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El Gobierno de Canarias pretende reducir más de 260.000 metros cuadrados la Reserva de las Dunas de Maspalomas

El científico Manolo Viera critica que el anteproyecto de Ley de digitalización de los espacios naturales reduce la superficie protegida del enclave bajo criterios discutibles

Una turista se cuela en las Dunas de Maspalomas

La Provincia

Iván Alejandro Hernández

Iván Alejandro Hernández

Las Palmas de Gran Canaria

La actualización digital de los límites de los espacios naturales de las Islas ha abierto un frente técnico en Gran Canaria. El anteproyecto de ley impulsado por el Gobierno autonómico reduce en más de 260.000 metros cuadrados el espacio de 403,9 hectáreas de la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas, es decir, un equivalente a 36 campos de fútbol. Principalmente en el frente marítimo, con 200.000 metros cuadrados menos en la zona de Playa de Maspalomas, otros 6.000 en el entorno del Hotel Santa Mónica y un retroceso hacia el interior de hasta 30 metros en la zona de los quioscos ubicados en Playa del Inglés.

El borrador del anteproyecto de Ley de digitalización de los espacios naturales, con el plazo de alegaciones finalizado recientemente, tiene como objetivo actualizar la cartografía para adaptarla a sistemas digitales más precisos. El Ejecutivo autonómico defiende que esta digitalización no implica cambios en la extensión ni en la clasificación de los espacios, sino una mejora técnica que refuerza la seguridad jurídica y facilita la gestión territorial.

Análisis de los diferentes perímetros de la Reserva según la fuente de la información.

Análisis de los diferentes perímetros de la Reserva según la fuente de la información. / LP/DLP

Pero el especialista en Geomática y Topografía Manolo Viera ha presentado alegaciones al borrador del documento al comprobar que "en el caso de la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas, lo que muestran como digitalizado no coincide con el verdadero anexo cartográfico original", ni con los límites que determina la Ley del Suelo 4/2017 del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias. 

Ecosistema frágil

En concreto, el científico indica que el borrador del Gobierno de Canarias plantea modificar el límite hacia el mar en la zona de la Punta de la Bajeta, donde confluyen la Playa de Maspalomas y la del Inglés, un enclave especialmente sensible por la continua alteración de la línea de costa debido a la dinámica marina y a los temporales del sur. En cambio, en la parte de la Playa de Maspalomas retrocede en algunas zonas la línea de litoral hacia el interior, más de 75 metros. En este entorno se localiza un sistema de dunas progradantes que avanza sobre la playa y actúa como barrera natural frente al ascenso del nivel del mar, una función clave en el actual contexto de cambio climático.

Viera advierte de que este ecosistema se encuentra ya en una situación frágil tras décadas de presión humana, especialmente por el uso de maquinaria pesada en las labores de limpieza, que ha deteriorado parte de las dunas. Estas intervenciones alteran su dinámica natural e impiden que cumplan su función de protección frente a temporales, al interrumpir su recorrido hacia el mar, por la zona de Maspalomas y hacia el interior del campo de dunas por la playa del Inglés. "Urge cambiar estas prácticas, ya que este tipo de intervenciones contraviene claramente los principios de un turismo sostenible", advierte.

Vista aérea de la playa y las dunas de Maspalomas y del Inglés.

Vista aérea de la playa y las dunas de Maspalomas y del Inglés. / ADOLFO MARRERO

Método de delimitación

El también doctor en Gestión Costera explica que el núcleo de la discrepancia se sitúa en el método utilizado para definir las líneas de costa. Según Viera, la memoria del anteproyecto especifica que el límite de la bajamar escorada actual es “aquella línea que corresponde a la restituida con la marea más baja de entre las diferentes anualidades de campañas de producción cartográfica”. En la práctica, esto implica delimitar la costa a partir de ortofotos aéreas tomadas a lo largo de varios años.

"Eso es una tomadura de pelo en toda regla", sentencia Viera. "Científica y técnicamente es un disparate", añade, argumentando que Grafcan realiza estos vuelos en días y horas concretas. "Si la fotografía de las Dunas de Maspalomas se toma a las 11:00 horas y coincide con la pleamar, ¿cómo se puede extraer de ahí la línea de bajamar? Es un auténtico absurdo técnico", reprocha.

En su análisis, Viera detalla que el problema es fundamentalmente estadístico, derivado de la metodología empleada. Al señalar que el error es heterocedástico, es decir, que la variabilidad de los datos no es constante, el especialista argumenta que no existe una base fiable para delimitar con precisión la línea de costa.

Viera ejemplifica que la diferencia entre una marea registrada en un momento puntual (que podría hasta coincidir con la pleamar) y la referencia de la bajamar escorada puede variar significativamente, dependiendo de si la marea es viva o muerta, o de la incidencia de fenómenos meteorológicos como marejadas ciclónicas. "A esto se suma la pendiente del fondo marino: en playas de pendiente muy suave, como Playa del Inglés, la línea de bajamar escorada varía notablemente en cuestión de minutos", añade.

Línea de la Marina

Frente a ello, Viera defiende el uso de la línea de bajamar escorada establecida por el Instituto Hidrográfico de la Marina, basada en un exhaustivo análisis matemático de datos mareográficos combinados con técnicas de medición topográfica y fotogramétrica, a la que el borrador hace caso omiso. En este sentido, Viera recuerda que el 29 de septiembre de 2023, durante la bajamar equinoccial, se realizó "un levantamiento topográfico en Playa del Inglés y, tras analizar los datos se validó la línea definida por el Instituto".

El proceso legislativo impulsado por el Gobierno regional responde a mandatos europeos y estatales que obligan a las administraciones a disponer de información geográfica digitalizada. El trabajo técnico parte de una base elaborada por Grafcan en 2008, que ya transformó los antiguos sistemas de referencia cartográfica al estándar actual. El objetivo es integrar toda la información en un sistema homogéneo que facilite la gestión administrativa y la planificación territorial.

Pero según Viera, la superficie no debe obtenerse del dato digital del Anexo Cartográfico debido a sus errores de producción, los cuales no plasman la Norma original. En este sentido, considera que "utilizar un polígono mal dibujado en dicho anexo resultaría en un error grosero en la medición final de la superficie"..

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