En el verano de 2003 Irak vivió uno de los momentos más crudos de su conflicto bélico y en ese escenario se ambienta fugazmente, a modo de flashback en la narración de dos de los personajes (los médicos Pablo y Diego), parte de la película Invasor cuyo rodaje inició ayer en Arrecife el director Daniel Calparsoro.

El solar utilizado como aparcamiento, ubicado entre las calles José Antonio y La Inés, sirvió de escenario para recrear desde las siete y media de la mañana una explosión en una ciudad iraquí y la irrupción de vehículos militares, que desataron el miedo y el desconcierto -como parte del guión- entre la población caracterizada para este trabajo cinematográfico. Unos cien figurantes participaron en las escenas. El paisaje era desolador.

La mayoría de los extras son niños y adultos saharauis y marroquíes residentes en Lanzarote, aunque también hay conejeros, como los hermanos Nazaret y Hugo Rodríguez García, que decidieron acudir al casting tras ver un reportaje en televisión sobre los preparativos de la película.

Algunos de los rótulos originales de los comercios cercanos al lugar del rodaje se cubrieron con carteles que incluían leyendas en árabe. Así, el negocio Cristal y Loza, dedicado mayoritariamente a la venta de lámparas, lucía un cartel con actividades relacionadas con artículos de ferretería, mobiliario y alfombras. Era parte de la ficción, pero una ciudadana magrebí no dudó en entrar a la tienda preguntando si allí se vendían alfombras, lo que sorprendió a su dueña, Amparo Armas.

El rodaje de Invasor, obra basada en la novela homónima del escritor Fernando Marías, creó gran expectación y numerosas personas acudieron a presenciar los entresijos de esta producción hispano-francesa cuyos guionistas son Javier Gullón y Jorge Arenillas.

'Thriller' político

Al mediodía, el equipo se trasladó hasta las naves de la antigua Conservera Garavilla, donde se ha recreado un mercado árabe.

Calparsoro insiste en que la película no versa sobre la guerra de Irak sino que es "un thriller político con altas dosis de acción, aventura y tensión".

La grabación en Arrecife se extenderá hasta mañana. Tres días para minuto y medio en la cinta. Fuentes del Ayuntamiento de Arrecife, indicaron que la película dejará unos ingresos en la Isla de un millón de euros de los cinco que costará la producción, en alquileres y contrataciones de distintos servicios.

Dos de los protagonistas, Alberto Ammann (Pablo) y Antonio de la Torre (Diego) ya se encuentran en Lanzarote, una isla que el director Calparsoro visita varias veces al año.