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El Hospital Doctor Negrín realiza 24 operaciones al año para tratar el Parkinson con tecnología avanzada en Canarias

El Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria lidera el tratamiento del Parkinson mediante estimulación cerebral, con una media de 24 intervenciones anuales en pacientes con problemas de movilidad

Hospital Dr. Negrín

Hospital Dr. Negrín / LP/DLP

Johanna Betancor Galindo

Johanna Betancor Galindo

Las Palmas de Gran Canaria

El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín se consolida como centro de referencia en Canarias en el tratamiento del Parkinson mediante estimulación cerebral profunda, con una media de 24 intervenciones al año dirigidas a pacientes con trastornos del movimiento.

El centro cuenta con una Unidad de Atención Multidisciplinar integrada por especialistas de Neurología, Neurofisiología, Neurocirugía, Psiquiatría y Radiodiagnóstico. Estos profesionales trabajan de forma coordinada a través de un comité que se reúne mensualmente para evaluar y tratar los casos, garantizando así una atención integral y especializada.

El Parkinson es una enfermedad crónica, progresiva e irreversible causada por la disminución de dopamina en el cerebro, una sustancia clave para el control del movimiento y el estado de ánimo. Se trata de la segunda patología neurodegenerativa más frecuente en el mundo.

En España, afecta a entre 120.000 y 150.000 personas, con unos 10.000 nuevos diagnósticos cada año. Aunque la mayoría de los casos se da en mayores de 65 años, alrededor del 15% de los pacientes son menores de 50.

Los especialistas advierten de que la incidencia de esta enfermedad ha aumentado en las últimas décadas, en parte debido al envejecimiento de la población, los avances en el diagnóstico y una mayor concienciación social. De hecho, se estima que el número de personas afectadas podría duplicarse en los próximos 20 años y triplicarse de cara a 2050.

Además del impacto en la movilidad, el Parkinson también conlleva importantes consecuencias en la calidad de vida de los pacientes y sus cuidadores, así como una notable carga socioeconómica. Entre los síntomas iniciales pueden aparecer alteraciones como depresión, problemas del sueño, pérdida del olfato o estreñimiento, que en muchos casos actúan como señales tempranas de la enfermedad.

Aunque en la actualidad no existe una cura, el desarrollo de terapias avanzadas como la estimulación cerebral profunda permite mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes, aliviando los síntomas y facilitando su autonomía en el día a día.

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