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Jason DeCaires: "El museo submarino va a poner a la isla de Lanzarote en el mapa mundial"

"Me decanté por Lanzarote por su relación con la defensa del medio ambiente y sus aguas cristalinas", explica el escultor británico

El museo de Cancún.

El museo de Cancún.

Su último proyecto ha sido La marea creciente

Es una referencia al problema del cambio climático. Decidí realizar las esculturas de cuatro jinetes, dos de ellos son hombres de negocios y dos niños, mientras que los caballos tienen también una parte que hace referencia a una bomba de gasolina. La idea es que la marea está subiendo como si se los tragara con el cambio climático. Quise también que las esculturas estuvieran frente al Parlamento británico donde están todos los políticos y también frente a una zona donde se encuentran las principales sedes de las industrias petrolíferas.

Las esculturas forman parte del popular Totally Thames Festival. Usted ha avanzado que una réplica de los cuatro jinetes estarán en Lanzarote, donde por cierto, también hemos tenido una batalla contra las prospecciones petrolíferas.

Aunque en un principio las obras permanecerán en el Támesis hasta noviembre en estos momentos estamos negociando con las autoridades londinenses para ampliar la exposición. Mi intención es realizar unas réplicas de estos caballos (los moldes ya están camino de Lanzarote) para que estén en el museo, aunque a diferencia de Londres serán subacuáticos. Mi objetivo es que el museo de Lanzarote también ponga el foco hacia este problema medioambiental.

Está claro que uno de sus objetivos es que el arte esté al servicio de la defensa del medio ambiente .

Si claro, además las obras están hechas para regenerar la vida marina, creando arrecifes y corales artificiales. Quiero que la gente vea el mar como un lugar sagrado, único y no solo un espacio para extraer peces y tirar basuras. Es un lugar tan importante como la tierra firme. Ahora mismo son muchos los problemas que afectan a los océanos como la contaminación, la sobrepesca y además con el cambio climático el Ph del mar está cambiando lo que representa un grave problema para el futuro. Me gusta poner la atención en la defensa del mar con mis esculturas.

¿Y cómo fue ese proceso de crear obras para estar en tierra firme a realizar esculturas subacuáticas?.

En mi primera etapa como escultor hice muchas instalaciones para colocarlas en lugares como bosques, ciudades. . .Pero necesitaba algo más, no solo me conformaba con el arte sino que quería también aportar mi grano de arena para la conservación del planeta. Empecé en Canadá y en el Caribe con pruebas pequeñas y funcionaron muy bien porque creaban mucha vida marina. Además, con estas esculturas submarinas se evitaba que los turistas hicieran daño a los arrecifes naturales ya que los movíamos fuera de las áreas naturales. A partir de ahí me invitaron a Cancún a realizar el primer museo. Una parte fundamental son los materiales utilizados en las esculturas porque el objetivo es que permanezcan para siempre, como rocas marinas, por ello utilizo en su construcción un ph neutro que no perjudica a la vida marina.

¿En qué fase se encuentra actualmente el museo submarino de Playa Blanca?

La verdad es que todavía nos queda mucho trabajo. Ahora estamos en lo que puede ser la primera parte y listos para hundir en el mar las primeras cinco instalaciones de las diez que comprende el museo. Una de ellas es gente caminando en un grupo de unas 70 personas y la segunda es una puerta muy grande que hemos tenido que elaborar en otro lugar de la isla (en una empresa de construcción). También ya tenemos la balsa de medusa. La idea es que los submarinistas que lo visiten atraviesen una especie de muro para encontrarse con un jardín botánico subacuático.

A pesar de la decidida apuesta del Cabildo de Lanzarote, a través de los Centros de Arte, Cultura y Turismo, por este museo sabrá que hay algunos sectores de la isla que se han opuesto a esta obra. ¿Cómo percibe estas críticas?

Siempre hay opiniones a favor y en contra sobre el arte público en todos los lugares del mundo, al igual que sucede aquí. Entiendo que haya gente que diga que es mejor hacer un hospital o una escuela, pero para mí un museo de estas características es fundamental para la economía de una isla que vive del turismo. Creo que este museo va a poner a Lanzarote y a Canarias en el mapa mundial.

