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Investigadores de la ULPGC apuesta por fertilizar los océanos con hierro como solución al cambio climático

La transición energética y las tecnologías de captura de carbono son cruciales para limitar el aumento de la temperatura global

El calentamiento del océano tiene efectos sobre toda su biodiversidad

El calentamiento del océano tiene efectos sobre toda su biodiversidad / Marco Care

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La Provincia

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Las Palmas de Gran Canaria

La fertilización de los océanos con hierro podría convertirse en una herramienta clave para reforzar y acelerar la captura de dióxido de carbono (CO₂) de la atmósfera. Así lo defienden el catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) e investigador del Instituto de Oceanografía y Cambio Global, Santiago Hernández León, y el investigador del International Research Center of Renewable Energy de la Universidad de Jiaotong (China), Eric Lichtfouse, en un artículo de opinión publicado en la revista científica Environmental Chemistry Letters.

A lo largo de su trayectoria, Hernández León ha investigado el papel de la fertilización natural de las aguas oceánicas provocada por los episodios de polvo sahariano. Basándose en esta experiencia, sostiene que la fertilización oceánica con hierro a gran escala representa una estrategia técnicamente viable para incrementar la absorción de CO₂ atmosférico y favorecer el almacenamiento de carbono en las profundidades marinas durante décadas.

Los autores advierten de que la transición progresiva de los combustibles fósiles hacia las energías renovables, aunque imprescindible, no será suficiente para frenar la acumulación de gases de efecto invernadero. Por ello, consideran necesario complementar este proceso con tecnologías de emisiones negativas que permitan capturar y almacenar carbono, con el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a entre 1,5 y 2ºC respecto a los niveles preindustriales.

Este cambio implica una profunda transformación económica y tecnológica. Además del despliegue de energías limpias, será necesario desarrollar soluciones para sectores especialmente difíciles de descarbonizar, como el transporte marítimo y la aviación.

En este contexto, los océanos, que cubren alrededor del 70 % de la superficie terrestre, ofrecen un enorme potencial como sumideros de carbono. Entre las tecnologías de eliminación de dióxido de carbono marino (mCDR) que se encuentran en desarrollo destacan la fertilización con hierro, la alcalinización oceánica y la iluminación de los océanos. Según los investigadores, Canarias reúne unas condiciones excepcionales para convertirse en un laboratorio natural donde ensayar estas soluciones y avanzar hacia el objetivo de alcanzar las emisiones netas cero, equilibrando las emisiones de gases de efecto invernadero con su captura y almacenamiento tanto en tierra como en el medio marino.

Factores económicos

A la urgencia climática se suma también un factor económico. La fiscalidad ambiental impulsada por la Unión Europea grava las emisiones contaminantes, lo que podría incentivar la deslocalización de empresas hacia países con normativas menos exigentes si no se acompaña de medidas que faciliten la transición.

Para Hernández León, la combinación de tecnologías de emisiones negativas con el desarrollo de energías renovables constituye una estrategia imprescindible para hacer frente al cambio climático, el que considera el mayor desafío al que se enfrenta actualmente la humanidad.

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