Los movimientos de tierra que llevan a cabo desde hace varios meses las excavadoras de la empresa Lanzagrava en la parcela de 70.000 metros cuadrados de Costa Teguise donde el grupo Gloria Thalasso & Hotels construirá su hotel de cinco estrellas en Lanzarote, traen de cabeza a los clientes y el personal del establecimiento contiguo a ese terreno, el hotel de cuatro estrellas Sands Beach Resort.

Una "nube de polvo" alcanza de lunes a sábado las instalaciones hoteleras anexas, donde incluso se han cancelado reservas debido a las molestias provocadas por el trabajo de los vehículos pesados sobre el terreno. "Estamos viviendo un horror con toda esta tierra. Da la sensación de que tenemos aún encima la fuerte calima de hace unos días", se quejó ayer la gobernanta del Sands Beach Resort, Paqui Blanco, quien aseguró que "ya no sabemos qué hacer ante esta situación tan terrible".

Ella y sus compañeras protagonizaron en la tarde de este lunes una protesta con pancartas para expresar su "profundo malestar" en el acceso a la obra utilizado para la entrada y salida de camiones. "No estamos en contra de que se construya un hotel, pero sí exigimos que mojen el terreno con agua todos los días para que se minimice el infierno que tenemos aquí dentro. A veces viene una cuba de agua y echa un chorrito, pero en un sitio muy pequeño, a pesar de que las excavadoras están en distintos puntos", denunció Blanco.

Personal de baja

Cuatro de las 45 limpiadoras que componen la plantilla del hotel están de baja afectadas por el polvo. "Incluso nos vienen chicas nuevas para cubrir las bajas, pero una se nos fue a los cinco días y otra a los siete porque ya no aguantaba más. A veces ni consigo limpiadoras que quieran venir a trabajar aquí. Nos llueve tierra todos los días por todos los lados y nos enfermamos", relató Blanco indignada.

El Sands Beach Resort, especializado en turismo deportivo, tiene 368 apartamentos de los que 132 están situados más cerca del terreno donde operan las máquinas. "Los clientes se quejan porque no pueden estar en la terraza tomando el sol ni tampoco en la piscina porque les llueve tierra. Limpiamos y a los cinco minutos está todo igual. Solo traen una cuba cuando viene la policía. Esto es intolerable", indicó la gobernanta. "Entre lo que gastamos en agua, las camareras de piso que se nos van porque estamos agotadas, los clientes que se nos van a chorros y las pérdidas que nos está generando esta situación, lo estamos pasando bastante mal", reiteró Blanco.

El director del hotel, Juan Carlos Albuixech, aseveró que "tres grupos importantes de entrenamiento han renunciado a estar en el hotel porque no pueden estar en la piscina llena de tierra por mucho que la limpiáramos, nos han cancelado 222 reservas de Jet2 Holidays y hemos perdido 320.000 euros".

El consejero en Lanzarote de la cadena Gloria Thalasso & Hotels, Francisco Martínez, aunque admitió la pasada jornada que "la solución no es fácil", explicó que "estamos regando la parcela y además hemos puesto un vallado de sesenta metros de largo con una maya densa para frenar el polvo todo lo posible".

Martínez aseveró también que "la Policía Local ha ido varias veces por allí y comprueba que cumplimos con la normativa y tenemos la licencia en regla".

Asimismo, afirmó que "de las seis o siete cubas que regamos cada día desde las siete y media u ocho menos cuarto de la mañana, estamos pendientes de que Canal Gestión Lanzarote nos incremente el caudal de agua para poner varios aspersores repartidos por el terreno y así alcanzar más", apuntó Martínez.

El concejal de Obras del Ayuntamiento de Teguise, Eugenio Robayna, manifestó que "estoy en hilo directo con la empresa Lanzagrava, que está regando a diario y haciendo también el campo de fútbol de Costa Teguise, y con Hormiconsa, que tiene las obras del nuevo centro cívico". Desde el consistorio, detalló, "hemos pedido disculpas al hotel, que siempre ha apostado mucho por el turismo deportivo, pero las obras tienen que seguir porque los promotores del hotel van a invertir 100 millones de euros en Costa Teguise".

Se comprometió a "seguir haciendo hincapié para que se siga mojando la tierra, sobre todo, en los días en los que hace mucho viento".