¿Entiende las críticas cuando hablan de que el museo va a costar casi un millón de euros?

Bueno hay que entender que este museo no será solo para unos años sino que será una instalación que estará siempre bajo el mar. Por tanto, creo que generará mucho más negocio de lo que supone esta inversión inicial. En Cancún también hubo críticas en un primer momento pero cuando la gente vio el museo ya terminado las opiniones se mostraron más favorables.

¿Por qué se decantó por Lanzarote?

Por muchas razones, entre ellas, la defensa del medio ambiente de la isla, las aguas cristalinas que existen en la isla, el hecho que esté en el Oceáno Atlántico que es un nuevo reto para mí porque la evolución de los arrecifes es muy diferente, el color, la luz de los fondos marinos... Cómo artista estoy muy interesado en cómo evolucionarán las esculturas en del museo por el paso de los años. También me interesa el paisaje de Lanzarote y la relación entre el arte y la naturaleza que ha tenido la isla con el artista César Manrique. También quería hacer algo en Europa porque hasta ahora mis proyectos están en el Caribe. Creo que será interesante porque la relación de los europeos con el arte y el mar viene desde la antigüedad.

Para ejecutar este proyecto lleva cerca de un año y medio residiendo en Lanzarote. ¿Qué tal su relación con la isla?

Estoy muy feliz en la isla. Cuando estuve cerca de un mes en Londres para realizar los caballos del Támesis estaba deseando volver a Lanzarote. Ya no puedo vivir rodeado de tanta gente. En Lanzarote es mil veces mejor la vida, Mucho más tranquila.

¿Ha tenido otras propuestas en Europa para realizar un museo de estas características?

Sí, tuvimos propuestas en Grecia, Croacia y en Francia, donde estuvimos hablando con las autoridades del Principado de Mónaco. Pero es dificil encontrar aguas como las de Lanzarote tan claras y diferentes. Además, la isla está muy bien relacionada con el arte y la naturaleza.

¿Y por qué el museo en Playa Blanca y no en otra zona de la isla de Lanzarote?

Para mí la única razón ha sido encontrar el lugar ideal, tenía que ser una zona con un sustrato muy plano y muy protegida de las olas. Después el hecho de tener mi estudio en el puerto deportivo Marina Rubicón solo ha sido una cuestión de distancia porque me encuentro a pocos minutos de la costa.

Lo cierto es que también se ha hablado de que el museo va a beneficiar a un puerto con problemas judiciales.

La verdad es que yo no conocía absolutamente nada de historias pasadas con este muelle. Lo que tengo claro es que el museo no es posible en otra zona de la isla. Tenemos una zona plana, una bahía protegida y son al final las cosas fundamentales para el éxito del museo subacuático.

¿Ha mantenido reuniones con los clubes de buceo de la isla para explicarles el proyecto?

Si, aunque todos quisieran el museo cerca de sus escuelas, lo cierto es que están muy felices porque va a suponer para ellos otra fuente de negocio. Además sé que ya han tenido llamadas de buceadores no solo europeos sino de Estados Unidos, Canadá, Japón, Rusia... Solo en Cancún las visitas están en torno a las 400.000 personas al año. Creo que no hay muchas atracciones para los buceadores en Europa y sobre todo creo que para Gran Bretaña va a ser una buena iniciativa ya que la isla está a pocas horas en avión del Reino Unido.

Una de sus últimas obras para el museo es una zódiac con inmigrantes.

He querido plasmar una zodiac con una mezcla de gentes de diversas razas porque todos estamos involucrados en esta crisis migratoria. Es un gran problema humano por lo que quería reflejar esta situación. Porque al final todos somos inmigrantes. Obviamente el viaje para los africanos es muy diferente pero en parte somos responsables de lo que está sucediendo.

Porque una vez que empieza a trabajar en un proyecto surgen nuevas ideas.

Siempre es así, una vez que empiezo a hablar con la gente comienzo a absorber ideas diferentes. Para el jardín submarino he ido incorporando plantas de la isla. De hecho ahora mismo estoy tratando de encontrar un drago para moldearlo y colocarlo como un símbolo de la isla. La idea original era un jardín botánico aunque no sabía exactamente la forma que iba a tener.

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