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Santa María de Guía

Desalojo de un edificio en Guía: el Ayuntamiento busca ayuda urgente para dos familias con tres menores y personas con enfermedades graves

El Ayuntamiento busca una solución habitacional para enfermos y las personas más vulnerables ante de la ejecución judicial que afecta a 200 okupas

Javier Bolaños

Javier Bolaños

Santa María de Guía

El Ayuntamiento de Guía busca con urgencia alternativas para realojar a dos familias con tres hijos que estudian en colegios del municipio y en situación de emergencia social, para media decena de personas con enfermedades en tratamiento y a los 20 usuarios que de forma fluctuante son atendidos por sus servicios municipales, que se verán afectados especialmente por la orden de desalojo judicial que tendrá lugar el 30 de junio en el conjunto de infraviviendas situadas en la antigua fábrica de azúcar y la Casa de Mr. Leacock situada junto al barranco, en el linde con Gáldar, promovida por su propietario. En el lugar viven unos 200 okupas.

El Ayuntamiento reclamó hace una semana el auxilio de la Delegación del Gobierno, el Gobierno de Canarias y el Cabildo por el anuncio de desalojo de un edificio en el municipio, ante una situación que entiende que excede del ámbito exclusivamente municipal, pese a que la propiedad no es municipal.

Nicolás Aguiar y Luis Cortí

El concejal de Política Social de Guía, Alejandro Rivero, señala que en este proceso se verán afectadas personas que atraviesan una auténtica situación de emergencia social. En este sentido, señala existe el caso de dos unidades familiares con cinco miembros, con tres hijos menores cada una. Unos estudian en el colegio Nicolás Aguiar y otros en el Luis Cortí de Becerri, y están muy integrados en la vida local, además de otras familias en parecida situación y arraigadas en la localidad.

El inmueble, ahora ocupado, en Guía.

El inmueble, ahora ocupado, en Guía. / Jose Pérez Curbelo

Los servicios municipales mantienen su ayuda a una veintena de usuarios que están residiendo en estas infraviviendas. El concejal señala que se trata de personas con una gran inestabilidad laboral, por lo que su presencia en las oficinas municipales es irregular en el tiempo. Las ayudas de emergencia se traducen en forma de vales de alimentos y el pago del suministro de algún servicio básico. Además, hay media decena de personas en este núcleo de chozas que están bajo tratamientos médicos por enfermedades, alguno incluso sometido a diálisis. "Aunque viven en unas condiciones que no son las más óptimas, sobre todo cuando se trata de niños, es peor que estén en la calle; esto es lo que tratamos de evitar con este llamamiento, porque es de tal dimensión que no estamos preparados para afrontarlo solos".

80 empadronados

De las 200 personas detectadas como okupas en este inmueble y su entorno, unas 80 están empadronados en Guía, son de distintas nacionalidades y están vinculados en muchos casos a empleos temporales.

Alejandro Rivero detalla que la ley es muy flexible en los requisitos para tramitar empadronamientos en un municipio y que la ordenanza de Guía permite a partir de tres meses de estar censados que puedan pedir ayudas o recursos por servicios. En este sentido, recuerda que el desalojo se registra a instancias del juzgado tras la denuncia del propietario del inmueble y que el Ayuntamiento lo que hace es intentar buscar apoyo de otras administraciones supramunicipales con antelación al desalojo, ante la dimensión del procedimiento.

El concejal manifiesta que la semana pasada mantuvieron una primera reunión con la subdelegada del Gobierno, Teresa Mayans, para pedir la intervención de la Policía Nacional, que tiene competencias en Extranjería, ya que no puede intervenir la Guardia Civil pese a que tiene un puesto en Guía. También esperan el apoyo de la Dirección General del Menor y de los Servicios Sociales del Gobierno de Canarias y el Cabildo, al entender que la situación trasciende la competencia municipal. "Nos hemos querido adelantar, después de recibir la notificación del juzgado", añade Rivero, que admite que el Ayuntamiento carece también de viviendas bajo su tutela donde poder alojar de forma temporal a las personas más vulnerables.

La Esperanza

El inmueble sobre el que levanta el actual asentamiento fue construido en 1891 y un año después se comenzó a trabajar en la máquina el azúcar, comercializándose bajo el nombre de Sin Rival. Entre 1914 y 1915 cierra la producción por la ruina de este sector. Quedó inactiva hasta 1919, cuando D. J. Leacock vendió la maquinaria a un portugués. La fábrica pasa a ser un almacén agrícola. Luego lo compró el fallecido empresario Félix Santiago y desde hace años está frecuentado por okupas.

Durante años distintos colectivos reivindicaron la protección del inmueble, incluso se pidió sin éxito que fuera adquirido por instituciones públicas para reconvertirlo en un centro de interpretación y museo sobre la historia de la agricultura en la comarca. El caso de la vivienda de la antigua casa de Mr. Leacock no es el único gran edificio okupado en Guía. También está la denominada comuna La Esperanza, en la que residen unas 77 familias y unas 200 personas.

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