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Moya

El incendio forestal que prendió en la costa de Gran Canaria, en la que 200 personas simulan una emergencia: "¿Cojo el coche y me voy?"

Un simulacro pone a prueba a los cuerpos de seguridad y prepara a la población y a estudiantes sobre cómo actuar en un caso de extremo peligro, activándose la alerta de Protección Civil en los teléfonos móviles para comunicar el confinamiento de una decena de barrios y centros públicos

Simulacro de incendio forestal en Moya

La Provincia

Javier Bolaños

Javier Bolaños

Moya

"Hay humo y fuego en el barranco y me parece ver a alguien caminando por el barranco, envíen a alguien, se va a quemar (se queda sin cobertura)". Con esta llamada simulada al teléfono 112 del Centro Coordinador de Emergencias (Cecoes) del Gobierno de Canarias se ponía en marcha en Moya un simulacro de incendio forestal este miércoles, en el que se activó en los teléfonos móviles la alerta de Protección Civil (el sistema de aviso masivo a la población ES Alert) para confinar a la población en sus domicilios y centros escolares. En el dispositivo intervinieron unas 200 personas de los distintos equipos y voluntarios, así como unos 400 estudiantes de los cuatro centros educativos, y se analizó por primera vez la aparición de un conato en la costa que subió hacia el casco del municipio, además de la evacuación de todo tipo de animales y no solo domésticos.

"Bienvenidos a la realidad que vamos a construirle". De esta manera se dirigía Federico Grillo, el director insular de Emergencias de Gran Canaria, y que ejerció también de juez, a los distintos equipos en el punto en el que se concentraron los puestos de mando avanzado en El Pagador, junto a las casas de la costa de El Roque, antes de que se activara la alarma. "Es importante organizarse como equipo en una situación de mucha presión y despejarla ante situaciones de mucho drama", añadió.

Tras un accidente de tráfico

El simulacro se desarrolló durante más de tres horas en Moya y en él intervinieron todos los cuerpos de seguridad y emergencias, además de recursos de atención social y de psicología para evaluar su despliegue por tierra y aire.

El dispositivo se activó sobre las 9.28 de la mañana de este miércoles, con una llamada de un vecino que detectó un supuesto foco del incendio en el kilómetro 8 de la carretera GC-75 de Moya. En ese momento había una humedad relativa del 27%, con viento ligero ascendente. Al parecer, el fuego vino ocasionado por un supuesto accidente de tráfico que prendió un cañaveral, que fue escalando por el barranco en dirección al casco. En ese momento apareció sobre El Pagador el primer helicóptero con una bolsa de agua.

En ese proceso pasó de un nivel 1, bajo la gestión directa del Cabildo, a elevarse la peligrosidad para pasar a ser gestionado por el Gobierno de Canarias.

"Estoy nerviosa"

Comienzan a multiplicarse las llamadas ficticias al teléfono de Emergencias 112 de vecinos alertando del peligro y de su inquietud por la dimensión que está tomando el fuego. Una mujer del barrio de Cabo Verde relata: "Estoy nerviosa, ¿qué hago? ¿Cojo el coche y me voy?". En otra se habla de que hay "gente agresiva".

Con el paso del relato, la dirección del simulacro ordenó la evacuación de los núcleos urbanos de Los Dragos, Cabo Verde (camino El Andén y La Cordillera), Los Toscales y El Moreto.

A su vez, se procedió al confinamiento de las poblaciones de El Frontón, Trujillo, Carreras, El Brecito, Carretería, El Lance, El Palo, Vínculos de Solís y el casco urbano de Moya. Precisamente, en las comunicaciones se escucha la petición para que avise de la situación por las calles del centro del pueblo a través de megafonía.

Al llegar a los núcleos con más poblaciones, en el operativo se preparó a estudiantes y residentes en centro públicos para su confinamiento, dada la peligrosidad que supondría ponerse en la calle y en la carretera para marcharse. En este operativo colaboraron los 400 alumnos de los colegios de los CEIP Agustín Hernández Díaz, Trujillo y Frontón, y el IES Doramas. Así como el centro de salud de Moya y el centro de día.

"Permanezcan en el interior"

El personal de Emergencias les había estado dando previamente una charla a los alumnos, explicándoles las pautas a seguir en esas situaciones críticas. De ahí que nada más sonar la alarma del colegio los estudiantes salieron de las aulas de forma ordenada y en fila hacia un punto de encuentro común, mientras profesores se encargaban de cerrar puertas y ventanas, y revisar las aulas para asegurarse de que no quedaba nadie atrás.

A las 11.13 horas salta la alerta con un estruendo que no pasa desapercibido por el teléfono móvil en forma de texto, y a continuación se escucha una voz con su lectura. "Alerta de Protección Civil", se puede leer en el encabezado, para dejar constancia de que se trata de un simulacro, y de que "La dirección general de Emergencias informa que, como consecuencia de un incendio forestal de Moya se decreta el confinamiento (en mayúscula)...", y se recoge los barrio y colegios afectados". Y termina instando a que "permanezcan en el interior de sus domicilios, cierren puertas y ventanas, así como los circuitos de ventilación y no salgan hasta nueva orden".

Atención a todos los animales, por primera vez

El albergue provisional para acoger a las familias que han sido desalojadas se abre en el Polideportivo de Moya bajo la gestión de Cruz Roja. Tiene capacidad para 50 personas y ya podría tener acogidos a 14 personas, cuatro animales y cuatro unidades familiares, con una ocupación del 28%.

En el lugar aparece al rato una pareja de figurantes en un coche de la Policía Local. Se trata de un matrimonio de ganaderos "extremadamente alterados y que se niegan a abandonar su explotación ganadera", aunque intentaron según la ficción saltarse los cortes y controles de carreteras "para salvar a sus animales".

De forma paralela, por primera vez se desarrolla una actuación para evacuar animales no domésticos. En una anterior ocasión se había realizado en San Mateo con animales domésticos, pero ahora se ha ampliado el trabajo.

Y ahora a sacar cuentas

Las llamadas al 112 continúan: "Hola, hola. Estoy confinada, pero tengo miedo que estoy sola, tengo mucho miedo", señala una vecina de El Lance, antes de que se corte la comunicación.

Después de más de tres horas movilizados, una comunicación interna da por finalizado el simulacro a las 12.40 horas. Es hora de hacer cuentas. A partir de ese momento se convoca a todos los participantes para hacer balance de este primer simulacro en Gran Canaria que surge de un conato hasta convertirse en un incendio forestal simulado en el interior de Moya.

El director general de Emergencia, Fernando Figuereo, avanzó que el simulacro había salido "bastante bien", a la espera de los informes definitivos de cada agencia implicada y del propio departamento regional del Gobierno de Canarias.

En total participaron unas 170 personas de los distintos cuerpos, a lo que se suma una treintena de voluntarios. Junto a ellos tomaron parte los 400 estudiantes de Moya.

El alcalde de Moya, Raúl Afonso, destacó que este simulacro es un preparativo muy real ante un verano que puede ser complicado, ya que habrá mucha maleza después de un invierno intensamente lluvioso.

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