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'Cabecita' se va de romería a Yaiza

Las candidatas a Reina Infantil, Onofre y Chofillo y el camellero José Manuel, entre los romeros

José Manuel Martín junto a 'Cabecita' y Sofía Morales.

José Manuel Martín junto a 'Cabecita' y Sofía Morales.

A sus 11 años José Manuel Martín lo tiene claro. De mayor quiere ser camellero. Desde luego, maña no le falta y así lo demostró en la tarde de ayer en la romería de Los Remedios, en Yaiza, guiando a la camella Cabecita, que le sacaba unos cuantos palmos de altura al muchacho. José Manuel, aunque vive en Tías, tiene raíces en Uga, el pueblo de su padre, donde se ubica la cabaña camellar de Lanzarote.

Cabecita aprovechaba para descansar en espera de que comenzara la marcha de los romeros, ajena a lo que pasaba a su alrededor, después de haber estado paseando turistas en el Parque Nacional de Timanfaya hasta el mediodía, igual que Porrón. Adrián Bravo, de 15 años, se incorporó a la conversación cuando José Manuel revelaba su intención de dedicarse el día de mañana al cuidado del animal que es todo un símbolo para Lanzarote por lo imprescindible para el campesino en las tierras y como animal de carga.

"Pero si lo de ser camellero es un trabajo muy duro. Hay que trabajar de sol a sol", advirtió Adrián a José Manuel. Aún así el chico se mostraba convencido. La idea de Adrián es ser veterinario cuando termine el instituto.

Sofía Morales, de cinco años, tiene ya bastante práctica en subirse a lo más alto de la silla del camello y sentarse como si nada. Encima de la joroba de Cabecita, Sofía tenía una de las mejores vistas de la romería y del pueblo de Yaiza a medida que avanzaba el recorrido desde el campo de fútbol hasta la Plaza de los Remedios.

La celebración de la carrera de obstáculos Xtreme Yaiza este sábado, a las ocho de la tarde, obligó a adelantar el inicio de la romería a las 17.30, aunque en realidad el arranque se produjo media hora más tarde. En opinión de Josefa García "ése es uno de los motivos por los que este año hay menos gente que en ediciones anteriores". Josefa no entiende el cambio, toda vez que "la romería donde tiene que ir es con la fiesta, mientras que la prueba deportiva se puede hacer otro día".

Quienes también apreciaron una afluencia menor de público fueron Juan José (Chofillo) y Pilar Fernández, de San Bartolomé. No se pierden una cita romera, pues además de disfrutar de la fiesta, alquilan a los ayuntamientos y particulares los burros y los carros que Chofillo y el marido de Pilar, Onofre Martín, construyen en Mozaga. A Yaiza llevaron cinco y ya tienen reservados 13 para la gran romería de Lanzarote, la de Los Dolores (Tinajo), que se celebrará el próximo sábado. Entre hoy y mañana ultimarán dos vehículos más para atender la demanda de estas convocatorias populares.

El hijo de Onofre y Pilar, Onofre, de ocho años, es todo un experto en montar a los ponis Juante y Pulga y hacer que ambos tiren del carro al que se subió el niño.

Festival Rubicón

Quienes no quisieron perderse el encuentro de ayer fueron las diez candidatas a Reina Infantil de Yaiza, que se celebra hoy en la Plaza de los Remedios. Las niñas, vestidas de romera se dejaron ver para que "el público las vaya conociendo", afirmó el organizador del evento, Benito José Rodríguez.

Una decena de camellos, nueve carros, una carroza, las agrupaciones folclóricas Támbara (Tenerife), La Peña, Rubicón, Timbayba y Gaida y las parrandas Janubio, Los salineros de La Hoya, Los Labradores y la de Pedro Viñoly, animaron el trayecto hasta la plaza de Los Remedios, donde tuvo lugar la ofrenda para las personas necesitadas del municipio. Cebollas, papas, calabazas, legumbres, leche y hasta productos de higiene personal y limpieza de la casa formaron parte de las ofrendas a la Virgen.

Por otro lado, la noche del viernes el Festival Rubicón cumplió cinco años con las actuaciones de la agrupación que da nombre al evento y el grupo folclórico Támbara, de Tenerife. Desde el escenario, decorado con artesanías y aperos de labranza, los protagonistas brindaron al público folías, seguidillas, isas y saltonas. El momento más emotivo se produjo con la entrega a los hermanos y miembros de Rubicón, Blas y Óscar Noda, de un collage con fotografías de su madre, fallecida recientemente, una enamorada del folclore canario.

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