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El Cabildo de Gran Canaria creará una unidad ambiental para reforzar la vigilancia del litoral

El gobierno insular aprueba su nuevo plan de vigilancia ambiental hasta 2029, que incorpora una gestión más digitalizada, un refuerzo de las brigadas y una mayor coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado

Agentes de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria en el helipuerto de Artenara.

Agentes de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria en el helipuerto de Artenara. / José Pérez Curbelo

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Iván Alejandro Hernández

Iván Alejandro Hernández

Las Palmas de Gran Canaria

El gobierno del Cabildo de Gran Canaria creará una unidad específica para reforzar la vigilancia del litoral dentro del nuevo Programa de Vigilancia e Inspección Ambiental 2026-2029, aprobado este 18 de mayo en Consejo de Gobierno. Esta nueva demarcación, denominada Comarca Costera y prevista para octubre de 2026, contará con medios y personal propios y responde a la necesidad de atender de forma diferenciada las problemáticas ambientales del litoral, un entorno que presenta problemáticas diferenciadas respecto a las zonas de cumbre o forestales.

La Comarca Costera será responsable de la planificación del trabajo mediante la emisión de informes periódicos, con el objetivo de mejorar el seguimiento estadístico y la toma de decisiones. Entre sus cometidos se incluye velar por el cumplimiento de la normativa vigente, así como la prevención, detección y denuncia de infracciones ambientales en su ámbito territorial, como los vertidos.

El Programa también se plantea el incremento progresivo de la plantilla del cuerpo de Agentes de Medio Ambiente

El plan, que guiará durante los próximos cuatro años la protección del medio natural y la biodiversidad en la isla, releva al programa 2021-2024 e introduce cambios estructurales orientados a una gestión más tecnológica y digitalizada, con refuerzo de brigadas y mayor coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. El Programa se articula como la principal herramienta operativa del cuerpo de Agentes de Medio Ambiente y, en este contexto, también se plantea como objetivo el incremento progresivo de la plantilla.

Digitalización completa

Uno de los ejes centrales del programa es la digitalización completa del servicio. El Cabildo implantará un sistema integral de información que permitirá a los agentes trabajar con aplicaciones móviles incluso sin conexión, eliminando el uso de papel en las labores de campo. Esta herramienta se integrará con sistemas de información geográfica, lo que facilitará la recogida y análisis en tiempo real de datos sobre incidencias ambientales.

El Programa también prevé la firma de protocolos de colaboración con el Seprona, la Policía Autonómica y los agentes locales, con el objetivo de evitar duplicidades y mejorar la eficacia de las actuaciones. Esta cooperación se apoyará en sistemas informáticos compartidos que permitirán a los distintos cuerpos consultar y verificar actuaciones sobre un mismo hecho, así como tramitar de forma conjunta expedientes administrativos y, en su caso, penales.

Refuerzo de las brigadas

El documento refuerza además las brigadas especializadas, en particular la BIIF (Brigada de Investigación de Incendios Forestales) y la unidad canina, centrada en la detección de venenos. Ambas verán ampliadas sus capacidades mediante formación técnica en ámbitos como la investigación forense o la veterinaria, con el fin de mejorar la determinación de causas y autorías.

Además, el Programa introduce un cambio de enfoque en la gestión de la información, al establecer la obligación de realizar evaluaciones anuales con estadísticas detalladas. Estas memorias deberán desglosar los datos por tipo de expediente, materia, servicio de vigilancia, categorías y ámbito territorial, lo que permitirá por primera vez un seguimiento sistemático y homogéneo de la actividad inspectora en la isla.

Áreas de actuación

El documento identifica como focos recurrentes de infracciones el uso público indebido en espacios naturales protegidos, especialmente las acampadas sin autorización y la circulación de vehículos fuera de pistas habilitadas. También sitúa entre las problemáticas prioritarias el abandono de residuos, los vertidos domésticos en entornos protegidos, el uso ilegal de veneno en el medio no urbano, la mortalidad de avifauna asociada a aerogeneradores y las quemas agrícolas, que continúan entre los principales factores vinculados a los incendios.

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