El fraude de la falsa asociación de sordomudos ha regresado a Lanzarote y la Guardia Civil del Puesto Principal de Costa Teguise identificó el pasado lunes a dos jóvenes rumanas, una de 16, E.I.C. y otra de 21 años, R.I.M., que supuestamente llevaban a cabo esa práctica en la zona turística, en concreto, en la Avenida de Los Cocederos.

Se da la circunstancia de que la chica mayor de edad ya había sido identificada el pasado 7 de febrero en el municipio de Yaiza por realizar prácticas idénticas, informaron ayer desde la Benemérita. La joven menor de edad no tiene antecedentes policiales.

Esta estafa, relacionada con una supuesta petición de ayuda para ese colectivo de personas, comienza con una recogida de firmas por parte de un presunto sordomudo que gesticula con carpeta en mano para llamar la atención de sus víctimas, a las que le solicita que firmen a favor de los ciudadanos con esa discapacidad. A continuación les insta a dar un donativo para una asociación, que en realidad es inexistente.

El sordomudo enseña a sus potenciales timados, preferentemente turistas jubilados, un documento con el logotipo de una entidad en el encabezamiento y una fotografía de un menor, además de un texto en inglés y otro en alemán en el que se informa de la construcción de un centro nacional para pacientes sordomudos.

Una vez que la persona estampa su firma, el timador le demanda un donativo mientras le señala una columna donde se reflejan las cifras que supuestamente han entregado otras víctimas.

La Guardia Civil identificó el 2 de marzo pasado a la pareja de mujeres tras el aviso de la Policía Local de Teguise, en torno a las 11.30 horas. Los agentes incautaron a las jóvenes "varias hojas con un determinado formato de la supuesta asociación de sordomudos y un listado con varias firmas manuscritas y, al lado, una reseña de dinero aportado", señalaron desde el Instituto Armado. Ambas están investigadas como presuntas autoras de un delito de estafa y junto a las hojas se les intervinieron también 27 euros y cinco libras en billetes de diverso valor que tenían escondidos entre su ropa.

Las investigadas han quedado en libertad a la espera de citación por parte del juzgado correspondiente.

Los hoteleros han detectado que en ocasiones los estafadores acceden a los establecimientos alojativos a la 'caza' de personas que puedan convencer para que firmen el documento y les paguen una cantidad económica, que suele ser pequeña, diez o veinte euros.

"No solo es un fraude sino también una molestia para los clientes", aseveró la pasada jornada el portavoz de la Federación Turística de Lanzarote y representante para Costa Teguise de la Asociación de Empresarios de Hoteles y Apartamentos de Lanzarote (Asolan), Francisco Martínez.

Rápida comunicación

No es la primera vez que se producen estafas por parte de falsos sordomudos, por lo que los hoteleros han puesto en marcha un sistema de comunicación interno para informar de manera inmediata a los establecimientos sobre este tipo de hechos y avisar con rapidez a las policías locales o a la Guardia Civil, sobre todo, de los municipios turísticos, donde tienen lugar en mayor medida estos actos. "Los agentes vienen de inmediato", dijo Martínez.

Puerto del Carmen es otra de las zonas turísticas de la Isla en las que se ha detectado ese tipo de casos desde hace tiempo y también de forma reciente.

Varios ciudadanos sorprendieron a estafadores en Matagorda y publicaron sus fotos en las redes sociales para alertar de las acciones que estaban llevando a cabo. Cuando son descubiertos cambian de localidad.

En 2016, por ejemplo, el Ayuntamiento de Tías, dio traslado de un informe policial sobre esas acciones a las patronales turísticas de Lanzarote, Asolan y Aetur, así como a los diferentes touroperadores, agencias de viajes y establecimientos alojativos con el fin de que adoptaran las medidas necesarias para informar a los visitantes de esa actividad ilícita y prevenir a las posibles víctimas.