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Entrevista

"La muerte de Manuel Fernández llenó de miedo a mucha gente"

"La inmensa mayoría de canarios asesinados y represaliados no ha recibido el debido reconocimiento social", afirma Jaime Balaguer, familiar del periodista republicano asesinado

Jaime Balaguer

Jaime Balaguer

¿Cómo ha acogido el reconocimiento a Manuel Fernández, hermano de su bisabuelo Aquilino Fernández, al que el Ayuntamiento de Arrecife acaba de conceder a título póstumo la distinción de Hijo Predilecto a propuesta de Somos Lanzarote?

Manuel Fernández murió soltero y sin hijos, así que nos ha tocado a nosotros dar un paso al frente y recordarle en el 80 aniversario de su cruel asesinato. En lo personal, estamos muy satisfechos con el reconocimiento, aunque siempre he pensado que es una cuestión que le corresponde a la ciudad. Es decir, la ciudad de Arrecife es la que debe decidir si le aporta algo dar este reconocimiento, si le enseña algo o le recuerda algo relevante de su historia.

¿Llega tarde esta distinción?

Teniendo presente que han pasado cuarenta años desde que acabó la dictadura franquista, que se hablara de Manuel públicamente era sin duda una cuenta pendiente. La inmensa mayoría de los canarios asesinados y represaliados no ha recibido el debido reconocimiento social. Hemos evitado este tema como sociedad. Es algo que todavía nos cuesta explicarnos a nosotros mismos. ¿Cómo fue posible que en Canarias se diera una oleada así de asesinatos, fusilamientos y represión?

¿Por qué es tan poco conocida la figura de su tío en la Isla?

Por lo que sabemos, su muerte causó un gran impacto nada más conocerse. Llenó de miedo y congoja a mucha gente en Arrecife. Precisamente por eso, creo, todos optaron por olvidarle, por borrar su recuerdo. Desaparecieron casi todas sus fotos y escritos. Casi cualquier cosa que pudiera señalar una amistad con él. El miedo es un poderoso mecanismo de control. Y el miedo duró mucho. El franquismo fue muy largo. La gente que le conoció directamente se acostumbró a ese olvido.

Manuel Fernández fue una figura histórica del republicanismo y uno de los firmes defensores de la clase obrera, la jornada laboral de ocho horas, así como de la emancipación de la mujer. ¿Qué es lo que más admira de su trayectoria?

El que su prioridad fuera la alfabetización de los trabajadores. Me parece clave. En aquellos años la inmensa mayoría de los conejeros no sabía leer. Y para formar sociedad, en sentido político, había que acceder a la prensa. También me parece admirable el artículo que versa sobre la emancipación de la mujer. Apareció en la revista majorera Aurora en 1905. En este caso, no estamos seguros de su autoría, ya que está firmado con iniciales, pero numerosas referencias apuntan a que se trata de Manuel. Es un texto de indudable valor histórico, dada la defensa del feminismo que ahí se hace.

De no haber sido asesinado en La Isleta (Gran Canaria), ¿cuál hubiera sido su trayectoria, teniendo en cuenta que murió joven, con tan solo 55 años, y que tuvo una vida bastante activa?

Según parece lo detuvieron portando cuartillas contra la rebelión militar. Pero lo cierto es que en 1936 Manuel está lejos de la primera fila de la vida política y social de Arrecife. Él era, hablando con propiedad, un activista de La Restauración. Concretamente del ala izquierda y autonomista de los círculos republicanos. Su actividad principal fue entre 1900 y 1920. Por eso su muerte causó un gran impacto. Era una persona ya irrelevante y lo habían matado salvajemente a palos. ¿Qué no le podrían hacer a los líderes del Frente Popular?

En los escritos que se conservan de su tío hay críticas al mal gobierno y la falta de inversiones. Arrecife ha sido uno de los municipios con más inestabilidad política de Lanzarote y tiene importantes carencias históricas en inversiones públicas. ¿Tendrá que pasar mucho tiempo para que Arrecife se conviertan en una ciudad moderna y realmente pueda estar en el lugar que le corresponde como tercera capital del archipiélago canario que es?

No sabría decirle. Lo cierto es que estudiando el caso de Manuel uno comprueba que a comienzos del siglo XX, la ciudad de Arrecife era bastante avanzada. Como ocurría en muchas ciudades portuarias, dominaba el ambiente liberal y favorable a la democracia. Confío en que, pese al paso de los años, esa impronta no se haya perdido y que la ciudad pueda estar unida para afrontar sus desafíos que, por lo que sé, son numerosos..

¿En qué sitio de Arrecife le gustaría que su tío tuviera una calle, una plaza... a su nombre o en cualquier otro lugar de la Isla? Otro de los acuerdos de la moción de Somos Lanzarote pedía dedicarle algún lugar público con su nombre.

Hace no mucho una persona de la Sociedad Democracia promovió que se nombrara como 'Periodista Manuel Fernández' la pequeña plazuela nueva que queda frente a la Agencia Tributaria. Me parece que esa sería una excelente ubicación, aunque como es lógico no depende de nosotros.

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