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El rincón favorito de Anabel Pantoja (39 años) en Gran Canaria para desconectar: un pueblo pesquero, playas tranquilas y sol casi todo el año

La influencer elige este municipio del sur de Gran Canaria como su refugio personal, destacando su calma y conexión con el mar

¿Qué opinan los vecinos de Arguineguín sobre Anabel Pantoja?

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Aarón Cabrera Artiles

Aarón Cabrera Artiles

Todo el mundo sabe la conexión de Anabel Pantoja con Arguineguín, y es que, cuando el trabajo le deja, la influencer y colaboradora de Telecinco vuelve a su refugio, a su pueblo, lejos del ritmo de las grandes ciudades, para disfrutar de la familia, desconectar y descansar junto al mar.

El municipio de Mogán no es solo el lugar donde vive la creadora de contenido, sino también un espacio que ha ido mostrando en sus redes sociales como parte de su vida cotidiana. Su cercanía al mar y su calma convierten al tranquilo pueblo pesquero en un lugar donde el tiempo parece ir más lento.

Su viralidad en redes, con millones de seguidores, ha contribuido a que muchos descubran este enclave del sur de Gran Canaria, que combina tradición marinera con una creciente proyección turística y residencial. Su clima estable durante todo el año, su tranquilidad y su cercanía al Atlántico han convertido a Arguineguín en un destino muy valorado por residentes internacionales, especialmente del norte de Europa.

Su pasión por el mar, una de las razones de que Arguineguín sea su refugio

Gran Canaria se caracteriza por ser uno de los destinos favoritos para el turismo por sus playas, a las cuales les acompaña un clima excepcional, casi de película. Anabel Pantoja siente un amor incondicional por el mar, algo que le está intentando inculcar a su hija. La influencer asegura que su pequeña es como una sirena en miniatura e incluso, a su corta edad, ya ha comenzado con sus primeras clases de natación.

En ese sentido, Gran Canaria ofrece un amplio abanico de playas, desde aguas cristalinas de arena blanca o negra, pasando por las más “familiares”, hasta llegar a las casi vírgenes, alejadas del impacto turístico. Arguineguín también guarda importantes rincones históricos.

Imagen aérea del barrio marinero de Arguineguín.

Imagen aérea del barrio marinero de Arguineguín. / LP/DLP

Entre ellos destaca la iglesia de San Antonio de Padua, construida en 1814 y conocida por conservar un artesonado de madera, además del parque Nicolás Quesada o el histórico Molino Quemado, uno de los elementos patrimoniales más representativos del municipio.

El pueblo también ocupa un lugar destacado en la historia del deporte español al ser la localidad natal de dos referentes del fútbol nacional como David Silva y Juan Carlos Valerón, dos de los mejores jugadores que ha dado Canarias.

Patalavaca, la playa preferida de Anabel Pantoja

A pocos minutos de Arguineguín, esta playa se ha convertido en uno de sus lugares favoritos para desconectar, tomar el sol y disfrutar del mar en un entorno mucho más tranquilo que otras zonas más turísticas de la isla. Patalavaca es una playa de arena oscura, mar calmado y aguas cristalinas. Su suave oleaje la convierte en la zona perfecta tanto para bañistas tranquilos como para familias con niños pequeños.

Además, la playa cuenta con complejos residenciales y con todos los servicios a mano: duchas, alquiler de sombrillas, accesos adaptados, chiringuitos y restaurantes donde comer prácticamente frente al mar. Cuenta con accesos directos desde la zona de aparcamiento, lo que evita largas caminatas, y además está perfectamente conectada con otros arenales cercanos como Anfi del Mar o la propia playa de Arguineguín.

En el fondo, Patalavaca resume muy bien el estilo de vida que Anabel comparte en la isla: mar cercano, calma, buen clima y la sensación constante de estar en un lugar donde todo va un poco más despacio. Un rincón sencillo, pero con ese encanto que engancha.

La guía oficial del Papa León XIV

Con su estilo habitual, Anabel convirtió la visita del pontífice en una especie de recorrido improvisado por el pueblo, mostrando calles, negocios locales y rincones junto al mar como si se tratara de una excursión guiada. Más allá del viral, el contenido también refuerza la relación de Anabel con Arguineguín, el municipio grancanario donde pasa gran parte de su tiempo y que ella misma suele mostrar como su lugar de desconexión.

Hoy, Arguineguín es mucho más que un pueblo costero del sur de Gran Canaria: es el lugar donde Anabel Pantoja ha encontrado estabilidad, desconexión y rutina lejos del foco mediático. Un rincón que mezcla mar, clima privilegiado y vida tranquila, y que se ha convertido, a través de ella, en uno de los destinos más reconocibles del archipiélago para el gran público.

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