La ampliación del cementerio capitalino de San Román en 2010 con la construcción de 747 nichos es insuficiente para dar cabida a nuevas sepulturas más allá del año 2013, según ha reconocido el Ayuntamiento de Arrecife. Fuentes de la Concejalía de Sanidad aseguraron que quedan libres "unos 270 nichos", por lo que se prevé incluir una partida en los presupuestos municipales de 2013, cuya cantidad no ha sido aún fijada, para acometer nuevas obras en el camposanto.

La media de enterramientos es "muy variable", manifestaron desde Sanidad. A los ciudadanos que fallecen en Arrecife y cuyos féretros son conducidos hasta San Román, hay que sumar los cuerpos de residentes en otras zonas de la Isla y que descansan en San Román por deseo de sus propios familiares o porque el fallecido lo pidió en vida.

En 2011, durante el pacto de gobierno que mantenían PP y PSOE ya se contempló la posibilidad de una nueva ampliación de San Román este año, "puesto que se preveía que la realizada iba a quedar pronto pequeña", recordó la ex concejala popular de Sanidad Cristina Marrero (en la oposición). Incluso, añadió, se barajó la idea de conseguir más terreno, mediante compra o expropiación, para tener suelo disponible para un futuro. La alianza de gobierno se rompió en febrero pasado y no se ha acometido ninguna otra intervención al respecto.

El Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo (conocido como Plan E) destinó a mediados de 2010 una partida de 800.000 euros al cementerio, cuya ejecución supuso una mejora sustancial de esas instalaciones. Además de la creación de 747 nichos, distribuidos en dos plantas, se edificaron una escalera y una rampa de acceso. Por otro lado, se procedió a la formación del osario y la creación de la nueva plaza donde el mismo se encuentra ubicado.

Además, el dinero se invirtió en nuevas líneas de alumbrado y farolas en todo el recinto y se colocó suelo continuo flexible a base de resina y áridos triturados en toda la superficie pavimentada y se adoquinó la calle principal, lo que supuso eliminar la barrera arquitectónica por la diferencia de nivel que existía entre esa vía interior y todos los pasillos donde se encuentran las lápidas.

La adecuación de las dos estancias existentes a ambos lados de la entrada del camposanto y el amurallado de una zona de 1.900 metros cuadrados fueron otras de las acciones que se llevaron a cabo.

A diferencia de Arrecife, San Bartolomé dispone de espacio suficiente en el camposanto para "al menos, catorce años más", explicó el edil responsable de esa instalación, Andrés Stinga. Precisó que "disponemos de unos 400 nichos vacíos" y que "la media de enterramientos es de unos 28 al año".

Por su parte, Haría ha comprado 10.000 metros cuadrados de suelo, anexos al cementerio actual, en los que ha hecho "nuevos nichos y como reserva para futuras ampliaciones", dijo el alcalde, José Torres.