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Muere Máximo Moreno González, leyenda del folclore en Mogán

Durante años fue una de las voces solistas más reconocidas de la Agrupación Folclórica y Cultural El Mocán en Mogán

Máximo Moreno González.

Máximo Moreno González. / LP/DLP

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Las Palmas de Gran Canaria

El solista y presentador de la Agrupación Folclórica y Cultural El Mocán de Mogán falleció ayer en Las Palmas de Gran Canaria a los 81 años de edad. Oriundo de la isla de Gran Canaria, trabajó durante años en una compañía de telefonía en Barcelona. Volvió a su amada tierra en los años ochenta y se jubiló a una edad temprana para poder dedicarse a su familia y a su localidad a tiempo completo.

Icono incansable del folclore moganero, Máximo Moreno González fue un ciudadano con una profunda implicación en el bienestar de su municipio. Vivía alternando entre su residencia en Las Palmas de Gran Canaria y su casa en Mogán, hasta que al final de su vida se trasladó de forma definitiva al sur de la isla. Durante 20 años fue presidente de la Asociación Vecinal Valle de Mogán Cruz del Siglo, donde veló siempre por los intereses de los ciudadanos y fomentó la cultura a través de la introducción de actividades como la celebración del Día del Libro.

Las dos pasiones de Máximo eran la gente y la música. Tocaba la huesera y fue solista durante cuatro décadas en la Agrupación Folclórica y Cultural El Mocán, a la que dedicaba buena parte de su tiempo y estaba siempre en su pensamiento. Presentó durante muchos años las actuaciones del grupo y la romería de San Antonio ‘El Chico’ junto a María Jesús Martín y siempre que pudo se unió para participar en los villancicos navideños. Destacaba, relatan sus allegados, por su humildad y su desenvoltura con el micrófono y participaba en cualquier actividad creativa cuando tenía ocasión.

Ya en su senectud, Máximo continuaba acudiendo a cualquier evento que se celebrase en el pueblo junto a su mujer, Belén. El arte formaba parte de su identidad y nunca desaprovechó la oportunidad de expandir sus conocimientos, por lo que era un miembro activo del grupo de teatro para mayores de su localidad. Sus dotes para la actuación se hacían patentes cada Navidad, cuando en el Auto de Reyes interpretaba al guía de la estrella que cruza la iglesia de San Antonio y, en fechas más recientes, se disfrazaba del rey Baltasar.

La implicación de Máximo en la vida social del pueblo era muy notoria y era una persona muy devota y dedicada a la iglesia católica. A lo largo de varios años se dedicó a preparar a las parejas que iban a contraer matrimonio en la parroquia de San Antonio de Padua. También formaba parte del coro de la iglesia, donde prestó su prodigiosa y reconocible voz.

LP/DLP

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