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Expectación y críticas por Les Luthiers

Solo 150 personas acaparan, en apenas seis horas, las 1.176 entradas para asistir en el teatro insular a las dos funciones en marzo del grupo humorístico argentino

Expectación y críticas por Les Luthiers

Las dos actuaciones que ofrecerá el grupo humorístico argentino Les Luthiers en Lanzarote, los próximos días 10 y 11 de marzo en el teatro insular en Arrecife, suscitaron ayer tal expectación que las casi 1.200 entradas que se pusieron a la venta se agotaron en apenas seis horas. Sin embargo, el sistema ideado por el Cabildo de Lanzarote para la venta de entradas obligó a los seguidores de este grupo a tener que soportar colas de más de seis horas. La posibilidad de que una sola persona pudiera comprar hasta 41 entradas al mismo tiempo hizo que solo 150 ciudadanos acapararan el aforo completo para las dos únicas funciones.

La consejera de Cultura del Cabildo, Enma Cabrera, destacó ayer que la normativa estatal permite compras en efectivo de hasta 2.500 euros, cantidad esta que permitía a cualquier ciudadano adquirir hasta un máximo de 41 entradas dado que las mismas estaban a un precio único de 60 euros. "No podíamos limitar las entradas por persona y tampoco contamos con un sistema para la venta por internet", justificaba ayer la consejera. "Ha sido una avalancha y hasta ahora nunca habíamos tenido problemas para la venta de entradas para los espectáculos organizados por el Cabildo", indica Cabrera.

Tomás Domínguez, que llevaba desde antes de las siete de la mañana a las puertas del Cabildo -la taquilla improvisada se abrió a las nueve- adquiría un total de 28 entradas "para los amigos". Tomás se define como un auténtico forofo de Les Luthiers ya que, con la de Lanzarote, serán cuatro las ocasiones en las que ha podido disfrutar de sus espectáculos.

Pero el más madrugador fue Carmelo, otro incondicional de los argentinos que llegaba al Cabildo pasadas las cinco y media de la madrugada. A primera hora también llegó José Sánchez aunque las 16 entradas que se llevó eran "para su jefe" que le había encargado ese trabajo tan especial.

En la cola también se encontraba la expresidenta del Cabildo y actual consejera del PIL en la corporación, María José Docal, que tenía el encargo de sus compañeros del Club Rotario de Lanzarote.

Menos afortunado fue el argentino Diego García, que aparecía por el Cabildo pasada la una de la tarde cuando ya se habían entregado los últimos números. "No pensaba que hubiese tanta afición en Lanzarote", reconocía García, quien pretendía regalarle una entrada a su madre. "Bueno yo los vi hace unos 13 años en Buenos Aires", comentó.

Otro de los inconvenientes fue la lentitud en la venta de entradas dado que sólo había un funcionario capacitado para cobrar. "Es el único trabajador que está habilitado por el departamento de Tesorería del Cabildo para cobrar el dinero de los espectáculos públicos organizados por el Cabildo", aseguraba Cabrera. De hecho, en más de seis horas solo pasaron por taquilla 150 personas. Pasadas las 12.30 horas, el Cabildo dejó de entregar números por lo que todas aquellas personas que llevaban varias horas en la cola tuvieron que regresar de vacío a sus casas.

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