Ni hierro ni bronce: piedra volcánica, la materia prima de la sociedad aborigen canaria
El análisis de los hallazgos encontrados en las entrañas del Roque Bentayga de Tejeda, en Gran Canaria, revela avances significativos en el conocimiento de las dinámicas de la población indígena a través de sus herramientas de basalto

Antonio Morales, Lluís Serra y Teodoro Sosa, entre otros, observando los hallazgos del Roque Bentayga. / LP/DLP

Las entrañas de las Islas siguen narrando la historia de sus primeros pobladores. El análisis de las herramientas elaboradas a partir de basalto, encontradas en el año 2024 dentro de un complejo de cuevas en el Roque Bentayga, en Tejeda -Gran Canaria-, ha constituido un avance significativo en el conocimiento de las formas de vida y dinámicas de la población aborigen.
Una hoz para la siega -la evidencia más antigua de la cosecha prehispánica hasta la fecha-, picos y raspadores para adaptar las cuevas o útiles utilizados para el procesamiento de pieles y materiales vegetales para la confección de fardos funerarios son algunos ejemplos de los hallazgos, presentados ayer.
El estudio de estas herramientas permitió dictaminar que el complejo cavernario en el que se encontraron tenía una doble función: inicialmente, como granero colectivo -entre los siglos X y XIII- y, posteriormente, como un espacio dedicado al ámbito funerario.
Técnicas de recolección
A partir del útil de basalto retocado empleado para la siega -su funcionalidad se descubrió a raíz de unas marcas microscópicas de cereales- se confirmó la teoría de que los aborígenes empleaban técnicas de recolección complejas, al contrario de la propuesta tradicional, en la que se creía que los cereales se recogían a mano.
También confirma que las comunidades indígenas adaptaron sus métodos y tecnologías a la ausencia de metales, que llegaron tras la conquista europea.
El estudio también identificó piezas que se vinculan a la elaboración de fardos funerarios utilizados en la fase final del rito funeral, otras empleadas para la reestructuración de las cuevas o para cortar la carne.
Convenio para la investigación
La investigación se enmarca en un convenio entre la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y el Cabildo insular para el estudio del origen y el desarrollo poblacional en el ámbito del Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas. También ha contado con la financiación del European Research Council, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información.
Sus resultados fueron presentados ante el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales; el rector de la ULPGC, Lluís Serra; el consejero de Presidencia, Teodoro Sora; la doctoranda que lidera el estudio, Idaira Brito; el investigador de la ULPGC, Jonathan Santana y la catedrática Amelia Rodríguez, entre otros.
Morales afirmó que desde la institución que preside se ha mantenido "una escucha activa hacia la voz del pasado indígena" para "contribuir a escribir un relato todavía incompleto". Serra, por su parte, agradeció la implicación del Cabildo y mostró su orgullo por la calidad de los trabajos. Finalmente, Sosa añadió que este convenio es una muestra de "cómo los organismos pueden complementarse y reforzarse mutuamente".
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