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Agricultura

Gran Canaria empieza en Santa Lucía a cultivar pitayas entre placas solares verticales

La iniciativa busca impulsar la innovación agraria y la sostenibilidad energética en el archipiélago

Julieta Schallenberg, Mariano Zapata, Eduardo García, Narvay Quintero y Francisco José García visitan la instalación.

Julieta Schallenberg, Mariano Zapata, Eduardo García, Narvay Quintero y Francisco José García visitan la instalación. / LP/DLP

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Yeremi Almeida González

Yeremi Almeida González

Santa Lucía de Tirajana

El Gobierno de Canarias ha puesto en marcha el primer proyecto agrovoltaico del Archipiélago, una iniciativa experimental que busca compatibilizar la producción agrícola con la generación de energía fotovoltaica en un mismo terreno. La instalación, ubicada en el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), en el municipio de Santa Lucía de Tirajana, promete que la energía solar se convierta en una fuente de ingresos complementaria para el sector primario.

El proyecto consiste en una planta fotovoltaica compuesta por 60 módulos verticales, entre los que se plantarán dos filas de pitaya. La instalación tiene una potencia total de 25 kilovatios pico (kWp) y una producción anual estimada de 42.900 kWh. La actuación ha requerido una inversión de 97.613 euros y está financiada con fondos Next Generation dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Una disposición vertical pensada para el cultivo

A diferencia de las instalaciones fotovoltaicas convencionales, que suelen colocarse en horizontal, los paneles de este proyecto se han dispuesto en vertical para aprovechar la radiación solar durante todo el día. Tan solo proyectan sombra durante el amanecer y el atardecer. Esto último resulta clave para el cultivo de pitaya, ya que es precisamente en esas franjas horarias cuando se realizan las labores de cuidado de la planta.

La pitaya florece exclusivamente por la noche. De ahí que en su hábitat natural sean los murciélagos y las polillas los encargados de su polinización. En el cultivo, sin embargo, esa tarea recae en los propios agricultores, que deben polinizar la flor de forma manual: cepillan las anteras para recoger el polen y lo depositan después sobre el estigma, la parte femenina de la flor. Además, no se descarta incorporar en el futuro otros cultivos como la papaya, ya que la estructura vertical de los paneles también actúa como cortavientos.

La presidenta del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias, Janira Gutiérrez, explica el funcionamiento del proyecto.

La presidenta del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias, Janira Gutiérrez, explica el funcionamiento del proyecto. / LP/DLP

Tres años de trabajo conjunto entre dos consejerías

La iniciativa es fruto de una colaboración que mantienen desde hace tres años la Consejería de Transición Ecológica y Energía y la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias. Sus consejeros Mariano Zapata y Narvay Quintero, respectivamente, visitaron este lunes las instalaciones para conocer de primera mano el estado del proyecto, cuyos primeros resultados se podrán conocer dentro de un año.

El principal beneficio será reducir los costes energéticos asociados al funcionamiento de maquinaria agrícola

El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Zapata, defendió que los resultados que se obtengan permitirán que el sector fotovoltaico se convierta en una "economía complementaria" para los agricultores del Archipiélago. Aunque reconoció que el experimento aún no ha madurado lo suficiente como para extraer conclusiones definitivas, sí apuntó que de funcionar a partir de la energía recogida con las placas solares, se reducirán los costes energéticos asociados al funcionamiento de maquinaria agrícola, como las bombas de regadío.

Zapata tampoco descartó que en el futuro estas instalaciones puedan verter el excedente energético a la red eléctrica. Además, confía en que este impulso para los agricultores ayude a recuperar terrenos agrícolas actualmente abandonados. "La energía renovable puede darle otro futuro a estas zonas", afirmó el consejero, quien subrayó que el proyecto permitirá generar conocimiento para aplicarlo en futuras instalaciones en el sector primario.

Narvay Quintero explica que este sistema ofrece "herramientas útiles a nuestros agricultores y refuerza la competitividad de la agricultura"

Narvay Quintero

— Consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria

Por su parte, el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, explicó que la elección de la pitaya como cultivo para este proyecto responde al crecimiento que está experimentando su producción en el Archipiélago, especialmente en islas como La Palma y Tenerife. Las temperaturas suaves de Canarias permiten desarrollar esta fruta tanto al aire libre en zonas bajas como en invernaderos, lo que ha convertido al Archipiélago en uno de los principales puntos de exportación de esta fruta tropical.

Quintero destacó también que este proyecto sitúa de nuevo al ICIA a la vanguardia de la investigación aplicada, al contar con tecnologías con un potencial impacto positivo para la agricultura canaria. También señaló que la colaboración entre innovación agraria y transición energética es "fundamental para ofrecer herramientas útiles a nuestros agricultores y reforzar la competitividad de la agricultura en Canarias".

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