San Bartolomé de Tirajana
Lopesan proyecta en Pasito Blanco el mayor resort turístico de Canarias
La compañía propone una modificación urbanística para incluir 116.938 metros cuadrados derivados de una sentencia de 2001 para un proyecto que contempla 2.500 habitaciones

Dos golfistas jugando en el campo de golf de Meloneras. / ANDRES CRUZ
Un hotel, villas, bungalós, viviendas vacacionales y hasta casas para los trabajadores, y todo ello en el entorno del campo de golf de Meloneras. El Grupo Lopesan proyecta entre Pasito Blanco y El Hornillo, en San Bartolomé de Tirajana, la construcción de varios complejos con unas 3.500 habitaciones y 7.000 camas. Ahí se incluye el que será el mayor resort turístico de Canarias, de cinco estrellas, con capacidad para unas 2.500 habitaciones y 5.000 camas, muy por encima del que hasta ahora ha sido el complejo más amplio, el hotel Lopesan Costa Meloneras con 1.136 habitaciones. La intención de la compañía es que las diferentes edificaciones hoteleras de este complejo de lujo queden integradas en el campo de golf, que se encuentra en primera línea de costa y junto a un puerto deportivo de primer nivel. El proyecto dará empleo a unas 4.000 personas entre puestos directos e indirectos, tanto durante su desarrollo como en su fase de explotación.

Mapa que refleja dónde estarán ubicadas las nuevas construcciones. / LP/DLP
Pero para lograrlo, la compañía que preside el empresario Eustasio López se ha dirigido al Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana para promover la tramitación de una modificación menor del Plan General de Ordenación (PGO) y de su Plan Parcial Golf Meloneras, antiguos Sectores El Hornillo 3B/4 y ST5. El objetivo es que el área de Urbanismo cumpla con la sentencia dictada el 28 de julio de 2001 por la que Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) reconoció un aumento de edificabilidad de 116.938 metros cuadrados que debía tenerse en cuenta en la gestión urbanística.
El asunto se remonta al año 1996, cuando el 29 de marzo la Comisión de Urbanismo y Medio Ambiente de Canarias aprobó definitivamente la Modificación Puntual de las normas subsidiarias en los sectores 3B del Hornillo y 4 de Pasito Blanco para adaptar el planeamiento a las determinaciones del Plan Insular de Ordenación. El 1 de octubre de ese año, la comisión aprobó el Plan General de San Bartolomé de Tirajana, que recogió aquella modificación urbanística, contra la que Lopesan presentó una reclamación patrimonial al Ayuntamiento. La sesión de la Comisión Municipal de Gobierno del 16 de julio de 1997 la inadmitió y al mismo tiempo desestimó la reclamación patrimonial por la pérdida de aprovechamientos urbanísticos en los sectores 3B El Hornillo y 4 Pasito Blanco.
Una modificación "improrrogable"
La empresa sostenía que la modificación urbanística impulsada por el Ayuntamiento para adaptar esos sectores al PIO no se había limitado a reducir camas o plazas alojativas, sino que también había reducido de forma muy importante la edificabilidad. La reducción alegada era de 116.938 metros cuadrados y las camas pasaban de 11.716 a 5.021.

Imagen del campo de golf de Meloneras. / ANDRES CRUZ
Por tanto, la pretensión era doble: o bien que se le indemnizara por los daños derivados de esa reducción de aprovechamiento, calculando el valor de la edificabilidad perdida conforme a la ponencia de valores catastrales de 1996 más intereses, o bien que se ordenara al Ayuntamiento mantener en el sector agrupado esa edificabilidad que, a su juicio, se había eliminado indebidamente. El Ayuntamiento pidió la desestimación del recurso y defendió la validez del acuerdo municipal de 16 de julio de 1997.
La discusión no era solo indemnizatoria. En el fondo estaba el debate sobre si el Ayuntamiento podía, bajo la cobertura de la adaptación al planeamiento insular, reducir no solo el número de plazas turísticas sino también la edificabilidad ya atribuida por las Normas Subsidiarias anteriores. El asunto llegó al Tribunal Superior de Justicia de Canarias, que en su sentencia de 2001, hace ya 25 años, reconoció el aumento de edificabilidad.
Ahora, más de dos décadas después de aquella sentencia, la compañía promueve una modificación del planeamiento que justifica en la "improrrogable" necesidad de ejecutar la sentencia que avala el incremento de la edificabilidad antes reconocida y por una evolución social y económica que marque la diferencia entre el turismo de los años 90 y las actuales demandas del turismo de calidad. Durante la tramitación, a finales de junio la promotora aportó a Urbanismo el documento de subsanación de la evaluación ambiental, por lo que el expediente continúa su tramitación.
El ámbito de la modificación abarca una superficie de 1.089.579 metros cuadrados en la que en los próximos años - una vez se apruebe el documento, se tramiten los proyectos y se otorguen las correspondientes licencias - se podrán levantar viviendas vacacionales, bungalós, villas y equipamientos complementarios como un centro de buceo, un casino, áreas deportivas, salas de reunión y congresos y áreas comerciales.
Un hotel de lujo
Además, la ordenación propuesta pretende materializar los 116.938 metros cuadrados derivados de la sentencia judicial que se concentrarán en una parcela denominada G-1 ubicada en el campo de golf. Allí se pretende ejecutar el mayor resort turístico de Canarias en un terreno de 566.220 metros cuadrados con una edificabilidad de 265.902 metros cuadrados y nueve hoyos de campo de golf que formarán parte de la misma. El proyecto prioriza la baja densidad edificatoria, la integración paisajística, los amplios espacios verdes y una arquitectura respetuosa con el entorno. Además, se prevé la construcción de un edificio de aparcamientos al servicio del uso público de la costa.

Tres golfistas jugando en el campo de golf de Meloneras. / ANDRES CRUZ
El Grupo Lopesan estudia además impulsar viviendas destinadas a parte de sus trabajadores, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda, reducir desplazamientos y contribuir a un desarrollo más equilibrado del municipio.
Las propuestas de Lopesan
El ámbito que Lopesan quiere desarrollar se encuentra distribuido entre Pasito Blanco y El Hornillo y queda atravesado por la carretera GC-500. Así, el sector urbanístico queda englobado en su conjunto entre la autopista GC-1 al norte, la costa al sur, el ámbito de Meloneras 2A al este y la zona oeste de la vía de acceso al puerto de Pasito Blanco. El documento propone ajustar los límites del sector a las áreas colindantes con las carreteras de dominio público que dividen el ámbito en dos partes, que son la carretera GC-1, la GC-500, el ramal de acceso entre ambas carreteras y la Avenida de la Unión Europea.
En esta misma línea, también se propone el reajuste de los linderos del sector de suelo Meloneras 2A y el suelo urbano de El Hornillo 3A. Además, la promotora solicita definir una nueva delimitación del campo de Golf, donde nueve hoyos quedarían en la parcela G-1, que es donde se ubicará el resort turístico, y los otros nueve se localizarían por encima de la GC-500. La modificación urbanística conllevará actuaciones en los barranquillos que atraviesan estos sectores. Así, se tendría que actuar para canalizar los barrancos de Pasito Blanco y El Toscón, dos cauces que atraviesan la parcela G-1 y para los que se pretende hacer un encauzamiento que permita, incluso, la circulación de los buggies del campo de golf.

Dos buggies atravesando el campo de golf de Meloneras. / ANDRES CRUZ
La memoria de la propuesta de modificación menor recoge que el objetivo de esta actuación es construir un complejo de "alta categoría" que aumente la competitividad de la Isla como destino turístico. A esto se suma la mejora del campo de golf para hacerlo más atractivo para los visitantes que practiquen este deporte y la obtención de una extensa zona verde de carácter público.
Ordenación de los terrenos
El terreno dedicado a la construcción de viviendas vacacionales cuenta con una extensión total de 55.021 metros cuadrados, de los cuales 27.510 metros cuadrados componen la superficie edificable, con una capacidad de 801 plazas alojativas. Por su parte, la superficie reservada a la construcción de hoteles, apartamentos y bungalós es de 624.220 metros cuadrados, de los cuales son edificables 296.124 metros cuadrados, que dispondrán de una capacidad de 6.270 camas.
La zona reservada para el uso de equipamientos y dotacionales constará de 370.332 metros cuadrados con 13.499 metros cuadrados edificables; el campo de golf dispondrá de 472.934 metros cuadrados y habrá 112.400 metros cuadrados de espacios libres. El territorio ocupará un total de 1.084.195 metros, con una edificabilidad de 337.133 metros cuadrados y una capacidad alojativa de 7.071 plazas.

Cuatro golfistas jugando en el green de uno de los hoyos del campo de golf de Meloneras. / ANDRES CRUZ
Por otra parte, las villas y viviendas vacacionales que se construyan en este ámbito tendrán una altura máxima de dos plantas, mientras que los establecimientos hoteleros podrán llegar variar entre las siete y las 12 plantas. Esta actuación también valora la posibilidad de crear un edificio cultural de dos plantas, además de una edificación dedicada a la actividad deportiva.
De llevarse finalmente a término y desarrollarse las parcelas, el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana recibirá en concepto de aprovechamientos un 10% del suelo, lo que supone una extensión de 12.634 metros cuadrados para titularidad municipal.
Dos hoteles ya en marcha
Mientras que por un lado el Grupo Lopesan tramita la Modificación Menor para los terrenos de El Hornillo y Pasito Blanco, la compañía ya tiene en marcha las obras para construir construir un nuevo complejo hotelero en Meloneras y para ampliar la planta alojativa del Villa del Conde.
La nueva edificación de cinco estrellas recibe el nombre de Hotel Lopesan Meloneras Family y cuenta con una inversión de alrededor de 300 millones de euros. El edificio se ubica entre las calles Mar Mediterráneo y Mar Adriático y contará con cuatro piscinas, cuatro restaurantes, amplias zonas verdes y un parque acuático. La actuación prevé crear 1.000 nuevos empleos y dispondrá de 2.000 camas. El proyecto se desarrollará en un suelo de 60.000 metros cuadrados y tiene la intención de dirigirse a un público familiar, alejándose de esta manera del modelo de solo adultos que la empresa ha venido implementando hasta ahora.
Por otro lado, la compañía también trabaja en la ampliación del hotel Lopesan Villa del Conde de Meloneras, que aumentará su planta alojativa con 103 nuevas habitaciones y 206 camas. El proyecto cuenta con una inversión de 16,4 millones de euros y las obras serán ejecutadas por la mercantil Megahotel Faro, perteneciente a Lopesan. Esta nueva edificación se levantará en una parcela anexa al hotel que cuenta con una superficie de 15.472 metros cuadrados. La altura máxima de esta construcción está limitada a dos plantas.
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