Las más pequeñas crecen y las grandes se reducen: así evolucionan las plantas en Gran Canaria
Una investigación internacional con participación del Jardín Botánico Canario confirma que la flora también sigue las reglas evolutivas características de territorios insulares, como ocurre con los animales

Flora canaria. / LP/DLP.
Las plantas también cambian de tamaño cuando evolucionan en islas. Un estudio internacional con participación del Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo confirma por primera vez que la flora sigue la conocida regla de las islas, un patrón evolutivo hasta ahora documentado sobre todo en animales.
El trabajo, publicado en la revista científica Journal of Ecology, ha sido liderada por el científico Xoaquín Moreira, con la colaboración del director del jardín botánico grancanario, Juli Caujapé-Castells.
La llamada “regla de las islas” describe un fenómeno recurrente: las especies pequeñas tienden a aumentar de tamaño, mientras que las grandes se reducen al adaptarse a ecosistemas aislados. Este comportamiento, ampliamente observado en fauna, apenas había sido comprobado en plantas.
Un patrón también en la flora
El estudio se centra en la variación del tamaño de las hojas en 48 especies insulares distribuidas en seis archipiélagos de distintas regiones del planeta. Los investigadores compararon estas plantas con sus equivalentes continentales para identificar cambios evolutivos.
Los resultados confirman que la flora responde a los mismos mecanismos que los animales, con modificaciones en el tamaño que no dependen de factores como la herbivoría o las condiciones macroclimáticas.
Este hallazgo aporta nuevas evidencias sobre cómo funcionan los procesos evolutivos en territorios aislados y refuerza la idea de que las islas actúan como laboratorios naturales donde las especies desarrollan adaptaciones específicas.
Claves para la conservación
El avance tiene implicaciones directas en la gestión de la biodiversidad, especialmente en territorios como Canarias, considerados puntos calientes por su riqueza y singularidad ecológica.
Comprender cómo evolucionan las especies permite diseñar estrategias de conservación más ajustadas, en un contexto marcado por amenazas como el cambio climático o la presión humana sobre los ecosistemas.
Además, el estudio refuerza el papel del Jardín Botánico Canario como centro de referencia en el análisis y protección de la flora insular, en colaboración con equipos científicos de Europa, América, África y Oceanía.
La investigación subraya, en definitiva, que los procesos evolutivos en islas afectan tanto a animales como a plantas, ampliando el conocimiento sobre la adaptación de las especies en entornos aislados y su vulnerabilidad futura.