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Meteorología

Un agosto infernal: el calor iniciará una lenta retirada tras siete días consecutivos a más de 40 grados

Gran Canaria continuará en aviso amarillo por temperaturas de hasta 34 grados y el Gobierno de Canarias mantiene la Alerta Máxima por riesgo de incendios forestales

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Juanjo Jiménez

Juanjo Jiménez

Las Palmas de Gran Canaria

Tras siete días superando los 40 grados centígrados en las medianías del sur de la isla de Gran Canaria, a partir de este 5 de agosto comenzó a remitir tímidamente una de las olas de calor más extremas de los últimos años.

El episodio, que comenzaba a batir esa marca de los 40 grados el pasado jueves 30 de julio en el pueblo de Tasarte, volvió a repetir este umbral, con una máxima de Canarias -registrada también en esa misma estación meteorológica-, de 40,5 grados, con la diferencia de que ya es la única estación del archipiélago en llegar a esos valores

Lomo de Pedro Alfonso, en las medianías de San Bartolomé de Tirajana, con 38,8 grados; Maspalomas, con 37,1; El Matorral, con 37; y Cuevas del Pinar, con 36.5, fueron los siguientes cuatro puntos más calurosos de una jornada pintada con el aviso naranja por altas temperaturas en la mitad sur de Gran Canaria, La Gomera y oeste de La Palma.

El archipiélago activa nuevos avisos en ambas provincias por vientos fuertes y fenómenos costeros

Para este jueves los avisos de la Aemet quedan reducidos a amarillo por altas temperaturas a la mitad sur, este y oeste de Gran Canaria y oeste de La Palma, pero a su vez se activa otra batería de ellos por vientos, que en La Gomera será naranja por velocidades de hasta 90 kilómetros por hora en su vertiente noroeste.

También por el mismo meteoro quedan en amarillo los mapas de Gran Canaria, Lanzarote, La Palma, El Hierro y Tenerife. Y, por mala mar, también luce en amarillo buena parte de las costas de Gran Canaria, La Palma, La Gomera, El Hierro y Tenerife.

Un ligero 'refresco'

Pero a pesar de este ligero refresco las temperaturas continuarán sofocando a las medianías meridionales de Gran Canaria con valores en torno a los 34 grados, así como en La Palma, y ya menos probables en el resto de las islas, oreadas gracias a la consolidación progresiva de los alisios, que entrarán con rachas ocasionales muy fuertes del noreste en las vertientes sureste y noroeste de las islas de mayor relieve, sin descartar velocidades de hasta 90 kilómetros por hora en la isla de La Gomera. Los cielos lucirán despejados este jueves, o con intervalos de nubes bajas en Gran Canaria, así como en el oeste de las islas más orientales.

Para el viernes Gran Canaria mantendrá en solitario el aviso amarillo por registros de hasta 34 grados en las medianías del sur, unos valores que podrían también llegar a anotarse en el este de Tenerife y en el interior sur de Fuerteventura. Sin embargo, las máximas costeras se estabilizarán en valores propios de la época, en una horquilla que fluctuará entre los 26 y 29 grados. Todo ello con cielos despejados en general, con intervalos de nubes bajas en el oeste de Lanzarote y Fuerteventura, así como en el norte del resto de las islas del archipiélago canario. El alisio continuará soplando con intervalos de fuerte en las vertientes más expuestas, y de forma ocasional en las cumbres.

Alertas en vigor

En cualquier caso la combinación de vientos fuertes, más la acumulación de días y días de temperaturas extremas y baja humedad en el ambiente mantiene en alerta máxima a los equipos forestales. De hecho el Gobierno de Canarias deja vigente la Alerta Máxima por Riesgo de Incendios Forestales (Infoca) en las islas de El Hierro, La Gomera, La Palma, Tenerife y Gran Canaria. En el caso específico de esta última isla, el Cabildo ha decretado el nivel máximo de restricciones mediante el plan Infogran a partir de la cota de los 400 metros de altitud.

El Cabildo pide a la población que extreme el cuidado por incendios por encima de la cota de los 400 metros

Lo que implica la prohibición absoluta de encender fuego en espacios abiertos, la prohibición del uso de maquinaria que genere chispas o deflagraciones, la suspensión del uso de material pirotécnico en zonas de interfaz y forestales, y las restricciones de uso en áreas recreativas, albergues, zonas de acampada y senderos.

De hecho, la corporación insular a través de su jefe de Emergencias, Federico Grillo, lanzaba durante la mañana de este miércoles un aviso el que ya era el tercer día consecutivo de alerta máxima por peligro de incendios forestales.

Grillo incide, en ese comunicado, que las condiciones de humedad muy baja, altas temperaturas y viento moderado han persistido los últimos días, «y esto implica que el campo está muy estresado, con una capacidad muy importante para propagar el fuego en el caso de que se genere un conato».

Por ese motivo, subraya, los equipos de emergencias «están muy pendientes de todo lo que surja» y solicita a la población el máximo cuidado por encima de los 400 metros del nivel del mar tanto por el norte como por el sur de la isla.

Hay que recordar que si bien el inicio de este episodio de temperaturas superando los 40 grados tuvo lugar el 30 de julio, esa jornada solo fue un entrante de lo que quedaba por llegar. En ese momento los modelos predictivos de la AEMET detectaron un potente bloqueo anticiclónico sobre el continente africano. Este sistema comenzó a bombear una corriente de aire sahariano recalentado directamente hacia las islas a partir del domingo 2 de agosto. El lunes 3 de agosto fue cuando se alcanzó el punto álgido de peligrosidad, obligando a activar el aviso rojo en Gran Canaria ante el temor fundado de batir récords absolutos nacionales. Durante esa jornada, Canarias se convirtió en el horno del país acaparando las temperaturas más elevadas registradas en España.

El martes 4 y el miércoles 5 supusieron una fase de enquistamiento térmico: aunque las máximas bajaron levemente un par de grados en zonas altas, el calor se trasladó al suelo, provocando noches de insomnio generalizado y elevando al límite el estrés hídrico de la corona forestal.

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