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Carla Barber se sincera sobre su pasado televisivo: “No me arrepiento, pero lo habría enfocado de otra manera”

La doctora reconoce que el personaje público es la faceta que más dolores de cabeza le ha dado y critica el sensacionalismo de algunos titulares sobre su vida personal. Lo hace durante un encuentro exclusivo para La Provincia.

La doctora canaria Carla Barber

La doctora canaria Carla Barber / Carla Barber

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Adolfo Rodríguez

Adolfo Rodríguez

Carla Barber sabe que una parte del público la conoció antes como personaje televisivo que como doctora, empresaria o comunicadora. No reniega de ese pasado, pero sí reconoce que la exposición mediática le ha dejado algunas lecciones importantes. “No me arrepiento porque no estaría donde estoy si no hubiera sido por eso”, afirma. Sin embargo, añade un matiz: “Sí que lo hubiera enfocado de otra manera a la hora de comunicar”.

Una etapa que también fue aprendizaje

La doctora sitúa aquella etapa dentro de un aprendizaje vital y profesional. Asegura que su paso por la televisión y por el foco mediático le permitió conocer gente, abrir caminos y encontrar también su verdadera pasión. Pero admite que el precio fue alto, especialmente cuando descubrió cómo una historia personal podía convertirse en un titular alejado de la realidad.

Uno de los ejemplos que más recuerda tiene que ver con su hijo pequeño. Barber contó en redes que le había puesto una pegatina en la oreja por recomendación médica para corregir una pequeña deformidad. Poco después, varios medios transformaron ese relato en algo muy distinto. “Carla Barber somete a su hijo de dos años a un procedimiento estético”, recuerda como titular. “La diferencia que hay de ese titular a la realidad”, lamenta.

El precio de contar demasiado

Esa experiencia hizo que empezara a medir más lo que comparte. “Me arrepiento un poco de la inocencia que tenía, de pensar que las cosas que yo contaba se iban a tomar como yo las contaba y no como otros querían comunicarlas en su propio beneficio”, explica.

Barber reconoce que, de todas sus facetas, la de personaje público es la que más dolores de cabeza le ha dado. “La de personaje público es la que más dolor de cabeza me da, que no es ni la de médico ni la de empresaria”, señala. También admite que antes reaccionaba más a lo que se decía de ella. “Soy una persona muy impulsiva, entonces hay cosas que podría no haber dicho”, confiesa.

“En Supervivientes se dijo que no era médico”

La médica recuerda que, durante su etapa de mayor exposición televisiva, llegó a escuchar afirmaciones falsas sobre su formación. “En Supervivientes se dijo que no era médico, imagínate, y era licenciada en Medicina”, afirma. Ahora, dice, intenta no entrar en batallas innecesarias.

Preguntada por si ante una cámara aparece una Carla Barber más personaje, ella cree que el problema está muchas veces en la percepción. “Soy una persona muy directa cuando habla y muy segura de lo que dice. Puedo parecer tajante porque tengo las ideas muy claras”, explica. Pero insiste en que, en las distancias cortas, es más cercana de lo que muchos imaginan.

Fuera del titular

“Creo que los prejuicios hacen que las personas que no me conocen me vean de una determinada manera”, reflexiona. La televisión y las redes, reconoce, amplifican, simplifican y a veces deforman. Ella, mientras tanto, intenta quedarse con la lección: comunicar mejor, exponerse menos desde la ingenuidad y no perder de vista quién es fuera del titular.

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