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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Fallece un lanzaroteño ilustre El promotor de la primera desaladora

Lanzarote despide a Díaz Rijo, el pionero que trajo el agua desalada a la Isla

El ingeniero, que puso en marcha la que está considerada la primera desaladora de Europa, fue incinerado ayer en Madrid

Lanzarote despide a Díaz Rijo, el pionero que trajo el agua desalada a la Isla

Lanzarote ha perdido a una de las figuras claves para el desarrollo económico de la isla. El ingeniero Manuel Díaz Rijo, que fue el encargado de poner en marcha la primera desaladora de agua a Lanzarote en el año 1964, fue incinerado ayer en Madrid donde fallecía a los 88 años años de edad. Nacido en el pueblo lanzaroteño de La Vegueta (Tinajo) el 20 de septiembre de 1927, Díaz Rijo cambió el rumbo de la historia de una isla que hasta ese momento dependía solo del agua de la lluvia y de los tanques de agua potable que se exportaban desde otras zonas de España en grandes buques cisterna. De hecho, el primer hotel turístico que se construyó en Lanzarote, concretamente el hotel Fariones en Puerto del Carmen (Tías), no pudo abrirse hasta 1966 cuando finalizó la conexión de agua potable con la nueva desaladora.

Según el Cabildo, en la vida de Díaz Rijo "queda demostrada la importante y estratégica labor de innovación tecnológica realizada en materia de desalación de agua de mar que permitió impulsar el desarrollo de una planta potabilizadora de agua salada y de producción de energía eléctrica para abastecer a la isla de Lanzarote", Una iniciativa que contó con la ayuda del entonces alcalde de Arrecife, Ginés de La Hoz que desarrolló las acometidas de agua potable de abasto de la capital, canalización que permitió solventar el desarrollo y funcionalidad del proyecto.

Esta instalación posibilitó solventar el histórico problema del agua en Lanzarote y convirtió a la Isla en un referente a nivel mundial en el ámbito de la tecnología de la desalación de agua del mar y en el primer territorio de Europa en poner en marcha una planta potabilizadora de agua de mar para el consumo humano.

"Se me ocurrió pensar que Lanzarote era una especie de buque anclado en el Atlántico y que podría aplicársele las mismas solucione que ya experimentaban en otros lugares para desalar agua", rememoraba Díaz Rijo cuando se le preguntaba cómo ideó el proyecto pionero en Europa.

En 1941, la familia Díaz Rijo fijará su residencia en Madrid, lo que le permitió estudiar Ingeniería Naval. Tras finalizar su formación universitaria, entra a formar parte de la Escuela Especial de Ingenieros Navales. Esta labor académica la compaginará con la de ingeniero en el Centro de Investigación Naval de El Pardo (en Madrid), realizando trabajos para el Canal de Experiencias Hidrodinámicas.

El origen de la primera desaladora está relacionada con la visita en el año 1960 de varias personalidades de diferentes organismos públicos de Lanzarote entre los que se encontraba José Ramírez, presidente del Cabildo, Ginés de la Hoz, alcalde de Arrecife y Santiago Alemán, delegado del Gobierno en la isla para entrevistarse con el vicepresidente del Gobierno, el general Luis Carrero Blanco, con el objeto de solicitarle que se reforzaran los envíos de agua en barco a Lanzarote desde Gran Canaria o Tenerife, debido a los problemas de abastecimiento de agua potable que sufría la isla, debido a la extrema sequía que se padecía ese año.

Aprovechando dicha visita, las autoridades lanzaroteñas se citan también con el ingeniero en el Parque del Retiro de Madrid. En ese histórico encuentro Manuel Díaz Rijo les propone estudiar la posibilidad de dotar a Lanzarote de una instalación desalinizadora de agua del mar, considerando la isla "como un gran barco fondeado en el Atlántico", entre cuya maquinaria se incluyese una planta potabilizadora de agua salada.

A partir de ahí, Díaz Rijo inicia los contactos con el Departamento de Interior de los Estados Unidos que experimenta la desalación de agua y la producción de energía eléctrica.

En 1961, ante la negativa recibida por el Cabildo de Lanzarote y por el Instituto Nacional de Industria de nuestro país para afrontar el coste económico de dicho proyecto, Manuel Díaz Rijo decidió gestionar dicho proyecto desalinizador como una iniciativa privada. Nace así, en junio de 1961, la empresa Termoeléctrica de Lanzarote S.A. (Termolansa) de la que forman parte los hermanos Manuel y José Díaz Rijo, junto a Javier Pinacho y Vicente Calderón, entre otros. Termolansa, en colaboración con las firmas Westinghouse Electric Company y Burns and Roe, Inc., pone en marcha el revolucionario y experimental proyecto de montar una planta desaladora de agua de mar en Lanzarote.

.A principios de 1964, llega la maquinaria desde Estados Unidos y, tras el montaje de la misma, se logra poner en marcha la planta desalinizadora de energía eléctrica a finales de ese mismo año. En los primeros meses de 1965 se pone en pleno funcionamiento la instalación con un novedoso sistema dual que permitía tanto el suministro de energía eléctrica como el de agua potable en la isla.

Tras la venta de Termolansa al Cabildo y al Ministerio de Industria, Díaz Rijo decide apostar por la modernización del sector vitivinícola. En 1973, los hermanos Díaz Rijo y otros propietarios de viña en Lanzarote constituyen la empresa Montaña Clara, S.A. con la intención de poner en marcha una bodega incorporando estrategias agrícolas asociadas al cultivo de la uva y la innovación tecnológica. Nacía así Bodegas Mozaga.

En 1979, la buena cosecha de uva rebasó las expectativas e hizo que Bodegas Mozaga tuviera que alquilar algunos tanques de la antigua bodega de El Grifo. Ello incentivó que, a partir de 1981, las Bodegas El Grifo iniciaran también una nueva andadura, motivada por el impulso renovador que se respiraba en el sector vitivinícola.

La familia de Díaz Rijo tiene previsto organizarle un acto de despedida en Lanzarote en el mes de septiembre, cuando solía venir a la isla por las fiestas de Los Dolores.

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