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El Cabildo reconstruye el histórico bancal de Los Lavaderos de Artenara tras los daños causados por la borrasca 'Therese'

La restauración recupera un muro tradicional de piedra seca situado en el Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria

Detalle del muro durante su restauración.

Detalle del muro durante su restauración. / LP/DLP

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Johanna Betancor Galindo

Johanna Betancor Galindo

Las Palmas de Gran Canaria

Uno de los bancales tradicionales de la finca Los Lavaderos, en Artenara, ha recuperado su imagen original después de que la borrasca 'Therese' provocara el derrumbe parcial de uno de sus muros de piedra seca durante el pasado invierno. La actuación, impulsada por el Cabildo de Gran Canaria, ha permitido reconstruir esta estructura agrícola tradicional respetando las técnicas constructivas empleadas históricamente en las cumbres de la isla.

El muro, de unos cuatro metros de altura, se encuentra en el entorno del Barranco de la Coruña, dentro del Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. Las intensas lluvias asociadas al temporal provocaron el desprendimiento de parte de la estructura, comprometiendo la estabilidad del terreno y la capacidad de contención del bancal.

Desarrollo de los trabajos.

Desarrollo de los trabajos. / LP/DLP

Recuperación con técnicas tradicionales

La intervención ha sido promovida por el Instituto para la Gestión Integrada del Patrimonio Mundial y la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, que financió los trabajos con el objetivo de conservar este paisaje agrícola y los sistemas tradicionales que forman parte de su identidad. La ejecución corrió a cargo de la empresa Agroforestal Atlántida.

Para la reconstrucción se reutilizaron las piedras desprendidas durante el derrumbe, recolocándolas manualmente y siguiendo la tipología original del muro. De este modo, la actuación no solo devuelve la estabilidad a la estructura, sino que también preserva el conocimiento constructivo vinculado a la técnica de la piedra seca y reduce el impacto ambiental al reaprovechar los materiales existentes.

Una técnica durante el desarrollo de la restauración.

Una técnica durante el desarrollo de la restauración. / LP/DLP

Un paisaje agrícola con siglos de historia

Los muros de piedra seca constituyen uno de los elementos más característicos del paisaje histórico de Gran Canaria. Durante generaciones han permitido adaptar la agricultura a la compleja orografía de las cumbres y representan un patrimonio cultural estrechamente ligado al aprovechamiento sostenible del territorio.

El Cabildo destaca que actuaciones como esta contribuyen a conservar la funcionalidad de los bancales tradicionales, reforzar la resistencia del territorio frente a fenómenos meteorológicos extremos y proteger los valores patrimoniales del entorno de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, uno de los espacios culturales más relevantes de la isla.

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