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Gran Canaria | Francisco Santana Santana Empresario de Canarylog

Paco Santana, empresario de Canarylog: «Llegué a tener 400 empleados en la minería en África»

El empresario Francisco ‘Paco’ Santana, natural del barrio de Arbejales (Teror) y nieto de albardero, se ha hecho un hueco como proveedor de grandes multinacionales en el difícil negocio de las minas en África

Francisco 'Paco' Santana Santana, en una fotografía cedida por él mismo.

Francisco 'Paco' Santana Santana, en una fotografía cedida por él mismo. / P. S.

Javier Bolaños

Javier Bolaños

Arucas

El empresario Francisco ‘Paco’ Santana, natural del barrio de Arbejales (Teror) y nieto de albardero, se ha hecho un hueco como proveedor de grandes multinacionales en el difícil negocio de las minas en África.

¿Qué recuerdos tiene de sus inicios profesionales con 14 años?

Empecé en Finanzauto, distribuidor de Caterpillar. Te formaban, te pagaban, te daban de comer, te llevaban desde Las Palmas a El Goro, que antes era una aventura. En el año 73 ya te puedes imaginar. Allí aprendí el valor del esfuerzo, la constancia y la ambición bien entendida. Pasé de aprendiz a directivo, creciendo en responsabilidades, pero también como persona.

«Empecé con 14 años en Finanzauto Caterpillar, donde pasé de aprendiz a directivo y crecí como persona»

Francisco Santana

¿En qué materias formaban?

En todo. Los americanos daban una formación completa. Y también estudiaba de noche en el instituto y después en la UNED. Yo soy nieto de albardero (los que hacen la montura para las bestias), y todos los que se hicieron transportistas de camiones antes venían a casa de mi abuelo, porque eran burreros que traían frutas de los pueblos del interior. Cuando estaba en Finanzauto lo tenía fácil para relacionarme con los clientes, porque conocían a mis abuelos. Y en el trabajo, como decía mi padre que también aprendió a cerrar albardas: «Mi hijo, hasta el burro se acostumbra a la albarda»

"¿No sabes caminar solo?"

¿Cuántos años estuvo?

24 años. La empresa cuando entré era española, con un pequeño porcentaje de capital inglés. Con el tiempo la compró un grupo de Sudáfrica muy fuerte. Un día un buen amigo y buen cliente de la empresa me dijo: «¿Tú no sabes caminar solo?». Y me dediqué a importar maquinaria, en un momento clave de crecimiento, porque cogí el bum de la construcción de 2004-2005. Fueron años de trabajo, de visión y de construir algo sólido hasta convertirnos en referencia del sector. Hubo un momento muy bueno con el desarrollo de Puerto Rico, Agua la Perra, Tauro, Taurito...

«En Mauritania entré gracias a los barcos de pesca, y después montamos de cero las canteras de oro»

Francisco Santana

¿Ahí dio el salto a África?

La crisis de 2008 fue un giro de guion, que nos obligó a reinventarnos. Y apareció una nueva oportunidad en Mauritania, en el corazón del desierto, donde solo había arena. Comenzamos de cero, construyendo carreteras, campamentos, instalaciones... Ya había estado en Nuadibú, que era el puerto principal pesquero de Mauritania con la flota española. Cuando se firmaron los primeros convenios de pesca con la Comunidad Económica Europea les regalaron 60 barcos, que iban equipados con motorización Caterpillar. Yo iba a Mauritania con los mecánicos, hasta ser el responsable del departamento técnico. Fue mi contacto con los dueños de los barcos. Tenía muchas y buenas amistades. Eso me facilitó las cosas con los políticos de Mauritania, incluso con el presidente. Y la minería también se aprovecha de eso. Ellos buscaban personas con experiencia. Y yo era uno de ellos. Empecé con Río Narcea, que es un emporio asturiano que montó una mina de oro en Mauritania. Tenía oficina en Las Palmas, y estaban buscando gente para trabajar en Mauritania y contactaron conmigo. Ahí empezó mi andadura en la minería. Para empezar, estaba en medio del desierto, sin nada y había que hacerlo todo. Los accesos eran en 4x4, construyendo campamentos, redes de carreteras, talleres. Sacaron oro, pero se les hacía muy grande. Y vendieron a una empresa canadiense, Red Back Mining, que luego la absorbió Kinross, y que está entre las diez más grandes del mundo. Los volúmenes de facturación eran de 20 millones de euros anuales. Luego llegaría First Quantum Minerals, otro líder minero, del mismo país. Llegar a la minería es muy difícil, y tuve una suerte enorme, pero también fue por mi carácter personal, porque soy muy afable con la gente.

Toneladas de tierra para unos gramos de oro

¿Son minas a cielo abierto?

Perforar y voladura. Para sacar tres gramos de oro, que te caben en la yema del dedo, tienen que mover una tonelada de material. Mira si el oro es rentable. Los ‘dumperes’ para la carga llevan 400 toneladas. No llegas a la altura de la rueda. Para esos trabajos se necesita maquinaria muy pesada: macroexcavadoras, macrocargadoras...

"He competido con el mayor vendedor de cal del mundo"

Francisco Santana

¿Es fiel a la marca de origen?

En la minería tienes que adaptarte a la maquinaria que quieren. Los líderes son Caterpillar y Komatsu, al menos en África. Para eso buscas maquinaria en Texas (EEUU), en Canadá... Y a nivel mundial hay una empresa subastera de Holanda, que a veces supera el PIB de ese país. Nos centramos en la minería. Mi empresa ahora se llama Canarylog, y te piden ofertas, confirman, entregas la mercancía en la mina y a los 30 días tienes el dinero.

¿Cómo se maneja en los idiomas?

Como cualquiera. Yo había estudiado los manuales en inglés. Francés, es como todo, se te va pegando. Y árabe, con 40 palabras han sido suficientes para saber entenderte. En ese país tengo grandes amigos.

¿Hay más empresas canarias que trabajan en la minería?

Entrar en la minería es lo más difícil que hay. Yo he estado dado de alta en Canadá como proveedor, porque la central de todas estas empresas están en Canadá. Tuve suerte porque venía de otras empresas. Me utilizaban incluso para contratar al personal. Me decían: «Paco, contrátame ingenieros». Lo que me pidieran.

Rival de la principal empresa mundial de cal

¿Lo más difícil que se pide?

Lo más difícil para transportar son los explosivos, que se trae de todas las partes del mundo, sobre todo de Sudáfrica. Y tienen un consumo desmesurado. La cal también es un elemento imprescindible, porque hacen grandes piscinas con productos químicos y se evita la evaporación. He competido con el mayor vendedor mundial de cal. Aquí compraba y cargaba barcos enteros de cal para Mauritania y Guinea. Ahora estamos en un nuevo proyecto en Guinea Conakry y Guinea Bissau con chinos.

Esta semana que viene celebrará un acto de aniversario con amigos. ¿Va a jubilarse o seguirá con los negocios?

El trabajo no me molesta. Tengo un equipo pequeño. Yo llegué a tener 400 empleados en la minería. Por trabajador que llevaba me obligaban a tener a tres mauritanos en plantilla. Pero el oro da más.

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