Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Emilio Afonso, de camarero en La Rotonda al cultivo de árboles frutales

Pionero de la hostelería en Maspalomas, el aviso de un amigo le llevó a trabajar en el emblemático restaurante de San Agustín, primero sirvirndo al personal de El Hostal

Emilio Afonso Rodríguez, de camarero en La Rotonda en el año 1965

Emilio Afonso Rodríguez, de camarero en La Rotonda en el año 1965

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pedro J. Franco López

Pedro J. Franco López

Emilio Afonso Rodríguez pertenece a una de las familias con mayor arraigo histórico de Mogán. Su linaje, recogido en una publicación de la comunidad de aguas ‘Los Marrero’, suma más de cinco siglos de presencia en el municipio y una docena de generaciones. Entre sus episodios más destacados figura la emigración de algunos antepasados a América, donde fundaron en Luisiana la localidad de Marrero, de cuya descendencia surgiría el único canario que ocupó un escaño en el Senado de Estados Unidos a finales del siglo XIX.

Sin embargo, la trayectoria de Emilio destaca por méritos propios. Pionero de la hostelería en Maspalomas, pertenece a la generación que presenció la transformación del sur de Gran Canaria, pasando de una realidad rural y aislada a destacado destino turístico internacional.

Tercero de once hermanos, aprendió desde muy joven el valor del esfuerzo y la responsabilidad. La necesidad de contribuir al sustento familiar le obligó a madurar pronto, aunque sus padres siempre concedieron gran importancia a la educación. Gracias a ese empeño, Emilio pudo estudiar en el colegio de los Salesianos.

Al dejar los estudios comenzó una intensa etapa laboral. Trabajó durante dos años en una ferretería, experiencia que le proporcionó habilidades prácticas muy útiles a lo largo de su vida. También desempeñó distintos empleos en tiendas y supermercados, donde en ocasiones era a cambio de alimentos para ayudar a su madre y a sus hermanos.

Emilio Afonso Rodríguez, en la actualidad como cultivador de árboles frutales en su finca de Mogán.

Emilio Afonso Rodríguez, en la actualidad como cultivador de árboles frutales en su finca de Mogán. / La Provincia

El rumbo de su vida cambió cuando su amigo Juan Estupiñán le informó de que buscaban personal para el restaurante La Rotonda, en San Agustín. Sin experiencia previa, comenzó sirviendo al personal en El Hostal y después como ayudante de camarero. Gracias a su formación humana, fue ascendiendo sin necesidad de pasar por la Escuela de Hostelería, como era habitual entonces.

Durante aquellos años entabló estrechas amistades con las trabajadoras de los Bungalows Los Caracoles. Allí conoció a Pino Franco, una de las jóvenes más populares y activas de Maspalomas, con quien formó una familia y tuvo a su hijo Fernando Manuel. Entre otras acciones sociales, ambos colaboraron además en la recaudación de fondos para la construcción del Centro Parroquial de San Fernando de Maspalomas.

Su carácter solidario le llevó también a implicarse en la mejora de las condiciones de vida de muchas familias. En sus ratos libres ayudaba a amigos y compañeros a realizar pequeñas reformas en sus viviendas, llegando incluso a sustituirles antiguos retretes rudimentarios por baños completos. Aquellas acciones le granjearon amistades que han resistido el paso del tiempo.

Tras cumplir el servicio militar y después del cierre de La Rotonda, gracias a la orientación de otro amigo, José Pérez Déniz, trabajó en diversos establecimientos emblemáticos de Maspalomas como La Rotondita, el Hotel Maspalomas Oasis, Sioux City, el restaurante del Campo de Golf y el Anexo II.

Su carácter solidario le llevó también a implicarse en la mejora de las condiciones de vida de muchas familias del municipio

No obstante, siempre mantuvo la inquietud de dedicarse en cuerpo y, sobre todo, en alma, a la restauración. Primero participó en la creación del restaurante Emilio y Miguel y posteriormente dio el paso definitivo con la apertura de El Mundo, donde ha consolidado una filosofía basada en la calidad, el buen servicio y la cercanía.

Hoy, con 80 años recién cumplidos, continúa disfrutando de una vida activa en su finca de Mogán, rodeado de su familia y especialmente de sus nietos, Fernando y Lucía. Allí cultiva algunos de los mangos, aguacates y naranjas más apreciados de Gran Canaria.

Fiel heredero de su larga saga familiar, Emilio Afonso preside actualmente la comunidad de aguas ‘Los Marrero’ y se siente orgulloso de ser el único miembro de aquellas cuadrillas de camareros de los años sesenta que continúa en activo. Un ejemplo de trabajo, compromiso y vitalidad que sigue dejando huella en Mogán y Maspalomas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents