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Asesinato en el parque Arnao: Mourad afronta 20 años de cárcel por acuchillar a un joven

El juicio arrancará el lunes ante un jurado popular, que deberá determinar si el acusado atacó a Yassir, de 18 años, armado con un cuchillo en cada mano

Asesinato en el parque Arnao de Telde

La Provincia

Benyara Machinea

Benyara Machinea

Las Palmas de Gran Canaria

Un jurado popular enjuiciará a partir del próximo lunes, 20 de abril, a Mourad Boumeheta por presuntamente asesinar a puñaladas a Yassir, un joven de 18 años, en el parque Arnao de Telde. Los ciudadanos deberán determinar si atacó a la víctima armado con un cuchillo en cada mano y le dejó sin posibilidad de defenderse en la mañana del 31 de mayo de 2024.

La Fiscalía exige una condena de 20 años de cárcel por un supuesto delito de asesinato, así como una indemnización de 100.000 euros para los padres del fallecido. Además, pide para el acusado, de nacionalidad marroquí, la expulsión del territorio nacional con prohibición de regresar durante diez años cuando haya cumplido tres cuartas partes de la pena o se le conceda el tercer grado o la libertad condicional.

Los hechos se remontan al mediodía del día 31. Mourad, de 18 años, acudió al parque Arnao de Telde sobre las 14:54 horas supuestamente con la intención de acabar con la vida de Yassir. Instantes antes, había hecho una breve parada en un bazar situado en los alrededores para comprar un cuchillo de grandes dimensiones, que habría empleado para cometer el crimen.

El presunto asesino se dio a la fuga después del crimen y se escondió en una nave industrial

Por el camino, se deshizo del envoltorio de plástico del cuchillo y lo tiró al suelo sin más miramientos, según el escrito de acusación. Acto seguido, escondió el arma blanca entre la ropa, donde ya llevaba otra similar con el mismo fin.

El Ministerio Público sostiene que, una vez en el parque y con los cuchillos escondidos, se dirigió hacia donde se encontraba la víctima y utilizó ambos instrumentos para clavárselos varias veces en distintas zonas del cuerpo. La acusación asegura que actuó con la intención de "asegurar su muerte" y de impedirle cualquier posibilidad de defensa.

Le seccionó la arteria aorta

Una de las puñaladas la habría dirigido al corazón al hundir el arma 19 centímetros entre la cuarta y la quinta costilla. Esta acción le seccionó la arteria aorta a la víctima, lo que le provocó un choque hipovolémico que le causó la muerte antes de la llegada de la ambulancia. Los sanitarios intentaron distintas maniobras, pero no pudieron hacer nada para reanimar al joven.

Mientras tanto, el acusado emprendió una carrera a pie para huir del parque. En menos de 24 horas, a las nueve de la mañana del día siguiente, la Policía Nacional dio con su paradero. Se había escondido en una nave abandonada del polígono de Las Huesas, a solo cuatro kilómetros del lugar donde ocurrieron los hechos. Tras su pase a disposición judicial, lleva en prisión provisional desde el tres de junio.

Varios testigos que se encontraban en el parque alertaron a los agentes de una reyerta multitudinaria. Según las primeras informaciones, la víctima se encontraba acompañado de otros tres amigos que intentaron frenar al agresor y auxiliar a Yassir antes de que llegase el personal médico.

Entró a un bazar para comprar un cuchillo de grandes dimensiones antes de abordar a la víctima

Una de las primeras hipótesis que barajaban los investigadores sobre la posible relación entre el fallecido y su agresor y los motivos del crimen es si ambos coincidieron en un centro de acogida para menores migrantes o si días antes del suceso existió algún incidente previo entre ambos que desencadenase el asesinato.

Las imágenes de las cámaras de seguridad del bazar fueron claves para identificar al autor. Los vídeos recogidos por los agentes muestran cómo Mourad entraba al establecimiento con actitud tranquila y pedía a los dependientes "un cuchillo grande de cocina para casa", pero como el dinero no le alcanzaba para el arma elegida se decantó por otra más pequeña. En el momento de la detención, el presunto agresor aún llevaba la misma ropa que utilizó el día del crimen.

También se observa en otras grabaciones cómo los amigos de la víctima intentaron ayudarle en un primer momento. Uno de sus acompañantes, cuando vio que no reaccionaba a los estímulos, le tomó varias veces el pulso y le intentó dar sombra con la gorra que llevaba puesta. Después, al darse cuenta de la gravedad de las heridas, se inclinó hacia delante para darle un beso en la frente.

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