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La mirada humana del fotógrafo David Cabrera por los grandes museos: de la Venus de Milo al David de Miguel Ángel y Los Girasoles de Van Gogh

La exposición 'Entre la obra y la mirada' en la Fundación Mapfre Canarias de Vegueta recorre pinacotecas como el Louvre y el Prado, conecta el arte universal con la mirada contemporánea y la reflexión del espectador

David Cabrera , junto a la obra de ‘El aguador de Sevilla’.

David Cabrera , junto a la obra de ‘El aguador de Sevilla’. / ANDRES CRUZ

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Javier Bolaños

Javier Bolaños

Las Palmas de Gran Canaria

El fotógrafo y técnico de Turismo en el Ayuntamiento de Arucas, David Cabrera, inaugura en la Fundación Mapfre Canarias de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria, la exposición fotográfica Entre la obra y la mirada, que analiza el lado humano ante la visión de las grandes obras de arte expuestas en museos internacionales."¿Cómo nos relacionamos hoy con el arte que ha definido muestra historia, nuestra identidad, nuestra memoria colectiva?". Esa es la reflexión que dio pie a esta muestra, que analiza la posición de las personas ante el arte.

La Gioconda, la Piedra Rosseta, la Venus de Milo, El David de Miguel Ángel, Los Girasoles de Van Gogh y otras obras simbólicas del gran arte mundial aparecen reflejadas en las 24 imágenes expuestas en la sala Mapfre Canarias, fotografiadas en el British Museum de Londres, el Museo del Prado de Madrid, el Louvre de París, el Rijksmuseum de Amsterdam, la Galería degli Uffizi en Florencia y el Guggenheim de Bilbao. Pero esas imágenes que se pueden obtener en las redes sociales se presentan bajo una mirada casi secundaria, ya que David Cabrera persigue ahondar en el entorno, la mirada de las personas que observan los icónicos cuadros y las esculturas, en unos casos atentamente y en otros casi sin prestarles atención.

El teléfono móvil como debate

"Quiero abrir el debate de quién, ante la belleza o el famoso, saca el teléfono para retratarlo sin apreciar el momento", señala David Cabrera. El autor asegura que es una forma de hacer pensar al público sobre la forma de relacionarse con el arte, ya que en muchas ocasiones los visitantes dedican esos minutos que pueden ser únicos en su vida a sacar fotos con los teléfonos móviles por encima de apreciar en profundidad el arte de los grandes maestros de la historia.

David Cabrera, con la imagen que abre el catálogo de la exposición.

David Cabrera, con la imagen que abre el catálogo de la exposición. / ANDRES CRUZ

Precisamente, el técnico en Turismo encuentra en esta exposición un momento para sacar a relucir su otra gran pasión más allá del mundo del turismo y la fotografía, como es la historia del arte, que le atrajo durante las clases de esta asignatura en el instituto y más tarde durante su formación superior de Turismo.

De ahí que en la muestra aparezca una de sus obras más apreciadas desde joven por "cómo se podía pintar el agua', como es El aguador de Sevilla, que es la única fotografía expuesta en la que el autor aparece inmerso. Eso sí, de espaldas y mirando atentamente la obra expuesta en el Museo Wellington de Londres.

La exposición del fotoperiodista reúne casi una década dedicada a tomar estas simbólicas imágenes, que comenzó sin un afán de exposición colectiva, y que han terminado en una de las salas de Mapfre Canarias en la capital.

En segundo plano

La imagen titulada por el fotoperiodista El desenfoque del David da pie a la obra central del catálogo, con la enorme obra esculpida por Miguel Ángel en segundo plano frente a la que aparece en la pantalla de un teléfono, sujetada por una mano. "Resume la filosofía de la exposición", manifiesta su autor.

Se da la circunstancia de que las fotografías tomadas de los cuadros del Prado de Madrid se hicieron a escondidas y con su teléfono móvil, dada la prohibición que existe en la pinacoteca nacional sobre esta práctica.

Algunas de las obras expuestas en la galería de Mapfre Canarias, en Vegueta.

Algunas de las obras expuestas en la galería de Mapfre Canarias, en Vegueta. / ANDRES CRUZ

Frente al intenso color de Los Girasoles, de Van Gogh (National Gallery), en la imagen tomada por el autor de Arucas ocurre algo más interesante. "En esta fotografía camina una mujer lentamente frente al cuadro. No sé nada de esta mujer. No sé si es la primera vez que viene a ver el cuadro o si lo ha visto 100 veces. Eso me parece profundamente humano".

Tres de los trabajos aparecen en blanco y negro a conciencia por el autor, aunque en su origen eran en color. Entre ellas destaca La mirada de Mona Lisa, que tiene como protagonista a la enigmática mujer, en la que un grupo de personas se arremolina frente al cuadro, con un hombre de espaldas haciendo la señal de victoria para poder salir en la foto que le realiza su acompañante en ese momento, mientras numerosas personas retratan con sus teléfonos la obra del Renacimiento Italiano.

También destaca entre las 24 instantáneas de la exposición la señora en silla de ruedas que se detiene frente a Baco (Florencia), en el que contrasta el rojo de las paredes con el verde de la vestimenta de la protagonista.

Fuji y Canon

La foto más antigua de la muestra tiene su origen en el año 2016, aunque sería años después cuando David Cabrera se plantea estos retratos humanos de las obras de arte, y que culmina con esta exposición. "Las fotografías conectan tres ejes muy potentes: el arte universal, la mirada fotográfica contemporánea y la reflexión sobre la relación entre espectadores y obras".

Las instantáneas fueron tomadas con cámaras de la marca Fuji y, en menor medida, con Nikon.

El proyecto fotográfico fue seleccionado por la Fundación en la convocatoria para definir sus proyectos expositivos de este año, y fue inaugurado en la tarde de este jueves. Y permanecerá en su sede de la calle Juan de Quesada hasta el 31 de julio, de lunes a viernes en horario de 10.00 a 13.00 y de 18.00 a 21.00 horas.

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