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Tías

Manuel regresa a Gaida por malagueñas

El fundador y jefe de baile de la agrupación folclórica en los años setenta recibe un emotivo homenaje

Pancho Hernández, Carmita González y Manuel Montelongo, el pasado sábado en la Sociedad Unión Sur de Tías.

Pancho Hernández, Carmita González y Manuel Montelongo, el pasado sábado en la Sociedad Unión Sur de Tías. D. HERNÁNDEZ

El homenaje que la agrupación folclórica Gaida, del municipio de Tías, brindó el pasado sábado en su octavo tenderete a Manuel Montelongo fue mucho más que un emotivo acto para reconocer la trayectoria del que fuera fundador y responsable de baile del grupo entre los años 1971 y 1978.

Manuel, de 61 años, a quien todavía le quedan malagueñas, isas, seguidillas y Santo Domingo para rato, aceptó el pasado sábado la invitación del presidente de la formación, Emilio Fernández, para que vuelva al grupo al que perteneció durante su juventud. "Por supuesto que volveré. Estaré para lo que haga falta", afirmó Manuel sin pensárselo dos veces.

Nunca es tarde para regresar y revivir los pasos del folclore de Gaida, que mantiene viva la tradición de la música y baile populares. Manuel rememoró los viejos tiempos bailando una malagueña con la que era su pareja en esa pieza, Carmita González.

"No me esperaba este homenaje, con el que estoy muy agradecido", aseguró Manuel. Sus inicios en Gaida vienen precedidos por su pertenencia a la rondalla de Tías que creó Nino Díaz, padre del reconocido clarinetista del mismo nombre. Manuel, quien procede de la zona conocida como Lugar de Arriba, tenía 12 años por aquel entonces. Cuando la formación se disolvió él y un amigo decidieron montar Gaida.

"Los comienzos de Gaida fueron muy buenos porque en el pueblo de Tías teníamos muy poca diversión, el cine del cura, el del canario y poco más. Tener la rondalla e ir a ensayar un par de veces por semana para nosotros era lo más", recordó Manuel. Contaba con poco más de 20 años cuando puso en marcha Gaida, nombre de la montaña sobre cuya falda se asienta el pueblo de La Asomada. Añadió que "unas 22 personas formaban la rondalla, con la cual tuvimos que empezar prácticamente desde cero porque casi nadie sabía tocar ni bailar, pero todos teníamos mucho entusiasmo". El encuentro de los componentes se alargaba más allá de los ensayos. "Después nos íbamos al cine a Arrecife", dijo Manuel.

Entre los bailadores destacados figuraba Antonio Barreto, ya fallecido. "Bailaba bien y tenía muy buen oído y adaptación", comentó Manuel, quien tiene claro que lo suyo, como ocurrió con su compañero era el baile. "En cuanto a música no sé tocar ni el pandero", bromeó. Aprendió las coreografías de los hermanos folcloristas Marcial y José de León, de San Bartolomé. "Se llevaban muy bien con Nino y bajaban a Tías. Corría el año 1962 y yo tendría por aquella época unos 12 años", aseveró Manuel.

Su traslado a Arrecife en 1978, donde formó una familia, le dificultaba acudir a los ensayos en Tías tres veces por semana y a la actuación los viernes en el hotel Los Fariones de Puerto del Carmen, en los inicios del turismo. "Me fui de Gaida por eso, pero luego pasaban los años y pensaba que podía haber seguido. Me gustaría volver, aunque solo sea para colaborar y corregir algunas mañas. Gaida es un grupo humano muy importante y ahí no hay una mala cara para nadie", resaltó Manuel. Hoy son 41 miembros.

Sobre la evolución de Gaida, Manuel considera que "no vamos a inventar cosas nuevas, aunque sí es bueno conocer otros toques y bailes del resto de las islas, que son muy bonitos también, y saberlos tocar y bailar".

Gaida realizó un paréntesis en los años 80, debido al auge de la industria del turismo, cuyo trabajo restaba tiempo para los ensayos. "Quedaba poca gente disponible con la dedicación necesaria para el folclore", apuntó Emilio. La segunda etapa comenzó en 2001, con la vuelta, entre otros, del presidente.

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