Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Anna Barber triunfa en NuevaYork como diseñadora de zapatos

La lanzaroteña es la directora de diseño de calzado de Marc Jacobs - La cantante Lady Gaga y la actriz Cate Blanchett han lucido sus creaciones

Anna Barber triunfa en NuevaYork como diseñadora de zapatos

La diseñadora lanzaroteña Anna Barber Rioja (Arrecife, 1980) siempre tuvo claro que lo suyo era el diseño. Desde pequeña le encantaba disfrazarse y ponerse los zapatos de su madre, confiesa desde Nueva York, ciudad en la que reside desde hace más de una década. En la ciudad de los rascacielos, una de las capitales mundiales de la moda junto a Londres, Milán y París, trabaja como directora de diseño de la línea de calzado de la conocida firma neoyorquina Marc Jacobs, del diseñador del mismo nombre. Marc Jacobs (Nueva York, 1963) es uno de los iconos del planeta fashion y está considerado uno de los diseñadores más influyentes en la actualidad. "Cuando estudiaba en Madrid mi sueño era trabajar con Marc Jacobs", rememora Anna.

Después de cursar dos años la carrera de Historia del Arte en la capital de España, Anna dirigió de lleno sus pasos a la que siempre ha sido su pasión y de la que "nunca" tuvo ninguna duda al respecto, precisa. "Me di cuenta de que lo que quería era diseñar. Con eso y la ayuda de mi madre, que siempre lo supo, me cambié a Diseño de Moda", recuerda. En 2004 se graduó en el Centro Superior de Diseño de Moda de Madrid y dos años después se matriculó en el prestigioso Fashion Institute of Technology (FIT) de Nueva York, una universidad pública cuyos estudios se centran en el arte, los negocios, el diseño, la comunicación de masas y la tecnología relacionada con la industria de la moda. En ese centro estuvo entre 2006 y 2008.

"La experiencia fue buenísima en muchos sentidos. Yo quería especializarme en diseño de calzado y en FIT encontré un programa de dos años muy bueno. Conocí a mucha gente y me ayudó también a mejorar mi inglés. Aquí también me di cuenta de la gran diversidad que tiene esta ciudad. Es de las cosas que más me gusta de vivir en Nueva York", resalta.

Tras concluir su formación en FIT, Barber ha desarrollado su carrera profesional en marcas como Jason Wu, Giulietta New York, Michael Kors, DKNY (Donna Karan New York), Calvin Klein y Marc Jacobs, casa de la que es directora de diseño de calzado desde 2018. "Trabajar para estas firmas ha supuesto una experiencia maravillosa. Ha sido exigente y estresante, pero he aprendido muchísimo y conocido a grandes amigos y amigas que hoy lo siguen siendo. Siempre me ha hecho mucha ilusión hacer mi trabajo", remarca.

Sus creaciones las han lucido actrices como Cate Blanchett y Emma Watson y las cantantes Gwen Stefani, Lizzo, Selena Gomez y Lady Gaga, quien ha desfilado para Jacobs. Anna Barber es consciente de que el sector de la moda es "muy exigente y competitivo" y añade que "aún no sé exactamente cómo sobrevivimos". Cree que quizá sea porque al tratarse de un trabajo creativo "tiene muchas compensaciones" y "siempre es importante tener admiración para quien trabajas".

La diseñadora admite que "aunque parezca un absurdo", a veces no se combina comodidad y diseño en un calzado. Explica que "desde que un zapato pasa de los 90 milímetros (9 centímetros de altura) no puede ser cómodo". En algunas ocasiones este se convierte en un objeto bello y en vez de usarse para vestir se destina a decorar. "Yo, personalmente, decoro mi casa con ellos. Aunque esto no ocurre siempre, claro", advierte. A la hora de crear un buen par de zapatos para Barber priman "la belleza y que el resultado final sea auténtico, que siempre se mantenga bajo la identidad de la marca y, por supuesto, que se venda bien".

Uno de los lugares a los que acude para inspirarse con su equipo es a Los Ángeles, que "tiene muy buen vintage", subraya, aunque también le surgen ideas de sus viajes a las fábricas, como a la de Italia, cuando trabaja directamente con el producto y hace hormas, tacones, suelas o utiliza diferentes técnicas en sus creaciones. Anna Barber no olvida su isla natal, de la que le inspira "todo". Desde "el maravilloso paisaje, el mar, hasta mis amigos y la familia".

El proceso creativo es "bastante complejo", detalla la diseñadora, y "cada temporada es diferente pero, básicamente, comienza con una búsqueda de inspiración con imágenes, zapatos vintage... y, por supuesto, con las reuniones con Marc Jacobs. Es una maravilla trabajar con un genio como él".

Anna nunca se ha planteado crear su propia marca, pero uno de sus proyectos a largo plazo es montar un hotel boutique.

Después de mucho trabajo y esfuerzo, ha conseguido hacer realidad su sueño americano. "Estoy muy agradecida a este país", enfatiza. A los jóvenes que quieran materializar su proyecto les recomienda "tener mucha ilusión, trabajar mucho y no desanimarse nunca".

Compartir el artículo

stats