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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Entrevista | Simbad Quiroga San Martino

"En los barcos oceánicos de vuelta al mundo hay que ser fuerte de mente"

"Estoy navegando en torno a los 200 días al año y ya he cruzado el Atlántico en cuatro ocasiones", señala el tripulante del barco 'Childhood'

Simbad Quiroga junto al barco 'Childhood', ayer en el puerto Marina Lanzarote. D. R.

¿Cómo llegó al mundo de la vela para con 23 años estar en una de las tripulaciones más profesionales?

Mi padre Joaquín Quiroga, que llegó a Fuerteventura en 1995 un año antes de nacer yo, es regatista profesional que participó en el año 1989 en la competición Whitbread, que da la vuelta al mundo. Posteriormente adquirió el barco Fisher & Paykel, una de las leyendas de la Regata Vuelta al Mundo de los años 1989-90 y que tiene actualmente su base en Morro Jable. Así que toda mi vida he estado relacionado con este mundo. De hecho nací en un barco y me he criado navegando. Tras estudiar ingeniería naval me fui a vivir a Barcelona donde he estado involucrado en la navegación oceánica.

¿Y cómo forma parte de la tripulación del Childhood

Llegar aquí me ha costado bastante. Al haber podido navegar con mi padre toda la vida he ido subiendo escalones y te van llamando cada vez más para este tipo de pruebas. Una vez que estás ahí te vas colocando en distintos barcos. En los últimos cuatro años he navegado en el circuito de Swan 50 (monotipos de 50 pies, 15,24 metros) el nivel máximo de crucero profesional. El pasado año realicé toda la temporada del Mundial de Maxis (barco de 26,2 metros de eslora) en Porto Cervo (Cerdeña, Italia). Y ahora, Bouwe Bekking me ha dado la oportunidad de probarme en esta competición de cara a su próxima participación en la regata de vuelta al mundo 'The Ocean Race'.

¿Cuál es su función en este barco, de los más avanzados para competiciones?

En los barcos oceánicos de vuelta al mundo tienes que saber de todo porque al ser una tripulación reducida tienes que conocer cada puesto perfectamente. Es decir, en tu guardia haces de todo, llevas la caña y el trimado de las velas, pero cuando se hacen maniobras en la que todo el mundo está en cubierta soy trimmer de mayor (controla la vela mayor y los siete hidráulicos de las velas del barco).

¿Y qué tipo de preparación hace falta para enfrentarse a una regata en la que se navega más de diez días seguidos?

Lo primero es navegar todo lo que puedas y más. En mi caso estoy navegando en torno a los 200 días al año. Además, he cruzado el Atlántico en cinco ocasiones y esta será mi quinta vez. Y sobre todo en los barcos oceánicos de vuelta al mundo hay que ser muy fuerte mentalmente. Cuando estás en un barco más de cinco días durmiendo en intervalos de cuatro horas, es muy duro. Hay que estar muy bien preparado físicamente, porque además en estas pruebas te alimentas de comida liofilizada y bajas mucho de peso.

¿Y a partir de ahora cuáles son sus próximos objetivos?

Mi próximo reto será hacer la vuelta al mundo 2021-2022 con Bouwe Bekking. Es la competición más dura del mundo de nueve etapas que sale desde Alicante y en la que participan ocho barcos. También me preparo para participar en la edición de la Mini Transat de 2021 (una regata trasatlántica en solitario para veleros de la clase Mini).

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