Las sebas han regresado al litoral de Arrecife. Un equipo de investigación de la facultad de Biología vegetal de la Universidad de La Laguna ha confirmado la localización en la playa del Reducto de hasta cuatro praderas de la planta marina Nanozostera noltii, cuyo nombre común es seba fina, que se había dado por desaparecida del litoral de Arrecife a comienzos del año 2000.

El profesor de Biología Juan José Bacallado y la catedrática de Biología Vegetal de la Universidad de La Laguna, Candelaria Gil, aseguraron ayer en Lanzarote que la presencia de esta planta marina, única en Canarias, es una excelente noticia para la recuperación de la marina de Arrecife por su alto valor ecológico y ambiental.

Su importancia radica en que las praderas de estas plantas (sebadales) operan a modo de "guardería marina", al proteger huevos y alevines de sus depredadores. Además, fijan el sustrato, protegiendo las costas del oleaje, captan CO2, vierten O2 al medio y son el soporte de muchas especies.

Aunque los investigadores no han culminado sus trabajos sobre las causas que han motivado la recuperación de los sebadales, los primeros indicios apuntan a que el parón en la reposición de arenas en la playa y el control de la hidrodinámica marina son dos de los factores que han favorecido su repoblación natural.

Las obras en el litoral, el marisquero, la pesca recreativa, el baño en la zona y el deficiente tratamiento de las aguas residuales que se vierten al mar a través de los emisarios submarinos habían contribuido a su desaparición de la marina.

Una desaparición que hizo que esta especie fuera incluida en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias en la categoría de en peligro de extinción. El objetivo de los investigadores es llevar a cabo un proyecto de repoblación de la especie en el Archipiélago canario.