Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

ARTE

De un cayuco en Arguineguín al Vaticano: la historia detrás de los dos cuadros que Mogán regalará al papa

Una de las obras será enviada a Roma como obsequio institucional con motivo de la visita del Papa León XIV al muelle grancanario, convertido en símbolo de la crisis migratoria en Canarias.

Así son los cuadros que Mogán regalará al papa en su visita a Canarias

Adolfo Rodríguez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Adolfo Rodríguez

Adolfo Rodríguez

El arte servirá de puente entre Mogán y el Vaticano con dos obras nacidas de una misma idea: mirar la migración desde el dolor del viaje, pero también desde la esperanza de una nueva vida. La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, presentó este jueves dos cuadros creados con motivo de la próxima visita del Papa León XIV al Muelle de Arguineguín, prevista para el 11 de junio.

Las piezas han sido realizadas de forma independiente, aunque bajo una misma coordinación, por el artista canario Marcelo Mellino y por el joven pintor senegalés Mbaye Dieng, de 18 años. La historia de este último añade una fuerza especial al proyecto: llegó a Gran Canaria en cayuco a finales de 2023 por el mismo muelle que ahora recibirá al Pontífice.

Una de las obras viajará al Vaticano como regalo institucional del Ayuntamiento de Mogán. La otra permanecerá en el municipio como testimonio de ese diálogo entre culturas, de la memoria reciente de Canarias y de la capacidad del arte para contar lo que muchas veces las cifras no alcanzan a explicar.

Dos miradas sobre una misma realidad

Los dos cuadros parten de una misma temática, pero no de una misma experiencia vital. Mellino, artista canario de raíces italianas que creció en Mauritania, aporta una mirada marcada por la mezcla de territorios e identidades. Mbaye Dieng, por su parte, pinta desde la vivencia directa de quien cruzó el mar buscando un futuro mejor.

Ese contraste es precisamente el eje del proyecto. Las obras no pretenden ser una simple representación estética de la migración, sino un encuentro entre dos formas de entenderla: la de quien observa una realidad que forma parte de la historia reciente de Canarias y la de quien la ha atravesado en primera persona.

Durante la presentación, celebrada en la Muro Art Gallery de Las Palmas de Gran Canaria, Onalia Bueno destacó el carácter simbólico de estos dos cuadros “hermanos”. La alcaldesa subrayó que ambos trabajos reflejan la integración, la solidaridad y el deseo de prosperar como valores capaces de unir a personas de orígenes muy distintos.

Arguineguín, de símbolo del drama migratorio a lugar de encuentro

La elección del Muelle de Arguineguín no es casual. Este enclave del sur de Gran Canaria quedó marcado en el verano de 2020 como uno de los puntos más visibles de la crisis migratoria en las islas. Allí llegaron a concentrarse más de 3.600 personas migrantes, muchas de ellas en condiciones de hacinamiento durante días.

Marcelo Mellino abre una galería de arte en pleno paseo de la playa de Las Canteras

Adolfo Rodríguez

La visita del Papa León XIV a este espacio supone, por tanto, un gesto de reconocimiento hacia quienes han sufrido la travesía atlántica y hacia las comunidades que han estado en primera línea de la acogida. En ese contexto, las dos obras buscan condensar una realidad compleja: el miedo del viaje, la dureza del mar, la incertidumbre de la llegada y la posibilidad de empezar de nuevo.

El cuadro realizado por Mbaye Dieng se quedará en Mogán como símbolo de pertenencia y memoria. El de Marcelo Mellino será enviado al Vaticano. En esta última pieza, el artista incorporó además un elemento singular: agua bendita traída desde Roma mezclada con pintura acrílica.

Un mensaje que viaja más allá de Canarias

La iniciativa convierte a Mogán en parte de un mensaje que trasciende lo local. No se trata solo de dos cuadros vinculados a una visita institucional, sino de una forma de situar el debate migratorio en el terreno humano. Frente a los discursos centrados únicamente en la emergencia, las obras ponen el foco en las personas, en sus trayectorias y en la posibilidad real de integración.

El proyecto une así tres lugares cargados de significado: Senegal, como punto de origen de muchos viajes; Arguineguín, como puerta de llegada y símbolo de una etapa dolorosa; y el Vaticano, como destino de una de las obras y altavoz internacional de un mensaje de esperanza.

Con estos dos cuadros, Mogán quiere dejar constancia de una idea sencilla pero poderosa: detrás de cada travesía hay una historia, y detrás de cada historia puede haber también una oportunidad para construir futuro.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents