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En defensa de los cachalotes canarios

La Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago canario inicia esta semana una campaña de seguimiento del estado de conservación de esta especie

Cachalotes en aguas de Canarias.

Cachalotes en aguas de Canarias. M.PEREZ/SECAC

El cachalote, uno de los grandes mamíferos marinos de Canarias, no atraviesa por un buen momento fundamentalmente por las colisiones que sufren con embarcaciones rápidas. El estudio de estos cetáceos es fundamental para la superviviencia de una especie que está catalogada como vulnerable por la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza. Por tal motivo, la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC) pone en marcha esta semana la primera de sus campañas de 2020 encaminada a estudiar el comportamiento de los cachalotes.

"Se ha documentado que el pasado año murieron al menos cinco cachalotes por colisiones en Canarias", se lamenta el presidente de la SECAC, Vidal Martín, que en la tarde de ayer ultimaba los preparativos de la nueva campaña de estudio y sensibilización que saldrá esta semana desde Puerto Calero en Yaiza.

El cachalote es un mamífero marino que se mueve en manadas entre Canarias y Azores, aunque en el Archipiélago canario la presencia de hembras y crías es más frecuente por ser el lugar de reproducción y alimentación. "En Canarias hemos identificado unos 150 ejemplares", destaca Vidal Martín que recalca que la SECAC es la única entidad de Canarias que ha realizado estudios longitudinales de un mismo grupo de cetáceos durante más de diez años.

Para esta campaña, la SECAC ha acondicionado un motovelero, El Saalpiva, para el seguimiento de las distintas manadas que surcan las aguas canarias. "Tenemos un fonómetro y un programa de sowfare para localizar e identificar los sonidos de los cachalotes a una distancia de varios kilómetros", señala Martín, que añade que estos mamíferos suelen permanecer bajo la superficie hasta 40 minutos para alimentarse sobre todo de cefalópodos. Así, una vez localizados se espera que suban a la superficie para recopilar toda la información posible sobre los distintos ejemplares, que abarca incluso los restos de piel y excrementos que se puedan encontrar flotando en el mar.

Vidal Martín asegura que es imprescindible que las administraciones públicas canarias pongan en marcha un estudio científico sobre las zonas marinas más frecuentadas por los cachalotes en Canarias. "A partir de ahí, se podría limitar el paso de las embarcaciones rápidas por esas zonas para tratar de reducir las colisiones", apunta.

Sistemas de detección

Otra de las medidas para reducir la muerte de cachalotes es la instalación en las embarcaciones de sistemas de detección más avanzados. "Creemos que es importante que el Gobierno de Canarias y las grandes navieras trabajen en esa dirección, con sistemas de detección más avanzados que aunque son caros son necesarios", afirma Martín. Medidas que a juicio de la SECAC debería estar acompañada por programas de educación ambiental a la población de las islas.

La campaña de la SECAC se enmarca dentro del estudio que realiza a largo plazo de las poblaciones de cetáceos en las aguas del Área Marina Protegida y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) de la Red Natura 2000 del espacio marino del Oriente y Sur de Lanzarote y Fuerteventura. El objetivo de este proyecto es conocer las 30 especies de cetáceos, algunas de buceo profundo como calderones (2 especies), zifios (4 especies) y cachalotes (3 especies) así como monitorear la tendencia de las poblaciones y evaluar su estado de conservación.

"Esta información es necesaria para una correcta gestión de estas especies y el área marina protegida, debido a que son una eficaz herramienta para preservar el medio ambiente marino y, por ende, a las especies de cetáceos", insiste Vidal Martín.

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