Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Del tomate de La Aldea al millo de Valsequillo: Gran Canaria cierra GastroCanarias con una propuesta que se articula 'del producto a la experiencia'

La Isla acudió a la undécima edición del festival gastronómico con un formato que puso en primer plano la conexión entre productores, cocineros y expertos en vino como eje central de la identidad culinaria grancanaria

Foto de familia en el stand de Gran Canaria en GastroCanarias.

Foto de familia en el stand de Gran Canaria en GastroCanarias. / Cira Martin

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Daniel Valle

Daniel Valle

Las Palmas de Gran Canaria

La undécima edición de GastroCanarias bajó el telón este jueves y Gran Canaria se despidió por todo lo alto. Del producto a la experiencia es el lema bajo el que se articula una propuesta que puso en primer plano la conexión entre productores, cocineros y expertos en vino como eje central de la identidad culinaria de la Isla. Medio centenar de profesionales vinculados a la gastronomía, el sector primario y el ámbito vitivinícola convirtieron el stand promovido por el Cabildo en un espacio de promoción del producto local, el diálogo entre los sectores y la divulgación gastronómica, configurando uno de los programas más amplios y representativos del ecosistema culinario grancanario.

En total, la programación incluyó 19 intervenciones gastronómicas en las que restaurantes, productores y otros proyectos culinarios se dieron cita para mostrar, desde elaboraciones tradicionales hasta propuestas contemporáneas, las bondades de la cocina y el producto de Gran Canaria. En lo que respecta a la materia prima de la Isla, las diferentes demostraciones mostraron al público el gofio artesanal, los quesos con denominación de origen, el café de Gran Canaria, las mieles, las carnes locales, el pescado de las cofradías, las papas y el millo de Valsequillo o los tomates de La Aldea, entre otros.

Además de la degustación directa del producto, los asistentes pudieron disfrutar de su posterior elaboración culinaria por parte de los cocineros participantes, en la línea de reforzar el mensaje de que la calidad de la cocina comienza en el productor.

Unir la producción con la cocina

Precisamente, uno de los aspectos mejor valorados durante esta edición fue el formato de intervención conjunta entre productores, cocineros, reposteros y catadores para explicar, desde una visión multiperspectiva, la gastronomía de la Isla. El chef del restaurante Verode, Abraham Ortega, aseguró que "el formato de este año ha sido de los más interesantes que ha planteado el Cabildo", y destacó el "hecho de unir el sector primario con profesionales de la cocina", una simbiosis necesaria, ya que "uno sin el otro no existe".

Por su parte, el presidente del Comité de Cata del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Gran Canaria, Juan Socas, calificó de "fundamental" la presencia de la Isla en una feria de esta categoría para presentar al mundo el vino autóctono. "El Cabildo está realizando una labor muy importante de promoción y divulgación, ya no sólo de los vinos, sino del conjunto de productos agroalimentarios de Gran Canaria", valoró Socas.

Finalmente, la consejera de Desarrollo Económico del Cabildo de Gran Canaria, Minerva Alonso, caracterizó de positivo el balance de la participación de la Isla en esta edición, así como el valor estratégico del modelo de representación conjunta sobre el que se articuló la propuesta. "Se ha mostrado la fortaleza y la diversidad del sector gastronómico grancanario, pero también algo fundamental: la capacidad de trabajar unidos desde el origen del producto hasta la experiencia final del consumidor", expresó Alonso, quién añadió que la feria es un gran escaparate en el que visibilizar "el enorme talento" que existe en la Isla y continuar posicionando la gastronomía grancanaria "como un motor de desarrollo económico, identidad y promoción exterior".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents