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San Bartolomé de Tirajana

Medio Ambiente amplía el proyecto de restauración ambiental de las Dunas de Maspalomas

El programa Masdunas III contempla la plantación de más balancones, la retirada de residuos y la erradicación de las especies invasoras

Imagen de los balancones del proyecto Masdunas II en junio de 2025.

Imagen de los balancones del proyecto Masdunas II en junio de 2025. / David Delfour / Cabildo de Gran Canaria

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Las Palmas de Gran Canaria

Más balancones para retener arena y conformar las dunas, retirada de basura y una intervención para erradicar las especies invasoras. El Cabildo de Gran Canaria pondrá en marcha la tercera fase del proyecto Masdunas para la restauración ambiental de este emblemático espacio costero de San Bartolomé de Tirajana. Para ello, la Corporación insular ha pedido permiso a la Dirección General de Costas del Gobierno de Canarias, ya que es el órgano que debe autorizar la ejecución de este programa que tiene como objeto la restauración ambiental del sistema dunar de Maspalomas.

La tercera fase del programa comienza en 2026 y tiene como objetivo finalizar en el año 2029

Esta nueva propuesta prevé una actuación de cuatro años de duración que dará comienzo en 2026 y finalizará en 2029. El programa, iniciado en el año 2018, empezó con una experiencia piloto de reposición de arena entre la Punta de la Bajeta y Playa del Inglés. El objetivo inicial era corregir el déficit sedimentario del sistema dunar y favorecer la recuperación de un espacio sometido durante décadas a una fuerte presión turística y ambiental. Entre las medidas que se han ido incorporando se encuentran la eliminación de especies invasoras y la reducción del impacto provocado por el elevado número de visitantes en la Reserva Natural.

Imagen de los balancones que se colocaron en junio de 2025.

Imagen de los balancones que se colocaron en junio de 2025. / David Delfour / Cabildo de Gran Canaria

Limpieza de las dunas

La limpieza del sistema dunar es uno los puntos clave del nuevo plan. No solo se plantea eliminar los residuos comunes, sino que también se contempla la retirada de los escombros de antiguas estructuras que ocasionalmente se encuentran en las dunas. En este sentido, el proyecto Masdunas III también contempla la retirada de estructuras artificiales que interrumpen el tránsito natural de áridos como los goros de leña o rocas y los apilamientos de piedras que algunos visitantes realizan en la zona y que perjudican el bienestar de este espacio. La mayor parte de estos elementos será retirada a mano para evitar la pérdida de sustrato y el tránsito innecesario sobre zonas sensibles.

Por otro lado, también se procederá a la eliminación de los senderos no regulados, que han generado un fuerte impacto paisajístico y ecológico que ha impedido la correcta regeneración de las dunas. Para ello, se planea implementar el mantenimiento y la reparación de la señalización de los senderos oficiales, así como su acordonamiento y el arreglo del vallado, en caso de ser necesario. También se repararán las señales y los elementos de balizamiento que hayan sido vandalizados.

Erradicación de especies invasoras

La eliminación de especies exóticas invasoras es otro de los elementos en los que se centra el proyecto, debido a que desplazan a la vegetación nativa y alteran el ecosistema. En concreto, la Sesuvium portulacastrum es una planta que está peligrosamente extendida y se tomarán medidas para su erradicación en zonas de particular sensibilidad como la Charca de Maspalomas, donde se realizará una extracción manual para no dañar el entorno. Estas especies foráneas son sustituidas por otras autóctonas a través de siembras directas, esquejes o semillas recolectadas. Por otro lado, también se implementarán mallas protectoras contra los roedores y se aplicarán protocolos de control específicos para evitar la presencia especies como ratas, erizos, gatos, conejos y la tilapia de Mozambique.

Imagen de la Charca de Maspalomas.

Imagen de la Charca de Maspalomas. / David Delfour / Cabildo de Gran Canaria

Seguimiento científico

Masdunas III tendrá como pilar principal el seguimiento científico de las actuaciones, que servirá para medir los resultados y establecer directrices técnicas que favorezcan la conservación de la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas. Esta labor incluye el monitoreo de los balancones plantados en la duna costera para examinar su nivel de superviciencia, la realización de estudios topográficos y fotogramétricos para cómo evoluciona la morfología de la duna y el seguimiento de las especies invasoras para comprobar si vuelven a aflorar.

Un trabajo en 404 hectáreas

Esta etapa es la continuación de la segunda fase del porgrama, denominada Masdunas II, y comprendida entre los años 2021 y 2025. En ese momento se consiguieron conservar 14.000 metros cúbicos de sedimentos en la duna costera, logrando que no se desplazaran hacia la zona interior. Se trató de un trabajo a gran escala realizado en un espacio protegido de 404 hectáreas que tiene además la consideración de Zona Especial de Conservación (ZEC) dentro de la Red Natura 2000, por lo que las actuaciones también estuvieron orientadas a recuperar hábitats y especies protegidas.

Los trabajos realizados en la segunda fase combinaron restauración ecológica, seguimiento científico, innovación técnica y medidas de sensibilización para mejorar el estado ambiental de este enclave. Para favorecer el flujo de sedimentos, también se llevaron a cabo actuaciones de reubicación de infraestructuras como la del quiosco número cuatro de Playa del Inglés, que fue trasladado 80 metros con el objetivo de reducir su incidencia sobre la dinámica del viento y el transporte natural de arena.

En la segunda etapa del proyecto se consiguieron conservar 14.000 metros cúbicos de sedimentos

Entre las principales intervenciones desarrolladas durante esta etapa figura la plantación de 1.064 ejemplares de balancones, una especie autóctona de este entorno y que cumple una función fundamental para la formación y estabilización de las dunas. Con el objetivo de obtener una mejor retención sedimentaria, el proyecto ha implementado captadores de áridos hechos de mimbre que consiguen llevar a cabo esta función sin modificar las características paisajísticas del enclave. En esta etapa también fueron retirados 2.100 metros cúbicos de vegetación y se colocaron alrededor de 6.000 elementos de balización.

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