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Mundial 2030

Salud Gil, presidenta de la patronal de la construcción sobre la vía de reforma del Estadio de Gran Canaria: «El procedimiento negociado es un suicidio absoluto»

La representante de las constructoras defiende una nueva licitación y advierte de que la vía elegida por el Cabildo podría «incurrir en un fraude de ley»

Salud Gil, presidenta de la patronal de la construcción de Las Palmas.

Salud Gil, presidenta de la patronal de la construcción de Las Palmas. / LP/DLP

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Elena Montesdeoca

Elena Montesdeoca

Las Palmas de Gran Canaria

«El procedimiento negociado sin publicidad es un suicidio absoluto». La presidenta de la patronal de la construcción de Las Palmas, María Salud Gil, fue tajante este jueves al valorar la vía que pretende seguir el Cabildo de Gran Canaria para adjudicar la reforma del Estadio de Gran Canaria de cara al Mundial de 2030, después de que la licitación quedase desierta porque las constructoras consideran que el presupuesto está un 40% por debajo del precio real de mercado. Gil cree que este procedimiento no es viable, ya que obligaría a «quitar unidades de obra» lo que, a su juicio, supondría «ir en contra de la igualdad de oportunidades respecto a los licitadores que han dejado de ir al concurso inicial». Por este motivo, las constructoras defienden que el camino adecuado pasa por convocar una nueva licitación. «La capacidad de nuestras empresas, si se convoca un concurso, va a permitir que los trabajos se lleven a cabo en tiempo y forma», subrayó Gil.

Eso sí, para que la petición de las constructoras al Cabildo de Gran Canaria pueda materializarse, Gil advirtió de que la institución deberá actuar con rapidez y licitar los trabajos «en aproximadamente dos meses». La presidenta de la patronal subrayó, además, que en el periodo que transcurra hasta la convocatoria de un nuevo concurso los precios «podrían variar considerablemente».

Fraude de ley

Por este motivo, defendió que lo prudente es que entre la modificación del contrato y la nueva licitación no pase demasiado tiempo, precisamente para evitar nuevas desviaciones en los costes. «No hay que entretenerse en el procedimiento negociado, porque el tiempo que se pierde en esto se gana en sacar el concurso», continuó Gil. La presidenta de las constructoras añadió que una nueva licitación aportaría también mayor seguridad jurídica, mientras que por la vía de la negociación, advirtió, se «podría incurrir en un fraude de ley».

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