obra. / LP / DLP

El Cabildo acomete ahora el proyecto de ensanche de la travesía de casi medio kilómetro de longitud por el núcleo urbano de Miraflor (las casas próximas a la gasolinera abandonada), manteniendo el diseño original del puente de piedra de 55 metros de longitud por "razones estéticas y etnográficas", resaltó el consejero insular, Augusto Hidalgo, durante la presentación de la obra este martes.

El alcalde de Teror, José Agustín Arencibia, destacó que esta es una vieja reivindicación vecinal, en un trazado con un gran tránsito de coches y por el que pasan numerosos peregrinos caminando de camino a la Basílica del Pino, además de mejorar la seguridad para los residentes.

Desvío de la carretera a Teror por San José del Álamo.

Desvío de la carretera a Teror por San José del Álamo. / José Péez Curbelo

La obra prevé crear una plataforma superior al actual puente, lo que permitirá pasar de los actuales cinco metros de ancho a los nueve metros. Según el jefe de servicio, Orlando Hernández, esto permitirá el tránsito de dos camiones al mismo tiempo sin tener que parar la circulación como ocurre en estos momentos.

Conservación de la estructura

El diseño de la nueva infraestructura garantizará que la carga que soporta la estructura no recaiga sobre el puente actual para favorecer su conservación de una obra de ingeniería que está a punto de cumplir dos siglos de existencia, ya que se construirán micropilotes con estribos que servirán de soporte del peso. La ampliación se llevará a cabo íntegramente mediante una estructura independiente para proteger la obra de fábrica histórica, debido al enorme valor que conserva.

Además, se habilitarán aceras a ambos lados de metro y medio de ancho cada una, con bolardos para garantizar la seguridad vial de los viandantes, junto a un sistema de drenaje para recoger el agua.

El proyecto prevé también acondicionar aceras en el resto de la travesía urbana, que van desde los 1,80 metros de ancho hasta los dos metros en las zonas de casas, que se amplía en las zonas sin construir y un mínimo de un metro en la curva con el puente. Dispondrá de barandillas y aparcamientos en un lateral, entre otras medidas disuasorias para que los conductores rebajen la velocidad.

Expropiaciones

Obras Públicas cuenta con un presupuesto inicial de 3,17 millones de euros y el plazo de ejecución total es de 20 meses. Y para ello el Cabildo tendrá que cerrar la expropiación de 45 fincas (unos 3.000 metros cuadrados de superficie), en gran parte de pequeñas dimensiones, cuyo procedimiento se espera iniciar a finales de este año.

Sin embargo, el mayor problema vendrá con el obligado cierre de la carretera de Las Palmas de Gran canaria y Teror (GC-21) entre cuatro y cinco meses para poder instalar la nueva plataforma del puente de Miraflor. El objetivo es que salga en un año la licitación de la obra, por lo que el proyecto no estará liquidado hasta 2029 en el mejor de los casos.

La obra contempla la instalación de parapetos especiales con revestimiento de piedra, para armonizarlo con la estética del puente histórico.

José Agustín Arencibia y Augusto Hidalgo (derecha), este martes durante la presenación del proyecto de Miraflor en Teror.

José Agustín Arencibia y Augusto Hidalgo (derecha), este martes durante la presenación del proyecto de Miraflor en Teror. / Kramen (Acfi Press)

El Cabildo reconoce que el tramo que atraviesa el barrio "presenta altos niveles de conflictividad vial debido a una infraestructura que ha quedado obsoleta y no cumple con las necesidades actuales de accesibilidad y seguridad".

Además, se detalla que la estructura de piedra "es insuficiente para una circulación segura y vulnerable por su antigüedad y métodos constructivos tradicionales". A pesar de todo, el técnico de la consejería de Obras Públicas asegura que el puente centenario de piedra se encuentra en perfectas condiciones para su uso, dentro de las limitaciones propias de una estructura con tantos años de historia desde que se construyó y muy frecuentada tanto por vehículos como por los peregrinos que visitan la imagen de la patrona cada año.

Como alternativa, el Cabildo espera empezar este mismo año el acondicionamiento de la carretera de San José del Álamo para poder desviar el tráfico mientras permanece cerrado el paso por el pueblo de Miraflor. Esta obra contempla el resfaltado y el cambio de peralte de algunos tramos, entre otras mejoras, y deberá estar culminada antes del cierre de la carretera principal con Teror. La obra supondrá una inversión complementaria de otros 3,5 millones de euros.

Augusto Hidalgo señala que el objetivo es continuar con los trabajos ya desarrollados en esta vía que une Las Palmas de Gran Canaria con Teror, intentando resolver problemas como el desnivel de algunos tramos, incluidas curvas, lo que permitirá ganar en seguridad para los usuarios de la vía. El Cabildo invertirá en la ejecución de ambas obras de carreteras cerca de 6,7 millones de euros.

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