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24 julio 2025 - Redacción

Más de una década de transformación hacia un futuro libre de humo

Cada profunda transformación que se produce en la sociedad surge de una visión disruptiva. En el caso de Philip Morris, el objetivo ha sido romper el modelo de la industria tabaquera y buscar alternativas innovadoras para dejar atrás el cigarrillo cuanto antes. Para ello, ha apostado por plantearse un nuevo propósito: eliminar el humo.

Impulsar la revolución desde la ciencia

A finales del siglo XX la industria tabaquera dio el primer paso para transformarse. Sobre la certeza científica de que el humo que se produce al quemar el tabaco del cigarrillo es el principal causante de enfermedades asociadas al hábito de fumar. Bajo esta premisa, está demostrado que el humo del cigarrillo contiene aproximadamente 6.000 sustancias químicas, de las cuales, cerca de 100 han sido identificadas por las autoridades en salud pública como dañinos o potencialmente dañinos, y están ligados a las enfermedades relacionadas con el tabaquismo.

Aunque la mejor opción es no empezar a fumar, y si ya se ha iniciado, abandonar el hábito por completo; los fumadores adultos que de otra forma van a seguir fumando, necesitan un cambio real.

Cuando Philip Morris inició su camino hacia un futuro sin humo, se convirtió en una empresa pionera, y no había nada parecido en el mercado. A partir de los años ´90, la compañía comenzó un trabajo de investigación con el fin de diseñar los primeros prototipos, pero no fue hasta 2014, cuando la tabaquera estuvo preparada para lanzar al mercado su primera versión de dispositivos para tabaco calentado.

A partir de aquí, la compañía no ha dejado de lograr importantes progresos para alcanzar el fin del humo de los cigarrillos y reemplazarlo por estas alternativas basadas en ciencia, que reducen de manera significativa la exposición a sustancias químicas nocivas.

Hacer Combustioff y lograr un futuro sin humo es una revolución que no ha hecho más que empezar.


Uso de la tecnología como motor de la innovación

Tiempo, paciencia, esfuerzo y la implicación de más de 1.500 científicos, especializados en física, biología y química, así como médicos, epidemiólogos y científicos del comportamiento, han marcado el camino que la compañía ha recorrido en estos años. Como destaca Jacek Olczak, CEO de PMI: “el conocimiento de hoy , es el resultado de experiencias del pasado”.

Así, la necesidad de crear una alternativa menos nociva y efectiva ha estado ahí desde el inicio de este cambio profundo. Y la innovación científica y tecnológica son la solución. Sin embargo, no hay que olvidar que estos dispositivos innovadores no están exentos de riesgo y con su uso se inhala nicotina, que es adictiva, pero no es la causa principal de las enfermedades relacionadas con fumar.

La historia de una transformación que acaba de empezar

Hace 10 años, pocas personas creían seriamente en que fuese posible la transformación de Philip Morris en una compañía libre de humo. Durante todos esos años de evolución, la ciencia ha jugado un papel vital. Han pasado de ser una compañía manufacturera de cigarrillos a ser una compañía eminentemente tecnológica, con más de 1.500 científicos, más de 3.000 patentes en alternativas libres de humo.

La tabaquera mantiene su compromiso de seguir buscando nuevas formas de abordar el hábito de fumar para aquellos adultos que de otra forma van a seguir haciéndolo. Ahora su objetivo se sitúa en conseguir que, en 2030, dos terceras partes de sus ingresos provengan de su negocio libre de humo, aunque ya suman el 42% de sus ingresos netos totales.