Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Santa Brígida

Santa Brígida rinde homenaje a los defensores de Gran Canaria en la Batalla del Batán de 1599

El Regimiento de Infantería Ligera Canarias 50, heredero de los milicianos de Felipe II, participó en el acto conmemorativo

El alcalde, José Armando Armengol durante la recreación de la batalla.

El alcalde, José Armando Armengol durante la recreación de la batalla. / LP/DLP

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

LP/DLP

Las Palmas de Gran Canaria

Santa Brígida volvió ayer la mirada hacia uno de los episodios más relevantes de la historia de Canarias. La Villa rindió homenaje a quienes perdieron la vida en la defensa de Gran Canaria durante la Batalla del Batán, la victoria que en 1599 frenó el avance del ejército del almirante neerlandés Pieter van der Does tras el saqueo de Las Palmas.

La defensa de Gran Canaria

Aquel contingente militar profesional pretendía apoderarse de la isla y controlar las rutas marítimas del Atlántico. Sin embargo, encontró en Santa Brígida la resistencia de las milicias canarias y de una población decidida a defender su territorio. Más de cuatro siglos después, el municipio mantiene vivo el recuerdo de quienes hicieron posible aquella gesta, considerada uno de los momentos decisivos en la defensa del Archipiélago.

El acto contó con la participación de una delegación del Regimiento de Infantería Ligera Canarias 50, heredero de los antiguos Tercios de Milicias de Canarias, creados por orden del rey Felipe II y protagonistas de la defensa de la isla durante la invasión. Su presencia aportó un vínculo directo entre aquella estructura militar histórica y la memoria institucional que se mantiene en la actualidad.

El recuerdo del Regimiento Canarias 50

Durante su intervención, el coronel jefe del Regimiento, Nicolás González Chamorro, destacó que el sacrificio de aquellos hombres tuvo una trascendencia que superó el ámbito del Archipiélago. Señaló que aquella defensa influyó no solo en las islas, sino también en el devenir de España, en su presencia en América y en sus posesiones de ultramar.

El coronel recordó la figura de Alonso de Alvarado, gobernador militar de Gran Canaria durante la invasión, veterano de las campañas de Aragón, Italia, Flandes y de la Batalla de Lepanto. Subrayó que, pese a sus 60 años, dirigió con escasos medios la preparación de la defensa de la isla y murió en ella. También mencionó a su lugarteniente, Antonio Pamo Chamoso, a quien atribuyó un papel decisivo tras asumir el mando a la muerte de Alvarado. González Chamorro extendió el reconocimiento a todos los defensores, muchos de ellos anónimos, que fallecieron durante aquellos días y cuyo sacrificio quedó ligado a la historia de Gran Canaria.

Una conmemoración vinculada a la paz

Por su parte, el alcalde de Santa Brígida, José Armengol, afirmó que la conmemoración va más allá del recuerdo de un hecho histórico. Según señaló, permite reflexionar sobre valores que siguen vigentes, como la paz, la convivencia entre los pueblos y el respeto a la soberanía de las naciones. El regidor defendió que la historia adquiere pleno sentido cuando ayuda a construir un futuro mejor y apeló al diálogo, al entendimiento y al rechazo de cualquier forma de violencia.

La ceremonia sirvió también para reforzar el papel de Santa Brígida como espacio de memoria histórica dentro del relato insular. El municipio conserva en la Batalla del Batán una referencia vinculada a la defensa colectiva, al arraigo territorial y a la capacidad de organización de la población ante una amenaza exterior.

Un punto de inflexión en la historia del Archipiélago

Aunque las incursiones piratas y los ataques de potencias extranjeras continuaron durante siglos en las costas canarias, la victoria de El Batán marcó un punto de inflexión en la defensa del Archipiélago. Más de 400 años después, Santa Brígida vuelve a poner nombre, rostro y memoria a quienes participaron en aquella defensa de la isla.

Tracking Pixel Contents