Este 4 de febrero se celebra el Día Mundial del Cáncer, una fecha marcada en rojo para los pacientes, los profesionales sanitarios, sociedades científicas y otras entidades relacionadas con el abordaje del cáncer y para la población en general.
Durante la pandemia “el cáncer no espera”
Este 4 de febrero se celebra el Día Mundial del Cáncer, una fecha marcada en rojo para los pacientes, los profesionales sanitarios, sociedades científicas y otras entidades relacionadas con el abordaje del cáncer y para la población en general.
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Especialmente en este momento, tras dos años de pandemia, hay que recordar la importancia de detectar el cáncer de forma temprana, acudir a las revisiones médicas rutinarias y estar atentos ante cualquier síntoma persistente. El cáncer tiene una alta incidencia en España con una estimación de unos 276.000 casos nuevos cada año1 y además, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la segunda causa de muerte en nuestro país, tras las enfermedades del sistema circulatorio, fueron los tumores (22,8%), por encima de las enfermedades infecciosas, entre las que se incluye la COVID-19.2
En este contexto el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y AstraZeneca se han unido con el objetivo de concienciar sobre la necesidad de ser proactivos y acudir al médico ante posibles síntomas de enfermedad con la campaña ‘Una nueva normalidad, el mismo cáncer’ y bajo el lema “El cáncer no espera, tú tampoco deberías”.
“La pandemia ha afectado a todos los tipos de cáncer por igual, pero no es lo mismo que el retraso se produjera en un tipo de cáncer en el que la supervivencia existente a día de hoy es elevada y en los que existen distintas opciones de tratamiento (caso del cáncer de mama o el de próstata), frente a aquellos otros tipos de cáncer en los que la supervivencia media es menor y por tanto el tiempo corre en contra o en aquellos en que cuando se puede diagnosticar, por regla general, el estadio ya es muy avanzado, como es el caso del cáncer de pulmón o páncreas” explica Begoña Barragán, presidenta de GEPAC.
El Dr. Ramón García Sanz, presidente de la SEHH, recuerda la situación de especial vulnerabilidad a la que se enfrentan los pacientes oncohematológicos: “Varios estudios elaborados por miembros de la SEHH han mostrado que este tipo de pacientes ha sido uno de los más perjudicados por la pandemia. De hecho, la mortalidad global se ha situado en torno al 30% y baja hasta el 18% en trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH) (conocido habitualmente como ‘trasplante de médula ósea’)”3.
Adaptarse para recuperar la normalidad
“Ahora toca recuperar la normalidad en la atención a los pacientes con cáncer para poder garantizar los programas de cribado, el diagnóstico precoz en un tiempo óptimo y los abordajes multidisciplinares”, afirma la presidente de SEOM, Dra. Enriqueta Felip. Además, recuerda que “los retrasos diagnósticos a causa de la pandemia ya fueran por suspensión de los programas de cribado o por una dificultad o retraso en la atención sanitaria, conllevan una extensión de los tumores y, en consecuencia, tratamientos más agresivos y cirugías menos conservadoras. Todo ello merma la calidad de vida de los pacientes con cáncer e incluso, en algunos casos, puede suponer la pérdida de oportunidad de realizar un tratamiento con intención curativa en aquellos pacientes que han desarrollado metástasis”.
“Desde AstraZeneca tenemos la ambición de contribuir a erradicar el cáncer como causa de muerte, y para lograrlo necesitamos que la población no tenga sentimientos de incertidumbre o miedo en esta pandemia y queremos animarlos a que sigan las indicaciones de su médico como hasta ahora”, explica Marta Moreno, directora de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de AstraZeneca España.
“Lamentablemente la irrupción de la pandemia ha relegado a un segundo plano al cáncer y esto ha impactado negativamente en su diagnóstico precoz, el acceso a las mejores soluciones terapéuticas, y por ello, las expectativas de los pacientes oncológicos. Un diagnóstico en cáncer no puede verse afectado por la pandemia, ya que el cáncer no espera y existen nuevas soluciones terapéuticas innovadoras que podrían marcar el pronóstico de la enfermedad y el paciente con cáncer tiene que poder acceder a ellas cuanto antes”, concluye Marta Moreno.
Es imprescindible que los pacientes recuperen la confianza en la seguridad de los circuitos sanitarios. No abordar un cáncer a tiempo o saltarse una revisión puede suponer un grave problema a largo plazo. Desde el comienzo de la pandemia, la población se ha tenido que adaptar a una nueva normalidad que ha provocado que se descuide la atención de una patología que sigue muy presente y que no descansa. Algo que GEPAC, SEHH, SEOM y AstraZeneca, insisten en cambiar.