La Consejería de Bienestar Social del Cabildo de Lanzarote reconoció ayer los serios problemas que tendrán los familiares de los 27 ancianos de la residencia Sol de Otoño de Tías para encontrar una plaza en los diferentes centros de mayores que existen en la isla. En la actualidad solo existen once plazas libres, ninguna de ellas de carácter público, en los cuatro centros abiertos en la isla. La residencia Sol de Otoño es la única que tenía plazas privadas por la imposibilidad de acceder a ayudas públicas por no contar con todos sus permisos.

"Vamos a tener un serio problema para realojar a todas las personas una vez que se cierre la residencia Sol de Otoño", asegura el consejero de Bienestar Social del Cabildo, Marci Acuña.

El grupo Amma, que opera a nivel nacional en la atención de mayores y dependientes, cuenta en Lanzarote con dos residencias: una en Haría de 40 plazas y otra en Tías para 92 personas. Es precisamente, en el centro de Tías donde se encuentra las 11 plazas libres con carácter privado ya que las 64 plazas que están ofertas de manera pública están ya cubiertas. En el centro de Haría las 40 plazas son todas públicas.

Estas dos residencias salieron a concurso público convocado por el Cabildo y el Gobierno de Canarias. Amma se encargó de su construcción y de su gestión. El precio mensual de las plazas privadas es de 1.850 euros. Una cifra ligeramente inferior a los 1.300 euros que pagaba cada uno de los usuarios de Sol de Otoño.

El Cabildo lanzaroteño cuenta con otras 46 plazas en la residencia de mayores anexa al Hospital Insular y otras 28 en centro de San Roque en el municipio de Tinajo. En ambas, no existe ningún alojamiento disponible y según el Cabildo existe una lista de espera para las nuevas plazas.