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Indignación en la Charca de Maspalomas: vuelven a saltarse el vallado del espacio protegido para hacerse fotos

La escena, denunciada en la tarde del sábado 18 de abril, reabre el debate sobre la falta de respeto a uno de los enclaves ambientales más delicados del sur de Gran Canaria, donde la presión humana sigue poniendo en riesgo un espacio de alto valor ecológico

Dos turistas invaden la zona protegida de la Charca de Maspalomas para hacerse fotos

Bruno Betancor

San Bartolomé de Tirajana

Hay imágenes que explican por sí solas un problema que en Canarias ya no puede despacharse como una simple anécdota. La tarde de este sábado 18 de abril, en la Charca de Maspalomas, se habría vuelto a producir una escena tan conocida como frustrante: dos turistas dentro del área vallada del espacio protegido, en una zona en la que está prohibido acceder, presuntamente para sacarse fotos. No es un detalle menor. Tampoco una travesura sin consecuencias. Es la prueba de que, pese a la señalización, las campañas informativas y el valor ambiental sobradamente conocido del lugar, todavía hay quienes siguen creyendo que un paisaje excepcional es solo un decorado para su álbum personal.

La denuncia llega acompañada de una sensación que comparten muchos residentes y visitantes responsables: coraje, impotencia y cansancio. Porque no se trata únicamente de incumplir una norma visible. Se trata de irrumpir en un enclave que exige respeto. Hay espacios donde la belleza invita a mirar, no a invadir. Y la Charca de Maspalomas es uno de ellos.

Los turistas paseando.

Los turistas paseando. / La Provincia

La escena denunciada esta tarde conecta además con otra ocurrida hace apenas unos días. El pasado 9 de abril, según el relato facilitado, se repitió un comportamiento similar en las Dunas de Maspalomas, con visitantes caminando por donde no debían, traspasando límites evidentes en busca de la imagen perfecta. La repetición de estos episodios revela un problema de fondo: una parte de quienes llegan a este entorno sigue sin asumir que está entrando en un espacio natural protegido, no en un parque temático ni en una postal sin reglas.

La Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas es uno de los enclaves más emblemáticos de Gran Canaria y de todo el archipiélago. Se trata de un espacio protegido que ronda las 400 hectáreas y que integra un sistema dunar, un palmeral y una laguna salobre como la propia Charca, hábitats de enorme singularidad dentro de Canarias. Su valor ecológico ha sido reconocido por la normativa autonómica y por los instrumentos de planificación específicos aprobados para su conservación.

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