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San Bartolomé de Tirajana

El centro comercial Plaza de Playa del Inglés apura las obras para cumplir con las medidas de seguridad tras un mes cerrado

Los propietarios de los negocios que continúan abiertos critican que el vallado ahuyenta a la clientela

Imagen del estado actual del Centro Comercial Plaza Maspalomas con el vallado puesto por la Policía Local.

Imagen del estado actual del Centro Comercial Plaza Maspalomas con el vallado puesto por la Policía Local. / LP/DLP

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Las Palmas de Gran Canaria

La comunidad de propietarios del Centro Comercial Plaza Maspalomas de Playa del Inglés se encuentra inmersa en las actuaciones de mejora de sus instalaciones tras un mes con los negocios de la planta baja clausurados. El 19 de junio, la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, a través de la Sección de Disciplina Urbanística, ordenó el cierre de esta área del edificio porque incumplía las medidas de seguridad en materia de protección contra incendios. El recinto ya fue precintado en el año 2020 por esta misma razón y por deficiencias en la instalación eléctrica hasta su reapertura en 2023.

Un recinto en horas bajas

Y es que, 32 días después de que los establecimientos que se encuentran en el sótano 2 bajaran la persiana, el centro comercial que antaño fue el punto neurálgico del ocio nocturno en el sur de la isla vuelve a encontrarse en horas bajas. El vallado colocado por la Policía Local frente a las escaleras aún impide el acceso a la planta baja y está a la vista de los transeúntes que se asoman a sus instalaciones. Los locales que se encuentran en la primera planta y en la terraza siguen con su actividad, pero varios de los propietarios expresan que las vallas transmiten la sensación de que todo el recinto está inoperativo y reduce la clientela.

Imagen del vallado del Centro Comercial Plaza Maspalomas.

Imagen del vallado del Centro Comercial Plaza Maspalomas. / LP/DLP

Deficiencias en la seguridad

El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ordenó el cierre temporal del Centro Comercial Plaza Maspalomas después de que la comunidad de propietarios desoyera las advertencias de los técnicos de Urbanismo y la Policía Local tras una visita que realizaron en junio de 2025. Durante aquella inspección detectaron varias deficiencias como obstáculos en los pasillos que bloqueaban el paso de las personas en caso de emergencia, instalaciones en estado de deterioro, falta de señalización para indicar el sentido de las salidas de evacuación y un alumbrado de emergencia en mal estado. Durante aquella visita, el técnico del Consistorio también detectó que la garantía de los extintores había vencido en 2024, que la última revisión de las bocas de incendios se efectuó en 2020 y que los armarios que contenían ambos elementos tenían un mantenimiento deficiente.

El Ayuntamiento ordenó el cierre temporal porque las deficiencias no se han resuelto tras un año

El 27 de mayo de 2026, después de casi un año de la primera advertencia, un técnico municipal, junto a un agente de la Policía Local, acudieron para realizar una nueva inspección técnica visual en el sótano 2 y en el aparcamiento. Durante esta nueva visita, según recoge el decreto, observaron que se habían subsanado algunas deficiencias como las que afectaban a los extintores y a los objetos que bloqueaban el recorrido de los pasillos. No obstante, el resto de irregularidades que afectan a las medidas de protección en caso de incendios seguían sin ser solventadas, por lo que el Ayuntamiento ordenó el cierre temporal.

Los propietarios que mantienen la actividad de sus establecimientos están preocupados por el devenir del centro comercial

A día de hoy, el Consistorio está a la espera de ser notificado por la comunidad de propietarios para poder enviar a un técnico que compruebe que las deficiencias han sido corregidas y poder reabrir todos los locales. Mientras tanto, varios de los propietarios que mantienen la actividad de sus establecimientos están preocupados por el devenir del centro comercial porque han experimentado una reducción en la afluencia de visitantes. Los empresarios aseguran que algunos de los dueños de los negocios que existían en 2020 decidieron no reabrir en 2023 y ahora cada vez la actividad es menor pese a estar en una "ubicación privilegiada".

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