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Teguise estudia la erosión que afecta a los muros del castillo de Guanapay

El arquitecto Juan de Dios de la Hoz, que ha participado en la restauración de decenas de iglesias y fortalezas en España, elaborará el informe de rehabilitación

Juan de Dios de la Hoz (izquierda) junto a dos de sus colaboradores durante la visita al castillo de Santa Bárbara.

Juan de Dios de la Hoz (izquierda) junto a dos de sus colaboradores durante la visita al castillo de Santa Bárbara. LP / DLP

El viento salobre y el frío están haciendo mella en los muros exteriores del castillo de Santa Bárbara de Teguise, situado en lo alto de la montaña de Guanapay. Alzado por el marqués de Lanzarote, Agustín de Herrera y Rojas a mediados del siglo XV sobre un antiguo torreón construido a comienzo del siglo XIV por el navegante Lancelotto Malocello, esta fortaleza alberga desde el año 2011 el Museo de la Piratería.

El estudio Lavila Arquitectos, especializado en la restauración de bienes eclesiásticos, castillos y conjuntos históricos, será el encargada de realizar el informe sobre el estado actual de los muros exteriores así como las posibles soluciones de restauración y rehabilitación que proteja en el futuro a dichas murallas externas.

Lavila Arquitectos está dirigido por el arquitecto Juan de Dios de la Hoz considerado como uno de los mejores expertos en la restauración del patrimonio de nuestro país. De hecho, este estudio se ha encargado del asesoramiento para la restauración de los principales edificios históricos de la ciudad de Lorca tras el terremoto de 2011.

De la Hoz, que además es profesor titular de la asignatura Restauración y Rehabilitación en la Escuela Superior de Arquitectura de la Universidad Camilo José Cela de Madrid, visitaba a mediados de este mes, junto a varios de sus colaboradores, el castillo de Guanapay para analizar la estructura exterior de este inmueble.

Construido por Agustín de Herrera y Rojas como refugio para hacer frente a los ataques piráticos que constantemente sufría Lanzarote, su primera gran transformación tuvo lugar en 1571 cuando el capitán Gaspar de Salcedo añadió los dos cúbelos que completan la planta romboidal del refugio. Posteriormente, el arquitecto Leonardo Torriani cursa una visita oficial al recinto y propone en 1591 algunas mejoras. Su actual aspecto data de unas obras que se terminan en el año 1596. Durante el siglo XIX esta vieja fortaleza estuvo completamente abandonada y utilizada como palomar militar hasta 1899.

No fue hasta 1959 cuando el Castillo recuperó su antiguo esplendor gracias a una iniciativa de la asociación Los Amigos de los Castillos de Lanzarote por la que se iniciaron los trabajos de conservación de la fortaleza. Posteriormente, en 1977, Bellas Artes inicia nuevas obras de restauración en el Castillo que supuso la destrucción de las bóvedas del primer piso, la conversión del aljibe en una nueva sala y la ubicación de un balcón canario en la torre central.

Las últimas obras se realizaron en 1990 cuando el ayuntamiento de Teguise decide convertirlo en el Museo del Emigrante (hasta 2011). El objetivo era recuperar la antigua estructura de Torriani, y para ello se construyeron nuevamente las bóvedas del primer piso y se suprimió el balcón canario colocado por Bellas Artes a finales de la década de los setenta.

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