Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Las piscinas de San Bartolomé de Tirajana recuperan la natación adaptada para menores con diversidad funcional

La formación de seis monitores especializados permitirá restablecer un servicio que beneficiaba a unas 30 familias del municipio antes de la pandemia

El alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez, entrega los diplomas a los monitores de natación especializada.

El alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez, entrega los diplomas a los monitores de natación especializada. / LP/DLP.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Las Palmas de Gran Canaria

San Bartolomé de Tirajana recuperará las clases de natación adaptada para menores con diversidad funcional en las piscinas municipales tras la formación de seis monitores especializados. La medida permitirá restablecer una actividad que había dejado de prestarse tras los cambios organizativos derivados de la pandemia y que era utilizada por familias con hijos con distintas necesidades especiales.

El alcalde, Marco Aurelio Pérez, entregó este lunes los diplomas acreditativos a los seis profesionales, cuatro mujeres y dos hombres, que completaron el curso de especialización impulsado por la Concejalía de Deportes a través del Club de Natación Imarval. La formación fue impartida por la entrenadora Carmen Delia Maroto Trujillo.

Los nuevos monitores asumirán la atención acuática de menores con trastorno del espectro autista, síndrome de Down, parálisis cerebral y otras necesidades especiales, devolviendo a estas familias una actividad que consideran esencial para el desarrollo y bienestar de sus hijos.

Una actividad suspendida tras la pandemia

Las clases de natación adaptada se impartían con normalidad en las instalaciones municipales antes de la crisis sanitaria. Sin embargo, la reorganización del servicio y la transformación de los antiguos monitores en socorristas provocaron la desaparición de esta prestación especializada.

La suspensión afectó a alrededor de 30 familias del municipio que utilizaban la natación como una herramienta terapéutica y de integración social para sus hijos. Ante esta situación, los familiares impulsaron en Maspalomas una sección de la Asociación Canaria de Menores con Necesidades Especiales (SUMAS) para reivindicar la recuperación del servicio.

El alcalde destacó que la vuelta de las clases supone recuperar una actividad con beneficios físicos, emocionales y sociales para los menores participantes. Según señaló, la natación contribuye a reducir la ansiedad, mejorar el estado de ánimo y favorecer la autonomía personal.

Beneficios para el desarrollo personal

Las familias insisten en que la natación adaptada va más allá de una práctica deportiva. Consideran que la piscina constituye un espacio de integración y desarrollo donde los menores pueden mejorar capacidades que repercuten directamente en su calidad de vida.

En el caso de niños con autismo, explican que el medio acuático les proporciona un entorno de libertad y bienestar. Para quienes presentan parálisis cerebral, la actividad permite realizar movimientos que resultan difíciles o imposibles fuera del agua.

También destacan los beneficios para menores con síndrome de Down, ya que el ejercicio acuático contribuye al fortalecimiento muscular y ayuda a compensar las dificultades derivadas de la hipotonía o la hiperlaxitud.

Con la incorporación de los seis nuevos profesionales especializados, el Ayuntamiento pretende garantizar que este servicio vuelva a desarrollarse en condiciones adecuadas y que los menores con diversidad funcional puedan acceder nuevamente a una actividad que sus familias consideran fundamental para su integración y desarrollo personal.

Tracking Pixel Contents