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Santa Lucía de Tirajana

Santa Lucía de Tirajana tira la asociación vecinal de El Canario para hacer otra y mueve la biblioteca

El Ayuntamiento destina 1,6 millones al proyecto del nuevo centro social y cultural en el barrio y reorganiza la licitación para agilizar el desarrollo de la obra

Imagen actual del Centro Sociocultural de La Vereda-El Canario, cerrada desde antes de la pandemia por problemas en la estructura.

Imagen actual del Centro Sociocultural de La Vereda-El Canario, cerrada desde antes de la pandemia por problemas en la estructura. / LP/DLP

José A. Neketan

José A. Neketan

Santa Lucía de Tirajana

El edificio del centro sociocultural La Vereda–El Canario, que acoge la asociación vecinal y la biblioteca y que estaba cerrado desde antes de la pandemia por fallos en la estructura, se tirará al suelo para levantar en su lugar una nueva construcción mientras que la biblioteca de barrio que alberga, que sigue funcionando, se traslada al otro extremo de la nueva infraestructura. El Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana declaró recientemente desierta por segunda vez la licitación para la construcción tras el reciente proceso concursal mediante el sistema de negociado sin publicidad, en el que se invitó a cinco empresas del sector sin que se llegaran a presentar ofertas. Ante esta situación, la Concejalía de Urbanismo ha tomado la iniciativa de analizar las causas técnicas de este parón para ajustar el pliego y garantizar que la obra, valorada en 1,6 millones de euros, se convierta pronto en realidad.

Más allá de la estructura, el proyecto busca resolver un problema histórico de seguridad vial y accesibilidad. La actuación contempla una inversión de espacios entre la Asociación de Vecinos La Vereda y la biblioteca de barrio.

La actual biblioteca, que aunque está en el mismo edificio no tiene problemas en su estructura, tiene su acceso en una acera muy estrecha, lo que genera situaciones de riesgo dada la gran afluencia de menores. Esta medida es la respuesta a la demanda de la comunidad, ya que en la biblioteca suele haber mucha actividad con niños y niñas del lugar y la salida actual es peligrosa por la cercanía al tráfico. El nuevo diseño invertirá los espacios, por lo que la biblioteca tendrá una entrada amplia y amable frente a la plaza, permitiendo que los menores salgan a un entorno seguro y peatonal. Por su parte, la asociación de vecinos, frecuentada mayoritariamente por adultos, se ubicará en la zona más cercana a la carretera, aunque ambos edificios mantendrán sus accesos principales vinculados a la plaza del barrio.

Próximos pasos administrativos

El Ayuntamiento dispone de una financiación de 1,6 millones de euros procedentes del Plan Estratégico del Cabildo de Gran Canaria, una cuantía que permite ejecutar la obra de forma integral sin tener que recurrir a un "faseado" que alargaría los plazos durante años.

Tras recibir el informe jurídico pertinente, el Consistorio decidirá la vía de contratación. Si los servicios jurídicos lo avalan, se optará por un procedimiento negociado sin publicidad (al no variar la cuantía económica), lo que permitiría acortar los plazos drásticamente. De lo contrario, se volverá a publicar en la plataforma de contratación como un procedimiento abierto, lo que implicaría un periodo de exposición pública de entre 28 y 30 días para la recepción de nuevas ofertas.

La biblioteca de El Canario, en el mismo edificio, tendrá entrada y salida por el parque del barrio.

La biblioteca de El Canario, en el mismo edificio, tendrá entrada y salida por el parque del barrio. / LP/DLP

La concejala de Urbanismo, Minerva Pérez, ha explicado que el proyecto se encuentra actualmente en una fase de revisión técnica y jurídica. Con el objetivo de no perder más tiempo, la edil ha realizado gestiones directas con las empresas invitadas para entender por qué decidieron no concurrir. "Aunque las empresas no están obligadas a justificar su renuncia, les hemos pedido que voluntariamente nos indiquen si han detectado errores técnicos o económicos. Queremos saber si el impedimento es el coste o cuestiones específicas de clasificación profesional", detalla Pérez.

Según explica la concejala, "muchas constructoras renuncian porque no tienen capacidad propia de carpintería o no encuentran subcontratas disponibles. Al separar el edificio la fabricación del mobiliario, abrimos el abanico para que cualquier constructora pueda optar solo a la obra civil, dejando la carpintería para empresas especializadas del sector". El análisis interno ha revelado que el principal "cuello de botella" no es la construcción del edificio en sí, sino el mobiliario diseñado a medida.

Las características arquitectónicas del centro incluyen estanterías y elementos de carpintería que deben fabricarse in situ para ajustarse a espacios no estándar. Para solucionar esto, el área de Urbanismo ha decidido dividir la licitación en tres lotes independientes, facilitando la especialización. Uno estará centrado exclusivamente en la obra civil para la edificación del inmueble, otra para el mobiliario estándar, para la compra de suministros de catálogo que no presentan dificultad de stock, y el tercero, a la carpintería especializada, con un lote específico para la fabricación del mobiliario a medida dentro del edificio.

"Estamos trabajando para que este equipamiento sea un referente de convivencia en el barrio, corrigiendo cualquier incidencia técnica o económica antes de relanzar la oferta definitiva", concluye la edil.

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